Todos los animales tienen sentimientos

Luis Francisco · 10 marzo, 2016

Desde que se tiene uso de razón, uno de los temas más debatidos acerca de los sentimientos es si otros seres aparte del humano también contaba con estos, polémica que ha llegado a estar en boca de personalidades importantes como el mismísimo Aristóteles o René Descartes, quienes se posicionaban por el “no”.

Sin embargo, con el avance del tiempo y de la ciencia, en la actualidad esta opinión es precisamente la minoritaria, ya que para nadie resulta un secreto que existen animales que efectivamente pueden sentir tanto emociones como sentimientos, no solo hacia otros de su misma especie, sino también hacia nosotros.

A propósito de todo esto, a continuación hablaremos un poco acerca de este increíble hecho.

Sentimientos en los animales

Para sorpresa de propios y extraños, la capacidad de sentir por parte de estos seres se divide en diferentes tipos de sentimientos que se hacen comunes en algunas especies. Estos son los más recurrentes.

el perro y la hormona del amor

Amor

Aunque esto pueda sorprender a los más puristas, el amor no es solamente una quimera propia de la literatura, ni algo que única y exclusivamente puede sentir el ser humano, ya que aunque parezca increíble, este existe también en otros animales.

Uno de los casos más conocidos es el de los homínidos, como los chimpancés, los orangutanes y los gorilas, cuyo afecto por sus crías resulta algo que va mucho más allá de lo normal, al sentir por ellos un amor que les hace cuidarlos de una manera que no tiene que ver únicamente con cuestiones instintivas o de simple naturaleza.

Por otro lado, si bien estos animales suelen ir siempre en manada, es muy común que desarrollen mucho cariño por algunos de los que forman parte de ella, por lo que se establece un vínculo entre ellos muy similar al de un humano por algún amigo o familiar.

De igual forma, otro claro ejemplo es el de los elefantes o incluso hasta los leones, quienes suelen sentir mucho afecto por algunos de sus criadores, llegando al punto en que cuando estos se van, se sienten sumamente tristes y se llenan de muchísima emoción cuando los vuelven a ver.

Miedo

Si bien esto puede parecer como parte de su instinto de supervivencia, lo cierto es que este es un sentimiento que algunos animales sienten de una forma muy parecida a la humana, hasta el punto en que  pueden llegar a ni siquiera defenderse ni a demostrar ningún tipo de comportamiento hostil.

¿Cómo puede ocurrir esto? Aunque pueda parecer algo digno de película, algunas especies como los elefantes pueden tener pesadillas, las cuales les generan un fortísimo temor que les hace despertarse llorando, como si de una persona común y corriente se tratara.

De igual forma, en muchos animales el miedo es algo que suelen sentir cuando son testigos de un hecho abominable, como ver a sus padres siendo asesinados, ya sea por el ser humano o por otras especies.

Tristeza

Las personas que se inclinan a la opinión de que los animales si tienen sentimientos, se aferran a este hecho para validar su posición, ya que la tristeza es algo que efectivamente muchos animales llegan a sentir en diferentes situaciones de sus vidas. Estas son las más comunes:

asi es como piensan los gatos

  • Cuando son abandonados por sus dueños o por su familia, ya que en este tipo de situaciones se ha demostrado que ellos al sentirse completamente solos, sufren una fuerte tristeza que a veces puede desembocar incluso en la depresión.
  • Cuando se les hace daño tanto físico como psicológico -en el caso de los animales domésticos- estos seres manifiestan su dolor incluso con el llanto.
  • Cuando muere su dueño es sin lugar a dudas la situación en la cual el animal más se siente triste, ya que muchos de ellos reconocen a estas personas como una parte fundamental de sus vidas, llegando al punto en que algunas especies como los perros se quedan con ellos incluso hasta en la tumba.
  • En los caninos, otro hecho que explota este sentimiento es cuando su amo se ausenta momentáneamente, ya que en muchas ocasiones se establece un vínculo tan fuerte que el hecho de que no esté en el hogar durante horas puede hacerlo sentir muy triste.

Como puedes ver, no existen dudas de que nosotros no somos los únicos seres del mundo que cuentan con sentimientos.