12 signos de dolor en perros

Los animales son muy reticentes a mostrar dolor, pues en el ambiente natural se convierten en presas fáciles cuando sienten malestar crónico. Por ello, los signos de dolor en perros a veces pueden pasar inadvertidos.
12 signos de dolor en perros
Samuel Sanchez

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Sanchez el 10 julio, 2021.

Última actualización: 10 julio, 2021

Los animales salvajes tienden a ocultar su vulnerabilidad, pues instintivamente saben que esto les puede pasar factura. Un mamífero en el medio salvaje que muestre debilidad es más proclive a ser cazado, atacado o incluso desafiado por miembros de su propia manada. En el caso de los perros, los signos de dolor son sucintos, pero fácilmente identificables si se tiene experiencia.

Gracias a la expresividad de los cánidos y al proceso coevolutivo que hemos experimentado con ellos, somos capaces de empatizar con su situación y saber si algo va mal de forma más fácil que con otras especies animales. Con la intención de que toda patología se descubra lo antes posible, a continuación te presentamos los 12 signos de dolor en perros. No te lo pierdas.

1. Lamido excesivo

La mucosa oral se recupera de una lesión de forma más rápida que el resto del tejido cutáneo. No es de extrañar, pues la saliva cuenta con lisozimas, peroxidasas, defensinas, cistatinas y anticuerpos que promueven la coagulación, incitan la división celular y evitan el sobrecrecimiento de algunas especies bacterianas.

En el caso de los perros, estudios han confirmado que este fluido oral posee compuestos bactericidas para los patógenos Escherichia coli y Streptococcus canis, entre otros. Por ello, si a tu can le duele algo a nivel epidérmico, lo más normal es que se lama de forma constante para protegerse de bacterias y otros microorganismos nocivos.

2. Comportamiento antisocial o agresivo

La inmensa mayoría de perros son sociables, cariñosos, enérgicos y vitales. De todas formas, uno de los signos de dolor en perros es el viraje a conductas apáticas, antisociales e incluso violentas. No es raro que un tutor descubra la faceta más agresiva de su mascota cuando está intentando, por ejemplo, quitarle una astilla infectada de la pata.

Como todo animal depredador o semidepredador, los perros pueden acudir a usar sus dientes cuando se sienten más vulnerables.

3. Aumento de la tasa respiratoria

La tasa respiratoria normal de un cánido en reposo es de 15 a 30 respiraciones por minuto. Si esta es un poco más elevada de forma esporádica no pasa nada, pero si se sostiene en el tiempo y encima notas que es trabajosa, lo más probable es que el animal esté sufriendo un dolor torácico o alguna patología pulmonar.

Un animal puede respirar más rápido de lo normal porque le cuesta más obtener el oxígeno del medio y repartirlo por su cuerpo, ya sea por una condición en los pulmones o por una cardiopatía, entre otras muchas cosas. Si notas que las encías del animal están azules (cianosis) y hace mucho ruido al respirar, no dudes en acudir al veterinario.

Un perro que necesita respirador.

4. Cambios en el patrón alimenticio

Los canes son animales muy voraces que comen siempre que tienen la opción. Uno de los signos más claros de dolor en perros es que, de repente, dejan de tener ganas de comer e ignoran las piezas de alimento por las que antes se volvían locos. Las infecciones bucodentales y las impactaciones intestinales suelen estar detrás de este síntoma.

5. Mayor vocalización

Los perros son seres sociales por naturaleza, ya que su antepasado el lobo (Canis lupus) vive en manadas de hasta 30 ejemplares, en las que la comunicación e interacción son constantes. Tal y como indican estudios, los gemidos y aullidos son casi siempre signos de dolor o estrés emocional. De forma literal, el can está pidiéndole ayuda a su tutor.

6. Más tiempo de descanso

Según Sleep.orgestos animales duermen cada día de 8 a 13,5 horas, con una media de 10,8 horas. Es normal ver a la mascota descansando la mayor parte del día —su sueño es más constante, pero se interrumpe mucho más fácilmente—, aunque si esta conducta se mantiene durante las 24 horas, suele ser un signo claro de dolor en perros.

7. Cambios en la movilidad

Este signo es bastante autoexplicativo. Los perros con dolor en alguna de sus patas —artritis, espigas, fracturas y problemas musculares— cojearán y serán más reacios a la práctica de ejercicio físico. Es posible que también se laman la zona afectada de forma obsesiva y constante.

8. Agitación general

Uno de los signos de dolor en perros es una mayor tasa de descanso, pero en algunos cuadros ocurre exactamente todo lo contrario. Es posible que el animal no pueda descansar porque al tumbarse el malestar empeora o que necesite ayuda urgente en el terreno veterinario. Si es así, puede que se muestre intranquilo, insistente y claramente agitado.

9. Vómito

Según la American Kennel Club, el vómito en perros es algo muy normal. Los canes regurgitan el alimento muchas veces porque les ha sentado mal algo, pero al día siguiente están perfectamente y no muestran ningún signo clínico de enfermedad.

De todas formas, el vómito constante en perros puede ser un síntoma claro de dolor a nivel abdominal. Por ejemplo, las impactaciones intestinales, las torsiones de los intestinos y la gastritis suelen manifestarse con un vómito excesivo. Si este tiene un color amarillento por la presencia de bilis, acude de forma inmediata al veterinario con la mascota.

10. Temblores

Las emociones fuertes  suelen provocar temblores en el organismo. Esto se atribuye a una subida de adrenalina en el cuerpo, la hormona que nos prepara para luchar o huir en situaciones de peligro. Más allá del frío y la vejez, el temblor puede ser un signo claro de dolor o de una infección sistémica.

11. Incremento en la frecuencia cardíaca

El incremento en la frecuencia cardíaca (taquicardia) puede ser una respuesta al dolor o el causante mismo del dolor a nivel torácico. Según Dixies Animal Hospitalla tasa de pulsaciones por minuto en reposo en un perro adulto es de 60 a 140. Si este ritmo está por encima de 200 en un momento de absoluta tranquilidad, es hora de preocuparse.

Para medir el pulso de un perro, se puede utilizar la arteria femoral de la pierna. Puedes contar el número de pulsaciones en 15 segundos y multiplicarlo por 4 para obtener el total.

12. Depresión

Puede sonar obvio, pero uno de los signos más claros del dolor en perros es la depresión y apatía generalizadas. Un can adolorido no querrá jugar, salir a la calle o interactuar con los tutores si no es para pedir ayuda. Llamémoslo “instinto”, pero generalmente un tutor sabe cuándo su perro está cansado y cuándo le pasa algo más allá de lo normal.

Un perro tumbado y triste.

Aquí te hemos presentado 12 signos del dolor en perros, pero recuerda que cada animal es un mundo y manifestará de forma diferente los síntomas de su cuadro subyacente. Si notas algo raro en tu compañero canino, lo mejor que puedes hacer es acudir al veterinario. Con la salud de las mascotas, siempre es mejor prevenir que curar.

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