Selección natural y adaptación en el medio animal

20 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el veterinario Juan Pedro Vazquez Espeso
La selección natural y la adaptación han sido las herramientas utilizadas por la naturaleza para guiar la evolución de todas las especies. Todos los seres vivos que existen en la actualidad somos el resultado de estas herramientas.

Si seguimos las referencias del Diccionario de la lengua española, la selección se entiende como «la elección de una o varias personas o cosas entre un conjunto en base a un determinado criterio». Aplicando el término natural, entendemos que es la naturaleza la que realiza esta selección.

En base a esto, tendríamos que la selección natural es la elección, por parte de la propia naturaleza, de uno o varios seres vivos en base a unos criterios determinados. Por otra parte, la adaptación no es más que la capacidad de un determinado ser vivo para sobrevivir y reproducirse en un medio ambiente determinado. En este sentido, es la adaptación, y la no adaptación, las que originan la selección natural.

Como se puede evidenciar, selección natural y adaptación son dos términos están íntimamente relacionados. Veamos más acerca de esta relación a continuación, pues resulta un fascinante viaje por el mundo animal.

Si todos los animales se adaptasen perfectamente a todos los ecosistemas, no existiría la selección natural.

El origen de los términos: selección natural y adaptación

La primera persona que estudió estos conceptos fue Charles Darwin, autor del libro El origen de las especies. Esta puede considerar la primera obra científica sobre este tema, y texto fundamental en la biología evolutiva. Como curiosidad podemos apuntar que este libro suscitó una gran polémica, sobre todo entre los religiosos.

Los experimentos recogidos en este libro hacían zozobrar uno de los pilares del cristianismo por aquella época: el creacionismo. Desmentía la idea del diseño inteligente, es decir, la implicación de Dios en la evolución de las especies. A pesar de ser una teoría más que probada, a día de hoy, la selección natural sigue contando con numerosos detractores, tanto dentro como fuera del ámbito científico.

Supervivencia del mas fuerte ¿ Cierto ?

Hay un refrán popular que comienza diciendo: «quien con niños se acuesta...» Quizás a muchas personas les suceda que, al oír hablar de selección natural, su cerebro automáticamente complete la frase con un sustituto muy curioso: la supervivencia del más fuerte. Cuando estudiábamos en el colegio y en el instituto era la explicación habitual, pero resulta no ser del todo así. 

La supervivencia del más fuerte es una explicación que no recoge al 100 % todos los escenarios de selección natural. Profundicemos en ello mediante el siguiente ejemplo.

En una manada de lobos, el macho alfa es el único que tiene derecho a reproducirse. Este individuo es el que va a garantizar el mantenimiento de su genética. Ese lobo ha logrado llegar a la posición más alta de la manada luchando contra el resto machos a los que se se ha impuesto.

Dos lobos grises.

En este caso podemos suponer que ese macho alfa, triunfador ,vigoroso, ágil y atractivo es el más fuerte de la manada. Por lo tanto, los cachorros de este «súper lobo» van a contar con parte de la estupenda genética del padre. En cambio, la genética de los perdedores, que no vale para nada si la comparamos con la del macho alfa, se perderá con ellos, a no ser que consigan en algún momento derrotar a otro macho alfa.

Como vemos en este escenario, la supervivencia del más fuerte sí encaja en la definición, pero mejor analicemos otro ejemplo.

Seguramente nos hayamos quedado fascinados al ver un macho de pavo real, con esas plumas de la cola tan majestuosas, que si ya nos impresionan a nosotros, imaginaos a una hembra. Pero si lo pensamos detenidamente, esa enorme cola que tanto gusta a las hembras, es un enorme problema a la hora de escapar a posibles depredadores. Entonces, cabe preguntar el porque de si la enorme cola les hace más vulnerables y débiles, los pavos reales han evolucionado con ella.

Pavo real: características

Supervivencia del más apto, mejor así

La selección natural y la adaptación no favorecen siempre al más fuerte, sino al más apto, es decir, al que más descendientes logre tener.

En ocasiones, el más fuerte sí es el más apto, el que más fácilmente se adapta al medio ambiente, mejor sobrevive, y más descendencia consigue. Pero en otras ocasiones, la presión sexual selectiva, crea caracteres que van en detrimento de la capacidad de supervivencia, como en el ejemplo del pavo real. Y aun así, estos animales con esos caracteres en principio poco aptos, consiguen reproducirse y mantener su linea genética.

En resumidas cuentas, a partir de ahora ya sabéis que, quien con niños se acuesta… la supervivencia del más apto.

  • Darwin, C. El origen de las especies.