Razones para amar a este perro gigante

Los canes de gran tamaño soportan ciertos prejuicios que no siempre son reales. La altura de un perro gigante facilita el adiestramiento, aunque no lo parezca. También son más adecuados para convivir con niños.

El carácter y la personalidad del perro gigante

Autor: Bella y George Burton

Una de las razones para amar a un perro grande, con independencia de la talla o el tamaño del can, es su comportamiento. De esta forma, hay canes de gran tamaño que se mueven bastante menos que un perro pequeño en casa.

Otro mito es que los canes de gran tamaño no pueden vivir en un piso o una casa pequeña. Sin embargo, y con independencia del tamaño del perro gigante, hay animales enormes que se adaptan enseguida a un apartamento u otro tipo de vivienda con poco espacio.

Tampoco la altura del perro va a determinar de forma decisiva su personalidad. Hay otros factores diferentes que influirán en su carácter. Es el caso de la raza o los cruces en mestizos.

La personalidad del dueño también es una variable importante para adoptar a un perro pequeño o a un perro gigante. Imaginemos que el dueño es amante de los largos paseos y de pasar mucho tiempo al aire libre. En ese caso, lo ideal será un can de buen tamaño, dinámico, activo, vigoroso.

Un perro gigante para los niños

Los niños también pueden ser el punto de inflexión necesario a la hora de tomar la decisión para adoptar a un perro. Hay animales de tamaños más adecuados que otros. Tenlo en cuenta a la hora de convivir con los pequeños de la casa.

Si en casa hay un bebé, en sus primeros pasos el niño podrá agarrarse a su amigo el perro gigante para empezar a andar. Hay que saber que los hogares con chicos normalmente no son los más adecuados para convivir con un can que sea demasiado pequeño. Su tamaño hace que sean muy vulnerables con los traviesos niños.

Lógicamente, un perro grande sufrirá mucho menos si el niño de la casa se echa encima de él, lo agarra de la cola, etc.

El mejor adiestramiento del perro grande

El ritmo de vida que todas las personas llevamos en la actualidad puede hacer más útil optar por un perro gigante, o de talla grande. Una persona dinámica, como hemos visto, amante del deporte al aire libre o de los largos paseos, puede encontrar en un can de gran tamaño a su compañero perfecto.

Otro detalle importante es que el hecho de que un perro alto mire a su dueño casi a la altura de sus ojos. Esta es una razón más para entender que los canes grandes son más sencillos de adiestrar.

El coche y el transporte

Es de sentido común que no todas las familias pueden trasportar un perro gigante de un lugar para otro, si tienen por costumbre viajar. No es lo mismo acompañarse de un peludo pequeño que de uno de gran tamaño.

Edad y constitución física del dueño

La edad que tenga el adoptante y su capacidad física son otras razones que pueden mover la balanza a favor o en contra de elegir un perro grande. No es sencillo para cualquier persona manejar un animal de gran envergadura.

De esta forma, un can que pese por encima de los 35 kilos no lo puede controlar cualquiera. Si la persona es mayor o no tiene la necesaria fuerza, se hará muy difícil el paseo.

¿Son más cariñosos?

Se dice que los perros de raza grande son, en muchos casos, más afectuosos que los pequeños. Sucede cuando los canes pequeños son muy nerviosos. En este caso, les cuesta más establecer un vínculo fuerte con su dueño.

Estadísticamente puede afirmarse que los perros de raza grande manifiestan el amor por su dueño con mayor facilidad que los pequeños. Por ejemplo, unas razas de canes grandes conocidas por su excelente carácter afectuoso son el dálmata, el terranova y el labrador retriever.

Una mejor protección

Si buscamos un perro para protección y acompañamiento de seguridad, lo mejor es un perro de raza grande. Los canes de mayor envergadura y aspecto físico más grande intimidan más a los extraños. También están acostumbrados a ejercer la labor de protección desde hace siglos.

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