Por fin terminará el negocio de pieles

Virginia Duque 16 julio, 2018
Con la industria peletera sufren muchos animales a los que se les arranca la piel estando vivos; en un país tan civilizado como Dinamarca se producen más de 17 millones de pieles de visón anualmente

Las pieles se han usado como prenda desde que comenzó la historia de la humanidad, pero la avaricia por ganar dinero con ellas ha llegado a que se maltrate animales hasta el punto de la muerte con tal de saciar el deseo humano de ostentosidad, lujo y ganancias. Hoy tenemos una buena noticia: el fin del negocio de pieles es inminente.

La influencia de las pieles en el comercio mundial

El comercio de las pieles se ha convertido en una importante fuente de ingresos a nivel mundial, aunque hay naciones que destacan como Rusia, China y los países nórdicos: Suecia, Finlandia, Noruega y Dinamarca. Por ejemplo, en China se matan 75 millones de perros, zorros, visones y mapaches con el único fin de conseguir sus pieles.

Muchos se excusan en lo que comentábamos en el primer párrafo: “las pieles se han usado como prenda desde que comenzó la historia de la humanidad”, pero nuestros antepasados más lejanos no mataban los animales con el fin de arrancarles las pieles, ni mucho menos los despellejaban vivos como sucede hoy.

O bien cazaban para comer y aprovechaban sus pieles, o simplemente esperaban a que el animal muriera de manera natural… Pero nuestra avaricia ha llegado a límites insospechados.

Estados Unidos, pionero en esta crueldad junto con China, sacrifica a unos siete millones de animales al año para saciar los deseos sibaritas de las personas amantes de las pieles. Una revista llamada LAIKA efectuó un reportaje en el que aseguraba que esas cifras llegarán a cero.

Comercio de pieles de animales

Cuando se entrevistó a la fotógrafa Jo-Anne Mc Arthur, esta aseguró que “muchas personas no saben que se sacrifican animales para hacer sus abrigos de pieles”.

En uno de sus trabajos, enfocado en este asunto, afirma haber fotografiado al menos 25 garujas de pieles en Europa y Canadá, y que cada vez que ve a una persona con una prenda de piel piensa: “si hubieras visto lo que yo, no llevarías ese abrigo”.

Más datos sobre este negocio de pieles

Dinamarca produce más de 17 millones de pieles de visón al año. De más está decir que este pequeño animal es uno de los más buscados y valorados en este negocio; para conseguir sus pieles los crían en jaulas muy pequeñas en las que penas pueden moverse. Eso sin comentar la muerte por la que pasan para ‘ceder’ sus pieles a la industria.

Se arrancan de su hábitat natural, en el que viven cerca del agua de manera solitaria. Verse amontonados en granjas secas hace que lleguen a un punto de locura en el que pelean unos con otros e incluso se devoran.

Pieles de visón

Estos son solo algunos datos de lo que este negocio reporta a muchos países y que muestra el por qué no se ha frenado antes, y es que el dinero es lo que parece importar más en este mundo.

Podríamos seguir hablando de las granjas, de los animales y lo que hacen con ellos, de las condiciones insalubres en las que los mantienen en cautiverio, pero quizá no tendríamos suficiente espacio para ello, así que hablemos de algo mejor: el fin del negocio de pieles.

Por fin llega el final del negocio de pieles

Estamos viviendo en un mundo en el que la crueldad ya no es algo con lo que disfrutar ni algo que permitir y, por ello, muchos activistas se lanzaron a la calle para terminar con este negocio. Las empresas le vieron las orejas al lobo y prepararon propuestas y alternativas en las que afirmaban que el animal no sufriría, pero todos los que luchan por la causa saben con certeza que es imposible.

¿Cómo se le quita la piel a un animal? O se le arranca mientras está vivo o se le mata para hacerlo, ¿cómo pueden evitar ese sufrimiento?

Empresas de renombre como Giorgio Armani ya han anunciado que renuncian al uso de pieles en sus prendas, y así lo llevan haciendo desde hace dos años. Calvin Klein, por ejemplo, ya declaró hace dos décadas que el uso de pieles era innecesario y dejó se usarlas.

Y así una eterna lista de diseñadores y grandes empresas que no ceden ni un dólar a esta crueldad. Las leyes prohíben el maltrato animal y eso es lo que los grupos activistas están intentando hacer ver al mundo. Se están moviendo por vías legislativas y todo parece indicar que en muchos puntos del mundo los jueces van a dictar a su favor.

En Noruega se ha dado un plazo de seis años para que se cierren todas las granjas y empresas peleteras del país, y esto es solo el comienzo, ¡el fin del negocio de pieles es inminente! 

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