Perros y gatos graciosos

Mariela Ibarra Piedrahita · 30 marzo, 2015

Si quieres algo que garantice que vas a pasar momentos grandiosos, consigue un gato o un perro. Ya sea por exceso de energía, porque están aprendiendo cosas nuevas o simplemente porque sus reacciones nos resultan hilarantes, te presentamos algunas de las situaciones en las que puedes prepararte para reír, además te mostraremos algunos perros y gatos graciosos.

En general, más que los comportamientos habituales de los animales, lo que nos termina causando ataques de risa son aquellas reacciones de sorpresa ante lo inesperado, o algo realmente inusual que hace nuestra mascota. Veamos algunos casos.

Dulces y exigentes

Por supuesto, no puede tratarse de nada menos que de los gatos. Algo muy común en ellos es que aquellos que son domésticos demanden, o mejor dicho exijan nuestra atención. Si bien la mayoría se conforma con maullar un poco y con buscar nuestras manos para que los acariciemos, algunos llegan a ser muy exigentes frente al deseo de atención de manera inmediata. Así que no dudarán en saltar sobre ti, sentarse sobre tu teclado, algunos pueden incluso, llegar a morder a sus cuidadores cuando no se les dan la atención requerida.

Este tipo de exigencia es más frecuente en los gatos a los que su cuidador le dedica mucho tiempo a las caricias y al exceso de mimos. Eso sí, cuando un gato, cualquiera que sea, tiene hambre, te lo hará saber de todas las maneras posibles, maullará, te buscará, se pondrá cerca de su plato, además no dan lugar a esperas, pueden volverse exasperantes, aunque este comportamiento puede resultar muy gracioso.

Así que ya lo sabes, no te excedas en mimos con tu querido felino, no querrás que te despierte en medio de la madrugada en busca de una caricia, y no olvides mantener su plato lleno.

Descubriendo el mundo

cachorro busca basura

Uno de los momentos más tiernos y graciosos de los perros y los gatos se da cuando están empezando a descubrir lo que los rodea. Existen infinidad de videos en la red en los que se pueden observar cachorros reaccionando de las maneras más extraordinarias ante los objetos más cotidianos.

Por ejemplo, poner un espejo para que un cachorro o gatito se observe por primera vez, resulta algo fascinante. Ya sea porque empiezan a buscar al otro animal detrás del espejo, porque buscan juego o simplemente salen a esconderse de vuelta al nido.

Igualmente, sus reacciones ante objetos animados o electrónicos es para estallar de la risa. Un juguete a control remoto, un electrodoméstico ruidoso, en fin, cualquier cosa que logre capturar la atención del cachorro o lo confunda, terminará en una sorpresa para la mascota y en un momento de risas para ti.

Los perros y el hielo

No se sabe muy bien por qué, pero a la mayoría de los perros les encanta jugar con hielo. Encontramos videos de perros grandes masticando cubos de hielo, o perros pequeños tratando de lamer y jugar con algún trozo que sus cuidadores le hayan dado. Más allá de que los refresque, los escurridizos hielos tendrán entretenido un rato a tu perro. El hielo termina siendo incluso un juguete muy fácil de crear, y que tu perro adorará.

Los gatos y el agua

gato fuente agua

En contraposición con el encanto que sienten los perros con el hielo, se encuentra la aversión que tienen los gatos por el agua. Puedes verlos saltado, esquivando o huyendo del líquido. O Caminando como si el suelo se fuera a quebrar cuando tienen las patitas mojadas.

Dulce torpeza

Algo que puede hacernos enardecer en encanto, además de risa, son los momentos de aprendizaje de nuestros cachorros. Ya sean gatitos fallando en sus cálculos de distancia (siempre y cuando no se hagan daño) o cachorros tratando de subir o bajar la escalera, estos momentos en los que se mezcla el aprendizaje y la torpeza, son sumamente graciosos para el que los observa.

Durmiendo descaradamente

Algo que tienen los perros y gatos es que duermen en posturas muy raras, a ratos hasta parecen incómodas. Además de hacer cosas como movimientos involuntarios, ladridos, maullidos, sonambulismo y nada que decir de los fuertes ronquidos, en especial en animales de narices chatas. Ver un perro durmiendo patas arriba con el rostro desfigurado por la gravedad, o un gato haciéndolo de la manera más imposible, puede darte un buen momento, así que disfrútalo, solo durará lo que tu mascota tarde en acomodarse.