Un perro callejero entra en una iglesia y recibe la bendición del cura

Alba Muñiz · 20 junio, 2016

Un perro callejero entró en una iglesia donde se estaba oficiando misa y el sacerdote le dio su bendición. El hecho ocurrió en la parroquia São José Operário, en el municipio paulista de Sorocaba (Brasil). Como suele ocurrir en estos tiempos, la foto del particular momento enseguida se viralizó en las redes sociales.

‘Waguinho’ y el perro callejero

El protagonista humano de esta historia en el padre Wagner Ruivo, conocido como “Waguinho”. Tras el encuentro con el can, el sacerdote expresó: “Aprendí que el amor de Dios debe llegar a todos. Sí. A todos”.

Del animalito en cuestión poco se sabe. Quizá estaba perdido porque su aspecto, según señaló el cura, no parecía el de un perro que llevara mucho tiempo viviendo en la calle.

Lo cierto es que nadie lo había visto antes y después del encuentro con Ruivo no se lo volvió a ver. Pero el sacerdote declaró que si el can aparece otra vez por la parroquia, será más que bienvenido como un integrante más de la comunidad religiosa.

La foto de un perro callejero que entró en una iglesia y recibió la bendición del cura se viralizó en las redes sociales. Ojalá la imagen sirva para concienciar sobre el buen trato y el respeto que los humanos debemos tener con los animales.

Ser y parecer, esa es la cuestión

Actitudes tan positivas como las de este sacerdote quizá puedan a ayudar a despertar no solo buenos sentimientos sino acciones concretas hacia los animales, sobre todo a los que se encuentran en situación de desamparo.

Recuerdo dos hechos que presencié y que involucran a católicos supuestamente practicantes y que despertaron mi indignación. Es que ir a misa todos los domingos no alcanza para tener carnet de buena gente.

Uno ocurrió en la vereda de la parroquia de mi barrio. Ocasionalmente pasaba por allí cuando llamó mi atención la presencia de un pequeño perro callejero, que estaba muy sucio y desgreñado.

En ese momento comenzaron a salir las personas que habían concurrido a misa y varios niños empezaron a hostigar al animal, gritándole y lanzándole patadas, ante la mirada indiferente de los adultos. De más está decir que el can huyó espantado.

En busca de buenos cristianos

El otro hecho que me hizo detestar las actitudes hipócritas de alguna gente lo presencié en una importante ciudad turística.

Me había acercado hasta una iglesia para apreciar sus detalles arquitectónicos cuando llamó mi atención la actitud del cuidador del lugar, que echaba a un perro callejero que intentaba entrar. No pude con mi genio y le dije algo sobre el amor de dios hacia todas las criaturas.

El tema es que profesar una religión no nos da patente de buenas personas, evidentemente. Queda mucho por educar y concienciar sobre abandono, maltrato y actitudes responsables hacia los animales.

Apuntes sobre las religiones y el trato a los animales

El sacerdote Ruivo contó que el perro irrumpió en la parroquia justo cuando estaba predicando sobre el amor a todos los seres vivos. Y aprovechó para recordar el anuncio del Papa Francisco sobre cuidar nuestra casa común, en referencia al planeta y, por ende, a todos los que lo habitan.

La religión y la protección de los animales no son temas incompatibles, o al menos no deberían serlo. ¿O acaso, según nos explican, no fuimos todos creados por un ser superior?

No todas las religiones encaran la cuestión de la misma forma, y abundar sobre ello excede las pretensiones de este artículo. Pero si es importante señalar que, con matices, se abona la idea del respeto hacia estos seres y de la búsqueda de la armonía en la naturaleza.

Ojalá lo logremos y que, además de la foto de “Waguinho” y el perro callejero, se “viralice” el buen trato y el respeto por todos los seres vivos que habitan este bendito mundo. Amén.

 

Fuente: Facebook del Padre Wagner Ruivo