Perrito "sin emociones", finalmente sonríe cuando encuentra familia

Mientras buscaban una familia que amara al perrito "sin emociones", algo increíble sucedió. Conoce más.
Perrito "sin emociones", finalmente sonríe cuando encuentra familia

Última actualización: 14 abril, 2022

Roscoe es un perrito del que pensaron estaba “sin emociones”, pues tenía un comportamiento extraño desde que llegó al refugio, luego de ser rescatado de las calles.

Aunque el personal de refugio de animales del condado de Washington-Johnson City hizo todo por sacarlo adelante durante seis meses, él solo salió de su caparazón cuando encontró un dueño para toda la vida. Te invitamos a seguir leyendo para conocer todos los detalles de esta hermosa historia.

La vida del perrito “sin emociones”

el perrito sin emociones tenía motivos para comportarse así.
El perrito sin emociones tenía motivos para comportarse así.

Roscoe llegó al refugio con un carácter apático que preocupaba a todos los voluntarios del refugio. Por ello, empezaron a creer que no tenía emociones ni personalidad. Durante los seis meses que estuvo allí, nunca sonrió o movió la cola en señal de cariño o sentimiento alguno.

Era como si el tiempo que vivió en las calles hubiese acabado con su corazón y su alma. Al ver que el abandono causó daños irreversibles en él, los profesionales del lugar decidieron publicar su historia para crear un poco de conciencia. Sin embargo, pasó algo increíble e inesperado, así que no pares de leer para descubrirlo.

“Roscoe tiene una historia inusual. Era un perro del vecindario, en realidad no pertenecía a nadie, pasó solito durante 3 años, quizás más. Algunos lo alimentaba, y casi siempre se lo veía triste, sin nadie y cabizbajo. Hasta que alguien llamó y se quejó de un perro que andaba suelto, y así fue como terminó aquí“, contó el refugio en su publicación.

El diagnóstico del can era incierto y muy triste

La condición mental y emocional de Roscoe lo llevó a ser conocido como el perrito “sin emociones”, pues dificultó establecer un vínculo con él. No obstante, hay que decir que él no era agresivo ni nada. Al presumir que ya tenía unos seis años de vida, los rescatistas pensaron que él no cambiaría nunca, por lo que empezaron a buscar un hogar con características muy específicas para él.

“Necesita a alguien que comprenda que puede que nunca sea un perro que quiera estar rodeado de gente. Pero con paciencia, podría llegar a entender que los rasguños en la cabeza y los frotamientos en el vientre son geniales. Estamos seguros de que hay un hogar perfecto en alguna parte para este dulce chico solitario”.

La familia perfecta apareció

Cuando reconoció a su padre, la alegría volvió a su vida.
Cuando reconoció a su padre, la alegría volvió a su vida.

Al publicar su historia, el refugio esperaba muchas solicitudes de personas que comprendieran lo que este perrito “sin emociones” necesitaba. Sin embargo, algo inesperado sucedió. Un hombre les escribió el siguiente mensaje: “Creo que este es mi perro y ha estado desaparecido durante tres años“.

Nadie esperaba que el can que estuvo divagando por las calles durante tres años tuviera una familia que lo estaba buscando. Ante esta sorpresa, pactaron una reunión para el reencuentro.

“Estaba un poco indeciso al principio, pero el perro que nunca había mostrado o expresado alegría se abrió después de unos minutos cuando se dio cuenta de que era su padre. Esta era la pieza que faltaba en su vida y lo convirtió en un perro totalmente diferente”, contaron los profesionales del refugio.

En un video que se volvió viral en redes sociales, los rescatistas publicaron el reencuentro y nos permitieron ver lo espectacular que fue ese momento. “Después de 3 años, Roscoe vuelve a ver a su papá. Mira lo feliz que está cuando finalmente se da cuenta de que sí, es su papá. ¡Es por eso que es tan importante compartir publicaciones y nunca darse por vencido en la búsqueda de tu mascota perdida!”, escribieron.

¿Qué había pasado con el perrito “sin emociones”?

El padre del can contó que su verdadero nombre es Runt y que se había escapado hace tres años de la granja en la que vivían. No se sabe cómo, pero no volvió, logró distanciarse por más de 16 kilómetros.

Aunque el perrito no cambió de un día a otro, su actitud sí era diferente al reconocer a su padre. Muchas personas han asegurado que las imágenes del reencuentro les ha producido muchísima alegría y emoción.


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