En sus pequeños corazones hay espacio para grandes sentimientos

Virginia Duque Mirón · 16 noviembre, 2015

Tener una mascota es tener un amigo, un compañero de deportes, un consuelo en tus llantos, un acompañante en tus enfermedades, alguien que te hará reir, alguien que te enseñará a amar. Muchas personas dicen la frase de: “Cuanto más conozco a las personas, más amo a mis animales”.

A diferencia de las personas, nuestras mascotas no tienen cabida en su corazones para malos sentimientos como el odio, el rencor o el egoísmo. Sus pequeños corazones están llenos de buenos sentimientos.

Sin duda, viviendo en un muro carente de amor y otras buenas cualidades, es de agradecer poder estar junto a alguien que a pesar de tener unos de los más pequeños corazones que hay, nos demuestre ese y otros muchos buenos sentimientos, aunque sea un animal.

¿Que sentimientos hay en sus pequeños corazones?

Generosidad

gato niño

 

Sí, ya sé lo que estás pensando: que tu perro no quiere compartir nada con nadie. Y bueno, es normal que no quiera que su comida, su agua o sus juguetes lo cojan otros perros o desconocidos. ¿Le prestarías tú tu coche a alguien que no conoces? ¡Seguro que no! Pero, ¿cuándo te ha negado algo tu perro a ti?

Además, la generosidad no se trata solo de cosa materiales, sino de tiempo, energías y todo lo que alguien tenga en su mano que pueda compartir con los demás. ¿No hace eso tu perro contigo? ¡Claro que sí!

Empatía

Ponerse en el lugar de otra persona no es fácil. Ni siquiera, muchas personas tienen la capacidad de hacerlo. Los pequeños corazones de nuestras mascotas tienen la capacidad de desarrollar esta cualidad. Es cierto que ellos no piensan en cómo ellos se sentirían, pues no son seres racionales como nosotros.

Pero la empatía va más allá de sentir lástima o pensar en cómo el otro se siente. Va acompañada de acciones. Se debe desear hacer algo por ayudar a esa persona. Y eso es lo que tu perro ha hecho todo este tiempo que ha compartido contigo. Ir a darte mimo cuando te ha visto llorar, sentarse junto a ti en la cama cuando has estado enfermo, dar saltos a tu alrededor cuando te ha visto enfadado para hacerte reír, o pedirte caricias cuando te ha visto estresado.

Perdón

No importa cómo le hayas hablado, no importa si le has dado una nalgada por algo que ha hecho mal o si le has dicho que se fuera porque exigía tu atención y no te sentías con ánimo. Él siempre acude a tu llamada, todo se le olvida en menos de un minuto, ¿sabes por qué? Por amor.

“Si tengo dones pero no tengo amor, de nada vale.

Si alimento a otros pero no tengo amor, de nada me aprovecha.

Si hago sacrificios pero no tengo amor, de nada sirve.”

-Erudito Bíblico Siglo I-

Amor

perro y persona

Sin duda, el amor es el mayor sentimiento que los animales albergan en sus pequeños corazones. Debería ser el motor que mueve el mundo. Pero desgraciadamente, fue cambiado por el dinero.

Sin embargo, los animales no entienden de monedas, billetes o ambición. Solo saben corresponder al amor que se les da, agradecer los cuidados que se les ofrece, amar incondicionalmente hasta la muerte, la suya o la de su amo.

Paciencia

Sí, ¿has notado la paciencia que demuestra tu perro cuando lo rodean niños? Pueden subirse sobre él, tirarle del rabo o las orejas, forzarle a abrir la boca, pero nada les hace, solo los deja. Pueden pasar horas y noches enteras bajo la cuna de un bebé, protegiéndolo, cuidándolo.

Estas son solo algunas demostraciones de los buenos sentimientos que albergan en sus corazones nuestros animales. Sin duda, este análisis nos motiva a autoexaminarnos y pensar si nosotros mismos desarrollamos esas cualidades. ¡Qué triste saber que los animales tienen esos bellos sentimientos en sus corazones mientras que hay personas incapaces de demostrar tan solo uno de ellos!