Nuevo gato en casa: cómo evitar problemas con otros felinos

Luis Francisco · 22 abril, 2016

Uno de los mayores problemas que te pueden ocurrir como dueño de mascotas se produce cuando llega un nuevo gato a la familia. ¿La razón? Si ya tenías otros, la convivencia será muy difícil al principio.

Y es que a diferencia de los perros, el felino es uno de los animales más difíciles que existen en cuanto a su espacio. Esto ha traído como consecuencia que en muchas ocasiones este animalito no desee compartir el lugar en el que vive.

A pesar de que existen casos en los que los felinos no tienen inconvenientes con la presencia de otros, hay situaciones en que la convivencia puede ser complicada. Es por ello que a continuación te explicaremos qué hacer para que estos problemas no ocurran.

Lleva al nuevo gato al veterinario

veterinario gato

Esto es lo primero que tendrás que hacer antes de que este felino llegue a su nueva casa. La razón no es más que asegurar que esté bien de salud y no sea un peligro para nadie.

Lo primero que deberá chequear el veterinario es la existencia parásitos internos o pulgas. Esto es fundamental, ya que así podrá recetar a tiempo el tratamiento necesario.

Asimismo, esta revisión por parte del especialista será de mucha ayuda para evitar que los  felinos que ya vivan en tu casa se contagien de cualquier mal que tenga el nuevo.

Uno de los más delicados es la inmunodeficiencia felina. A pesar de que esta enfermedad no cuenta con una cura efectiva, detectarla será esencial para evitar que la transmita a tus otros gatitos.

Separa a los felinos para evitar problemas

Una vez que el veterinario determine que tu nueva mascota se encuentra sana, será la hora de llevarla a casa y presentarla a la familia.

Sin embargo, tendrás que tener mucho cuidado con los felinos que ya vivan en tu hogar. Esto es debido a que los veteranos pueden reaccionar de manera agresiva contra su nuevo compañerito.

Para que no ocurra una situación desagradable deberás habilitar una habitación aparte para el recién llegado. Esta espacio tiene que ser seguro y alejado lo máximo posible de los otros gatitos.

Asimismo, debes asegurarte de que el lugar en el que estará el nuevo compañerito no sea el favorito de los otros. De esta forma previenes que estos se sientan ansiosos y quieran entrar como sea.

Esta táctica de los ambientes separados tiene que durar al menos una semana. En este tiempo, los felinos se empezarán a acostumbrar a la presencia del otro.

Adapta al nuevo gato a los olores y viceversa

Este es otro paso que tendrás que tomar para lograr la buena convivencia entre todos los gatitos. Lo primero que deberás hacer es dejar que el nuevo compañerito juegue con los juguetes de los otros, y viceversa.

De igual forma, puedes frotar una toalla en las glándulas sudoríparas de la mejilla del nuevo felino. Luego, dásela a los demás para que la olfateen y se adapten al olor.

Una vez que hayas hecho todo esto, deja entreabierta la puerta de la habitación del recién llegado para que puedan empezar todos a olerse. Así se evitan problemas en el futuro.

Preséntalo en tus brazos a los demás

Para empezar a establecer un contacto mayor, lo mejor que puedes hacer es tomar al nuevo felino en tus brazos y presentarlo a sus otros compañeritos.

La mejor forma de hacerlo es sentado en tu sofá, para que los otros felinos puedan acercarse y tocarlo. Al estar protegido con tus brazos, evitarás que le puedan hacer daño.

Esta fase de presentación deberá durar no menos de 5 días. Este tiempo será más que suficiente para que los gatitos se acostumbren a la presencia del recién llegado.

Deja que el nuevo gato y el veterano pasen tiempo juntos

cruza de gatos

Llegados a este punto, lo único que falta por hacer es que compartan más. Primero deberás dejar que coman a una distancia relativamente cercana entre ellos.

Una vez que notes que no hay problemas, deja que pasen más tiempo juntos para que los felinos  compartan y acepten al nuevo gato como uno de los suyos.

Lo mejor que puedes hacer en estos encuentros es estar tú también presente. Así no solo te asegurarás de que no hayan problemas, sino que podrás hacerlos felices jugando con ellos.

Si cumples con todos estos pasos, tu nuevo gato podrá integrarse fácilmente a su familia.