Normativa sobre los paseos con tu perro

Los paseos con tu perro son fuente de diversión y relax, pero también pueden originar algún que otro problema; para evitar estos riesgos, es imprescindible conocer la normativa en vigor en tu zona; el ayuntamiento puede ser el lugar adecuado para informarse

A todos los que comparten su vida con un perro les encanta poder llevarlo a todas partes. Y si el perro puede estar libre, mucho mejor. La posibilidad de ver a tu mascota disfrutar, correr y olfatear todo a su paso es impagable.

Para el perro, el paseo será una experiencia muy placentera también, pero es posible que a algunas personas esta situación les moleste o les cause temor. Es por eso que la normativa exige que los perros siempre vayan atados.

Pero esta es solo una de las reglas que contempla la ley en cuanto a los paseos de los perros. Existen muchas otras normas que tanto los dueños de perros como los paseadores profesionales deben conocer y cumplir para evitar sanciones.

En realidad, cada ayuntamiento tiene sus propias normas específicas. A continuación, veremos algunos elementos para conocer mejor la normativa sobre los paseos con tu perro.

El compromiso de cuidar a un perro

Cuando una persona adquiere o adopta un perro, es imprescindible que sea consciente del compromiso que está asumiendo. A partir de ese momento, no solo estará a cargo del cuidado del animal, sino que, además, el comportamiento del perro será de entera responsabilidad de su dueño.

Si por alguna razón ya no podemos hacernos cargo de nuestro perro, es necesario buscar a alguien que pueda cuidarlo. Y si no se encuentra a nadie, lo mejor será llevarlo a una Sociedad Protectora de Animales o a alguna Fundación que pueda encargarse de él hasta que otra persona lo adopte. En ningún caso podemos abandonarlo, y menos en un lugar público.

En cuanto a los paseos con nuestro perro, también existen regulaciones que se deben respetar. Si bien en España actualmente existen muchos lugares pet friendly, es necesario saber a qué lugares podemos llevar a nuestra mascota y qué cuidados especiales debemos tener en los espacios públicos.

Los perros en el transporte público

En la mayoría de las ciudades españolas se puede viajar acompañado de un perro con cierta facilidad. En los autobuses las normas suelen ser un poco más estrictas. Por lo general, solo se admiten perros pequeños y que vayan en un contenedor especialmente diseñado para ellos.

Animales en transporte público

En los trenes las condiciones varían de acuerdo al tipo de tren: si es de cercanías, de larga distancia, regional o un AVE. En el caso de Madrid y Barcelona, viajar con un perro en el metro es bastante fácil. Basta con cumplir algunas normas muy concretas. Se debe utilizar el último vagón y el perro debe ir atado o con bozal.

Perros en las calles y parques urbanos

En el caso de las calles y los parques urbanos, cada ciudad tiene su propia normativa. Sin embargo, hay ciertas normas que son comunes a la mayoría de las ciudades y pueblos.

Por lo general, los perros pueden circular por las vías públicas siempre que se encuentren atados. Esta norma responde al hecho de que, por más amigable y cariñoso que sea un perro, puede tener reacciones difíciles de predecir.

En las zonas de recreación previstas especialmente para el efecto, los perros pueden estar sueltos. Sin embargo, si se trata de perros considerados por la ley como peligrosos, deben estar siempre atados y con bozal, incluso en estas zonas.

En ciudades como Barcelona, por ejemplo, para que los perros puedan estar sueltos en los lugares permitidos, deben contar con el documento de tenencia cívica responsable.

En los parques y jardines que no cuenten con estas zonas de ocio específicas, se puede llevar a los perros sueltos en horarios determinados. Esto con excepción de las zonas infantiles y de aquellas donde esté expresamente prohibido hacerlo.

Los excrementos del perro en las zonas públicas

Durante los paseos con nuestro perro, tanto en zonas donde deba estar atado como en aquellas donde pueda ir suelto, debemos estar en permanente control de nuestra mascota. En efecto, el propietario de un perro debe poder controlarlo en todo momento, para evitar molestias y daños a otras personas, animales o bienes.

Recoger excrementos del perro

Y este control incluye también la limpieza de sus excrementos. Cuando salimos de paseo con un perro es indispensable llevar bolsitas sanitarias para recoger las deposiciones del animal. En caso de no hacerlo, al igual que en caso de perros sin correa en lugares no permitidos, las multas pueden ser muy elevadas.

  • Dirección Gral. de Tráfico. El perro y la seguridad vial. Extraído de: http://www.dgt.es/PEVI/documentos/catalogo_recursos/didacticos/did_adultas/el_perro.pdf
  • Madrid Salud. Información al adoptante de perros. Extraído de: https://sede.madrid.es/UnidadesDescentralizadas/Salud/Animales/Informacion_adoptante_PERROS.pdf