No existen los perros malos, existen los malos dueños

Virginia Duque Mirón · 17 octubre, 2015

Siempre, como tópico, se ha atribuído el comportamiento de los animales, en este caso de los perros, a su raza o sus orígenes. Si un perro es bueno, simpático, cariñoso y alegre, se nos llena la boca al decir que nosotros somos sus dueños. Por el contrario, nos avergüenza reconocer que ese perro agresivo, maleducado y apático sea nuestro. Ahora bien, ¿sabías que no todas las características de tu can provienen de sus genes?

Los perros y los genes

caniche 2

La raza de un perro determina muchas de sus cualidades. Por ejemplo, sabemos que los Rotweiller son agresivos, que los caniches son cariñosos, que los pomerania tienen un estómago delicado o que los Fox Terrier son bastante apáticos.

Por otro lado, los genes marcan el tamaño, el color de piel o de ojos y un sinfín de cosas más. Pero, ¿son estas características algo insalvable? No.

Los perros, los cuales descienden de los lobos, están acostumbrados, al igual que estos últimos, a vivir en manadas y a tener un líder. Ese líder no solo les dice lo que deben hacer sino que también, llega a ser un ídolo para ellos.

Podría compararse a la admiración que siente un hijo por su padre. Cuando un niño ve cosas en su padre que le agradan, empieza a imitarlo. Del mismo modo los animales, los perros en este caso, hacen eso con su líder. Así que si cogiéramos un pequeño caniche y lo criáramos junto con unos cachorros de doberman, lo más seguro que el caniche terminara adaptando su personalidad al más fuerte, el doberman.

Ahora bien, ¿qué hay de los perros que viven con humanos? Bueno, en ese caso, ellos siguen necesitando un líder, y por ende, debes ser tú. Quizá estás pensando que es difícil que un animal pueda imitar movimientos humanos, y estás en lo cierto. Pero sí puede adoptar actitudes y cualidades.

Agresividad

Si tu carácter es áspero con otros perros o con otras personas, bien sea dentro o fuera de tu casa, tu perro lo notará y se contagiará de su actitud. Si te das cuenta, un perro corre detrás de aquellas personas a las que tú muestras cariño, por lo que viceversa, huirá de aquellos a los que desprecias, o lo que es peor, los atacará. Sé amable con todos, no es difícil, sobre todo cuando tu perro esté delante.

“Hagan a los hombres lo que les gustaría que le hicieran a ustedes”

Regla Áurea- La Biblia

Empatía

Ya hemos hablado en otras ocasiones de esta cualidad intrínseca en los perros. Denota la capacidad de sentir en tu corazón el dolor de otro. ¿No es eso lo que has sentido cuando tu perro ha venido desesperado a consolarte cuando te sentías triste? ¿No te parece una preciosa cualidad que todos los humanos deberíamos imitar?

Si tú no eres empático con tu perro, con otros perros o con otros humanos, tu perro lo notará y se podrá apagar en él esa pequeña chispa que le permite desplegar esta bella cualidad. ¡No lo permitas!

Egoísmo

perro y canela

¿Has notado qué desagradables son esos perros que tienen un juguete y mientras se lo pides porque lo único que quieres es jugar con él te miran de reojo? Aunque ya conozcamos al animal, esa mirada no puede menos que hacernos sentir miedo.

Eso no es más que un reflejo de la personalidad egoísta de su dueño. Si el perro ve que su dueño no comparte nada con nadie, que no permite que nadie toque sus cosas y que se enfada si algo así sucede, es probable que no tarde mucho en imitarlo teniendo actitudes como la mencionada anteriormente.

Tanto para bien como para mal, los perros imitan a sus dueños. A veces, incluso sin darse cuenta, ya que a diferencia de nosotros ellos no tienen subconsciente. Su organismo actúa por instinto y esa es una razón de más de por qué nos imitan. No tienen capacidad para pensar si lo que están imitando está bien o está mal.

Por suerte, nosotros sí que la tenemos. Por eso, pensemos qué actitud tenemos que no queremos que nuestro perro aprenda y evitémosla a toda costa, para que todos piensen de tu perro, “ese buen perro tiene un buen dueño”.