¿Mi mejor amigo? ¡Mi perro!

Alba Muñiz · 9 mayo, 2016

¿Eres de los/las que afirma que tu perro es tu mejor amigo? Seguramente adhieres también a la frase “cuanto más conozco a los hombres más quiero a mi perro”. Y si bien algunos seres humanos dan sobradas razones para preferir a los canes, entre ellas el maltrato que le profesan a los animales, también es verdad que, de tanto repetirlas, son expresiones que pueden terminar vacías de contenido.

Conoce el origen de la frase ‘el perro es el mejor amigo del hombre’

perro y hombre lider de la manada

Pero cuál es el origen del dicho “el perro es el mejor amigo del hombre”. Si bien muchos creen que se trata de una expresión anónima que se extendió de boca en boca a lo largo de los años, en realidad fue pronunciada durante un juicio llevado a cabo en Missouri, Estados Unidos, en 1870.

El abogado George Graham Vest utilizó estas palabras en un alegato final. Había sido contratado por una persona cuyo can, de nombre Old Drum, había sido asesinado por un granjero vecino. Su alocución, que pasó luego a llamarseElogio del perro”, contiene buena parte de los argumentos que muchos utilizan hoy en día para explicar por qué consideran que los canes son los mejores amigos del hombre.

Lo cierto es que el letrado fue tan convincente con su relato que logró que se condenara al asesino de Old Drum a pagar una multa de 550 dólares, en lugar de los 150 dólares que estipulaba la ley para este tipo de acciones. Pero además, frente al edificio de la Corte Suprema de Missouri, se erigió una estatua del can en la que también puede leerse el discurso del abogado.

El único, absoluto y mejor amigo que tiene el hombre en este mundo egoísta, el único que no lo va a traicionar o negar, es su perro”.

-George Graham Vest-

Una amistad que viene de lejos

Los perros vienen acompañando al hombre desde hace 40 mil años, según parecen indicar las últimos hallazgos científicos. Mucha agua bajo el puente corrió desde aquellos primeros lobos que fueron domesticados hasta la actualidad. Los humanos usamos y abusamos de los canes tanto para actividades nobles como despreciables. La lista es larga y no es la idea desplegarla aquí.

Un buen día descubrimos que estos peludos también eran geniales como mascotas y así pasaron a formar parte de nuestras familias en una relación que muchas veces nos hace afirmar que son nuestros mejores amigos. Y esgrimimos una serie de razones para ello. Por ejemplo:

  • Su lealtad incondicional.
  • Su permanente demostración de cariño.
  • No nos discriminan ni se burlan de nosotros.
  • No nos juzgan ni cuestionan nuestros errores.
  • No nos guardan rencor si a veces los tratamos mal.

Amigos humamos y perrunos

Sin ánimo de contradecir pero sí de reflexionar, pensar que un buen amigo no debe juzgarnos ni cuestionarnos suena bastante autocomplaciente. Y si bien un perro puede acompañarnos con su afecto cuando sabemos que cometimos un grave error, el complemento ideal para ello son las palabras de un fiel y gran amigo humano que nos ayude a ver qué hicimos mal y cómo reparar ese daño.

Y eso de que nos nos guarda rencor si lo tratamos mal, quizá tenga que ver con la forma en que memoriza las cosas un perro. Pero de ninguna manera nos da derecho a maltratarlo. ¿Qué clase de amistad es esa en la que nos permitimos tratar mal a alguien solo porque no es rencoroso?

Más allá de todo esto, no debemos olvidarnos que si bien el perro puede ser un gran amigo, no tenemos que caer nunca en el error de humanizarlo y creer que puede reemplazar las relaciones que debemos entablar con nuestros congéneres. Si llegamos a eso, no solo nos estamos haciendo mal a nosotros, sino al animalito, al que tanto decimos querer.

La explicación científica sobre la amorosa relación que se establece entre el hombre y los perros

Autor: Sal
Autor: Sal

Según se afirma, de acuerdo al resultado de distintos estudios, el secreto de la estrecha relación que se genera entre los humanos y los perros está en una sustancia llamada oxitocina.

La popularmente llamada “hormona del amor”, presente en todos los mamíferos y que se relaciona, entre otras cosas, con la vinculación afectiva, es la que se dispara en los cerebros de canes y personas cada vez que se miran a los ojos.

Que tu peludo sea tu mejor amigo no humano es genial. Pero nunca te olvides de llenar de contenido la frase que alguna vez pronunció George Graham Vest.