Mascotas y desarrollo en adolescentes

15 mayo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Silvia Conde
La terapia con perros y otros animales puede prevenir problemas de comportamiento durante la adolescencia.

Podemos aprender muchas cosas de los animales, y crecer con mascotas aporta lecciones muy valiosas que permanecen en nuestra vida de adultos. La bondad, la compasión, la empatía y la responsabilidad son algunos de los valores producto de la interacción con animales. Por esta razón, no es de extrañar que existan terapias asistidas con mascotas y programas educativos para niños y adolescentes en desarrollo.

Crecer con una mascota

Siempre se ha pensado que los animales son buena compañía para las personas que viven solas, pero esta ya no es la única corriente de pensamiento. Las mascotas son muy beneficiosas para las familias con hijos, tanto para niños como para adolescentes.

Cada vez es más frecuente encontrar un perro en los hogares familiares, y la relación que forja un niño con su mascota es muy especial y puede marcar su conducta. Estas son algunas de las ventajas que aportan las mascotas:

  • Enseñan responsabilidad. El responsable de un animal de compañía es el adulto, pero que el niño o adolescente sea partícipe de su cuidado también es importante. Es esto lo que le enseñará a cuidar, educar y ser consciente de otro ser vivo a su cargo.
  • Contribuyen al desarrollo emocional. El vínculo que se forma con una mascota mejora las habilidades sociales y la autoestima, dos aspectos fundamentales en la adolescencia.
  • Son compañeros. Muchos niños se sienten cómodos hablando con sus mascotas, contándoles sus dudas y problemas. Los animales «actúan como confidentes» sin saberlo y aportan consuelo.
  • Enseñan lecciones de la vida. La lealtad, el compañerismo, el respeto por el espacio de los demás, el duelo… son algunas de las lecciones que aprendemos inconscientemente de las mascotas.
Las noticias de los animales despiertan curiosidad en los niños.

Terapias asistidas con animales en problemas de comportamiento

La adolescencia puede ser una época muy difícil para algunas personas. En esta etapa un individuo es más vulnerable a desarrollar conductas disruptivas y agresivas.

Por desgracia, los casos de violencia en colegios e institutos son frecuentes en la actualidad; el acoso escolar, los asaltos sexuales, el vandalismo, robo o las agresiones forman parte de las estadísticas de muchos países.

La falta de empatía es un indicador asociado a este tipo de conductas en niños y adolescentes, precisamente un valor que se desarrolla al convivir con un animal de compañía. Por esta razón, se han creado terapias asistidas con animales para tratar problemas de comportamiento en niños y adolescentes en riesgo de conductas agresivas.

Terapia canina como prevención de conductas violentas en la adolescencia

Las terapias caninas se basan en la premisa de que estos niños y adolescentes suelen establecer confianza más rápido y fácilmente con animales, así que los perros son una especie de puente a las relaciones con las personas.

El programa de terapia canina como prevención de la conducta violenta tiene tres objetivos:

  1. Mejorar el conocimiento sobre el cuidado y la responsabilidad animal.
  2. Aumentar la sensibilidad hacia otros seres vivos, al vincularse con los animales que trabajan.
  3. Desarrollar nuevas habilidades: aprendiendo a entrenar perros de refugio, trabajando con otras personas y adquiriendo habilidades para manejar conflictos.

Efectos de la terapia asistida con mascotas

Tras un tiempo aplicando este tipo de terapias pueden observarse cambios en el comportamiento del adolescente:

  • Los niños con fobias a los perros superan su miedo.
  • Aprenden a cubrir todas las necesidades de un perro. De esta forma asimilan las consecuencias que conlleva adoptar o comprar una mascota, entienden que no debe ser producto de un capricho.
  • Descubren alternativas a la violencia. Optan por nuevas formas de canalizar sus emociones.
  • Aumenta la autoestima. Este hecho se ha comprobado también en otros sesgos de edad, no solo en adolescentes y niños.
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Los efectos de la terapia asistida con mascotas están probados en muchos tipos distintos de alteraciones de la conducta, y se ha visto que los resultados son muy beneficiosos para los pacientes, que mejoran su calidad de vida, y pueden llegar a prevenir problemas serios en el desarrollo.

  • R. Lee Zasloff, Lynette A. Hart & Joan Melrod Weiss (2003) Dog training as a violence prevention tool for at-risk adolescents, Anthrozoös, 16:4, 352-359.
  • Eric Hernández Díaz. Influencia del Animal de Compañía en la Conducta Antisocial del Adolescente, 2017.
  • Affinity. La contribución de una mascota en el desarrollo del niño.