La sarna en perros

Francisco María García · 2 octubre, 2017

La sarna en perros es de las afecciones más comunes que pueden llegar a padecer estas mascotas. A la menor sospecha, debe acudirse al veterinario para que realice la evaluación pertinente y ordene el tratamiento requerido en caso de que sea necesario.

Los causantes de esta patología son ácaros microscópicos alojados directamente sobre la piel.

En líneas generales, se manifiestan dos tipos de sarna en perros:

Sarna Demodécica

El parásito responsable de producir esta enfermedad es el Demódex Canis. Se trata de un microorganismo que forma parte de la fauna que habita en el perro sobre la dermis y la epidermis. Sin embargo, cuando este ácaro empieza a reproducirse de forma descontrolada, aparecen las complicaciones.

La sarna demodécica puede manifestarse de dos maneras:

  • Local: afectando solo pequeñas zonas de la piel, por lo general, en la cara. Aparecen especies de granos que, progresivamente, van provocando la caída del pelo en los alrededores de la lesión.

Cachorros de hasta seis meses de nacidos suelen ser los ejemplares más afectados. 

  • Generalizada: como su nombre lo indica, este tipo de sarna en perros puede afectar cualquier área de la epidermis del animal.

Enrojecimiento e inflamación severa de la piel, acompañada con caídas del pelo a gran escala. Estos son los síntomas más evidentes. En los casos más graves, pueden presentarse secreciones anormales y mal olor emanado de las heridas de la mascota. Afecta a perros de cualquier edad.

Ambos tipos vienen acompañados por un rasgo recurrente de esta enfermedad: comezón. El picor constante no hace sino acentuar el círculo vicioso mediante el cual la sarna se perpetúa. Con una gran molestia, el animal se rasca sin freno sobre las áreas sensibles. Así se profundizan todavía más las heridas y se expanden los ácaros a nuevas zonas de la piel.

Los desórdenes genéticos u hormonales son dos de los factores que propician el crecimiento desmedido de estos agentes patógenos. Del mismo modo, ejemplares con deficiencias alimenticias están en riesgo latente de sucumbir ante esta enfermedad.

Este tipo de sarna no se contagia a humanos.

Sarna Sarcóptica

Sorcoptes Scabiei es la denominación que recibe el ácaro responsable de propagar este mal.

Las lesiones se manifiestan mayoritariamente en los bordes de las orejas, codos, abdomen y pecho. La comezón que acompaña a esta variante de la sarna en perros, es todavía más insoportable para el animal. La recuperación es larga.

A diferencia del Demódex Canis, el Sorcoptes Scabiei no habita regularmente en los poros de los perros. Su contagio se produce a través del contacto directo, incluso desde animales que no muestran síntomas evidentes.

Como agravante, la sarna Sarcóptica sí es altamente contagiosa para los humanos. Si no se toman las medidas de contención adecuadas, toda una familia puede verse rápidamente afectada.

Sintomatología y diagnóstico

Además de las heridas y ronchas, caída del pelo y la comezón constante, la sarna en perros puede generar los siguientes síntomas:

  • Pérdida del apetito.
  • La inapetencia conlleva de forma casi inmediata a que la mascota pierda peso y masa muscular.
  • Cuadros depresivos severos, derivados de la propia enfermedad y de los rigores del tratamiento. Entre otras medidas, los perros afectados deben permanecer aislados del resto de su manada y/o familia.
  • Si las lesiones tópicas no son atacadas adecuadamente, empezarán a producir erupciones, escamas, mal olor y resequedad.

Para confirmar la presencia de sarna en perros, el médico veterinario se vale de exámenes físicos rigurosos. De igual forma, debe realizarse un raspado profundo sobre la piel (llegando a provocar sangrado) y pasar las muestras por un microscopio.

Tratamiento

El tratamiento depende de la tipología y al grado de desarrollo en el que se encuentre la enfermedad. Los especialistas pueden ordenar la aplicación de fórmulas médicas contra parásitos externos vía oral, intravenosa o tópica.

Lo importante en todos los casos es cumplir sin excepciones con el tratamiento, hasta el final. Se trata de un proceso largo, que puede llegar a tomar varios meses. Y las recaídas son mucho más peligrosas para el animal. Como siempre, es más recomendable la prevención.

Cómo evitar la sarna en perros

Está demostrado que hay factores que escapan del control de las personas. Pero los dueños de mascotas deben hacer todo lo que esté a su alcance. Se trata de reducir al mínimo los riesgos de contagio.

Algunas medidas a tomar son las siguientes:

  • Alimentación correcta y balanceada: los perros son animales carnívoros, por lo que requieren de proteínas de origen animal, preferiblemente de fuentes naturales.
  • Visitas regulares al veterinario.
  • Cumplir rigurosamente con el calendario de desparasitación y vacunas impuesto por el “médico de cabecera”.
  • Higiene y limpieza.