La ciencia detrás del bienestar de los gatos domésticos

12 mayo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el biólogo Samuel Sanchez
En ocasiones es difícil descifrar el estado anímico de las mascotas. Aquí te mostramos diversas claves a tener en cuenta para mejorar el bienestar en gatos domésticos.

El bienestar de las mascotas muchas veces se da por sentado, ya que a menos que estas presenten serias patologías, los pequeños desajustes emocionales son difíciles de identificar. Los tutores suelen, además, tener vidas ajetreadas llenas de estímulos y preocupaciones, dificultando más aún la atención al animal en cuestión. Por ello, quizá nunca te hayas preguntado qué factores promueven o disminuyen el bienestar de los gatos domésticos. Aquí te lo mostramos.

Una simbiosis de miles de años

Todavía no se sabe con absoluta certeza cuando comenzó la interacción entre gatos y humanos. Generalmente se asume que esta relación de simbiosis se inició en el Antiguo Egipto, pero recientes evidencias fósiles indican que podría datar de un tiempo mucho más antiguo, remontándose 7000 años atrás. Desde entonces, los gatos han sido reverenciados, queridos, y desgraciadamente vilipendiados en algunas épocas históricas.

Actualmente, el papel del gato es de animal doméstico, y en el año 1991 se calcularon al rededor de 35 millones distribuidos en los hogares de la Unión Europea. Debido a su importancia tanto social como individual, estos animales han pasado a ser un integrante más de la familia, y como tal requieren de atención, comprensión y empatía por parte del tutor.

En este espacio te vamos a mostrar diversos factores que condicionan en cierta medida el bienestar de los gatos domésticos, y para ello nos basaremos en este estudio publicado en el prestigioso portal ScienceDirect.

Un estudio de sumo interés

Este estudio fijó como objetivo el explorar distintos factores a la hora de cuantificar el bienestar del felino. La metodología fue la siguiente:

  • Se eligió un grupo muestral de 62 tutores y sus gatos. Todos ellos participaron sin saber el objetivo real del estudio.
  • La relación entre el gato y el tutor se cuantificó con diferentes parámetros: cuestionarios, un examen físico del animal, y la escala de apego en mascotas de Lexington (LAPS)
  • Se calculó una nota total para cada interacción, según el bienestar del gato: baja (L) media (M) o alta (H).
  • Estos parámetros permitieron a los investigadores hacerse una clara idea del estado social, comportamental y fisiológico de cada animal.

El perfil medio del participante estuvo ligeramente sesgado, pues la mayoría fueron mujeres empleadas con experiencia previa en el cuidado de gatos. Aún así, los resultados no dejan de ser sumamente interesantes.

¿De qué factores depende el bienestar de los gatos domésticos?

Varias cosas se dilucidaron durante el estudio.

  • Las noticias no son malas, pues en lo que a calidad de vida del animal se refiere, más del 70 % de los gatos obtuvieron una nota media y el 17 % una nota alta.
  • La condición física general fue muy buena, pues el 75 % de los gatos obtuvieron una nota alta.
  • Factores tales como género, edad, número de miembros en la familia o actividades sociales del tutor parecieron condicionar estos porcentajes.

Todas estos datos son curiosos y positivos, pero cabe destacar que solo el 16 % de los gatos domésticos no mostraron ningún comportamiento anormal para su especie. Esto significa que, aunque los tutores prestaran mucha atención al animal, no lograban cubrir del todo sus necesidades. ¿Qué favorece, entonces, el bienestar del animal?

  1. Se ha demostrado que los gatos que cuentan con múltiples tutores en el núcleo familiar reciben más atención veterinaria. Esto subraya la importancia de que dentro de la familia, todos los componentes han de sentirse en cierto modo responsables del animal y brindarle la mejor atención posible.
  2.  El haber tenido una mascota previamente redujo en los gatos comportamientos problemáticos tales como desgarrar objetos.  Esto podría deberse a que los tutores más experimentados saben qué estímulos brindar al animal. Nunca está de más recordarlos: rascadores y jugetes son esenciales para la activación mental del gato.
  3. Signos como defecación fuera de la caja de necesidades pueden ser señales de estrés en el animal. Los resultados son sorprendentes, pues estos comportamientos se redujeron drásticamente en los gatos de núcleos familiares sin niños. Nuevamente, esto pone en evidencia la necesidad de educar a los más pequeños de la casa con un máximo respeto hacia los seres vivos y mascotas con las que conviven.
Mirada de un gato

Una responsabilidad del tutor

Todos estos datos no quieren decir que por tener niños en casa, por no haber adquirido experiencia previa con otras mascotas, o por ser una única persona en el hogar el animal vaya a sufrir más.

Lo que evidencian este tipo de estudios es la necesidad de entender cuales son las mayores debilidades y carencias del ambiente del animal, poner especial atención en ellas, y tratar de solucionarlas. Por ejemplo, si tienes niños en casa, focalizar energía y tiempo en que estos sepan respetar al animal, no le toqueteen en exceso, y no generen ruido incesante en las inmediaciones del mismo.

  • Owner and cat features influence the quality of life of the cat, ScienceDirect. Recogido a día 10 de mayo en https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0168159105000511