La arqueología tras las nutrias marinas

Este artículo fue redactado y avalado por el veterinario Eugenio Fernández Suárez
24 marzo, 2019
Las nutrias marinas son mamíferos que usan herramientas, las cuales dejan restos arqueológicos parecidos a los que dejaba el hombre

Las nutrias marinas son mustélidos únicos, ya que son capaces de utilizar herramientas para abrir las conchas de su alimento. Al igual que ocurre con otros animales, estas herramientas dejan un rastro arqueológico muy importante para estudiar a la fauna.

Conoce a la nutria marina

La nutria marina (Enhydra lutris) es un animal fascinante, que se encuentra en el Pacífico Norte: se puede encontrar a este mustélido en peligro de extinción desde las costas de Japón a las de California.

La nutria marina puede llegar a pesar 45 kilogramos: es el mustélido más pesado y uno de los mamíferos marinos de menor tamaño. Para aislarse del medio marino presenta uno de los pelajes más gruesos del reino animal, ya que apenas pisa tierra firme.

La nutria marina es considerada una de las especies clave de mayor importancia, al mantener a raya a uno de los mayores consumidores de algas marinas: los erizos de mar, que acabarían con los ecosistemas si estas nutrias desaparecieran, tal y como ha ocurrido en algunas partes del planeta.

Nutrias marinas: alimentación

Estas nutrias consumen varios tipos de invertebrados marinos, como pueden ser moluscos, crustáceos o los ya citados erizos de mar, muchos de los cuales requieren el uso de herramientas para ser abiertos: las nutrias marinas golpean las conchas y caparazones de estos animales con rocas, mientras apoyan estos invertebrados en su vientre.

La arqueología de las nutrias marinas

Dado este uso de herramientas, no sorprende, por tanto, que igual que podemos rastrear el uso de industria lítica en el ser humano, o incluso en primates como los monos capuchinos de cabeza dura, se puedan realizar la misma clase de estudios con las nutrias marinas.

De igual manera, en muchas ocasiones las nutrias rompen mejillones y otros animales con concha contra las rocas que se encuentran fijas en la costa, comportamiento especialmente rastreado en un trabajo científico reciente.

De hecho, los investigadores del Instituto Max Plank han conseguido registrar los patrones bajo los que los mejillones se rompen, lo que permite rastrear los lugares donde las nutrias rompen los mejillones y no confundirlos con yacimientos de otras especies que usan herramientas para comer moluscos, en concreto de seres humanos.

Arqueología de las nutrias marinas

Esto permite no solo estudiar a las poblaciones costeras humanas de forma más precisa, al no mezclar sus yacimientos con los de nutrias, sino que también permite estudiar la antigua distribución de estos animales, al encontrarse yacimientos arqueológicos de nutrias marinas en lugares donde actualmente estos animales no viven.

La nutria marina se encuentra en peligro de extinción, ya que de unos 200 000 ejemplares han pasado a sobrevivir entre 1 000 y 2 000 animales, fruto de la caza por su piel en los siglos XVIII y XIX. Esto ha hecho que actualmente su distribución se haya reducido a un tercio de la original, por lo que los restos arqueológicos de estos animales y su consumo de mejillones se hacen extremadamente interesantes.

Por desgracia, los derrames de crudo y el conflicto con los pescadores aún pone en riesgo a este bello animal, cuya conservación ha sido un éxito a pesar de la caza de decenas de miles de ejemplares. Esperamos que nunca nos quedemos solamente con los restos arqueológicos de esta especie, y podamos contemplarla por muchos años más.