Jadeo en perros: todo lo que debes saber

Yamila 15 octubre, 2017

¿Por qué se produce el jadeo en perros? ¿Cuándo es normal y en qué ocasiones puede indicar un problema de salud? ¿Qué hacer si mi mascota jadea demasiado? ¿Hay razas que respiran más rápido o ruidosamente que otras? Las respuestas a estas preguntas (entre otras) las tendrás en el siguiente artículo.

¿Qué es el jadeo en perros?

Se trata básicamente de una respiración acelerada y poco profunda que permite la evaporación de agua en la lengua, la boca y las vías respiratorias altas del animal. Mientras esto sucede, se regula la temperatura corporal de la mascota.

Es bueno saber que los perros no transpiran de la misma manera que las personas, y que el jadeo les ayuda a controlar el calor y refrigerarse un poco. Por ello es más habitual en verano.

Perro tumbado con la lengua fuera

Aunque pueda parecer que para jadear el can está haciendo un esfuerzo adicional, lo cierto es que para él no lo es debido a la elasticidad que presentan los pulmones y las vías respiratorias.

El ritmo respiratorio normal incluye un máximo de 40 inhalaciones por minuto. Cuando jadea, esto se eleva a 300. Es necesario saber que existen dos tipos de jadeo en perros: el normal y el anormal.

El primero aparece cuando el cuerpo se recalienta y es considerado algo natural. El segundo puede ser señal de que el animal tiene un problema de salud.

¿Cómo darse cuenta? Porque la respiración es excesiva. Ocurre cuando su cuerpo no está caliente o la temperatura ambiente no es elevada, suena ruidosa y “áspera” o notas que el animal está haciendo un gran esfuerzo para respirar.

Por otra parte, existen algunas razas que son más propensas al jadeo excesivo debido a la forma de su hocico. En el caso del Bulldog, el Pug, el Bóxer o el Boston Terrier (entre otros perros braquicéfalos), que pueden tener dificultad para respirar y hacer mucho ruido al inhalar. Además, estos canes sufren mucho las altas temperaturas e incluso viajar en coche.

Causas anormales de jadeo en perros

Descartando la temperatura ambiente o la del animal, e incluso la raza a la que pertenece, el jadeo puede ser una señal de alerta a la que debemos prestar atención, ya que quizás la vida de tu perro esté en riesgo. ¿Cuándo puede respirar jadeando y no ser normal?

1. Antes de un golpe de calor

Una cosa es que el perro jadee un poco porque la temperatura se ha elevado en verano, y otra muy distinta es que el animal haya estado expuesto al sol durante el mediodía por varias horas. Cuando su cuerpo se sobrecaliente, empezará a jadear.

Si pasados unos minutos esta conducta no disminuye, y además vemos que tiene los ojos vidriosos, las encías brillantes y palpitaciones, es porque está a punto de sufrir un golpe de calor. Es muy importante que lo refresques con agua fría, lo dejes en la sombra o incluso que lo pongas lo más cerca del ventilador o aire acondicionado.

2. Dolor

El jadeo en perros puede ser una manera de expresar malestar o dolor ante una enfermedad. Es su forma de comunicarse sin palabras. Debes prestar mucha atención a sus cambios en la respiración, sobre todo si de repente comienza a jadear sin razón aparente. Quizás en ese instante ha experimentado una punzada o se han agudizado sus dolores. Llévalo al veterinario lo antes posible.

Perro ladrando

3. Obesidad

Una buena parte de la población canina sufre de sobrepeso debido a la dieta y a la falta de ejercicio. La obesidad puede acortar su esperanza de vida y evitar que el animal se refrigere como corresponde. Esto traerá como consecuencia más jadeos. Si su respiración es esforzada cuando camina unos pasos o hace alguna actividad física (como buscar un juguete o subir las escaleras), tal vez pueda deberse al exceso de peso. Cambia su alimentación y llévalo a caminar todos los días.

4. Enfermedades cardíacas o pulmonares

La cardiomiopatía dilatada canina puede causar jadeo,s entre otros signos: abdomen dilatado, respiración pesada, tos, desmayos, debilidad y falta de energía.

5. Estrés o temor

Cuando un perro está nervioso o ante una situación estresante, como, por ejemplo, una tormenta o las fiestas de fin de año (por los fuegos artificiales), puede comenzar a jadear. En este caso, a su vez, cambiará su conducta caminando de lado a lado de la habitación, temblando, queriéndose ocultar o incluso no controlando la vejiga o el intestino.

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