Una tierna historia de amistad en la guerra de Afganistán

Cuando pensamos en la guerra nos imaginamos situaciones crueles y horribles. Sin embargo, entre tanta muerte y desesperación también hay algunas noticias que nos roban una sonrisa. En este artículo te contamos no una historia de amistad en Afganistán que te arrancará una lágrima de emoción. Y luego comentaremos un par más también muy emocionantes.

Historia de amistad en Afganistán número 1

Los protagonistas de esta preciosa historia son el soldado Julian McDonald y un perro llamado “Layka”. Gracias al animal el muchacho está con vida. El can lo salvó mientras servía en la guerra y en agradecimiento decidió adoptarle.

Durante la acción bélica el peludo fue tiroteado cuatro veces y de gravedad cuando no dudó ni un instante en anteponer su cuerpo para proteger a su amigo. El animal muy herido debió ser llevado a una sala de urgencias. Allí fue operado durante siete horas. Por este hecho tuvieron que amputarle una pata delantera, sin embargo, pudieron salvarle la vida.

Como una manera de agradecer la valentía y la protección brindada, Julian decidió adoptar al perrito, quien ahora forma parte de su familia y vive felizmente a pesar de su discapacidad.

Historia de amistad en Afganistán número 2

Fuente: 3.bp.blogspot.com

En medio de las balas y las bombas nadie podría pensar que surgiría una amistad entre un soldado y un perro. La historia tiene al Marine de las Fuerzas Élite de Estados Unidos Craig Grossi y a un peludo “de cabeza torpe y patas pequeñas que vivía en la calle”.

Craig fue enviado a una misión peligrosa en el Distrito de Sangin de Afganistán. Fue dejado junto a su tropa durante la noche. Ya desde su llegada tuvieron que proteger su vida de los ataques talibanes. Un par de días después de ese tormento vio a un perro acostado en medio de la nada, algo delgado pero con una actitud calma.

Si bien lo habitual es que los caninos anden en manada para protegerse y alejarse de los humanos, este peludín se animó a acercarse. Era algo confiado y sólo buscaba un poco de cariño. Los soldados no sabían qué hacer porque tienen prohibido tomar contacto con animales de otros países.

Pero como al parecer el animal era de la calle (por su aspecto) decidieron romper las reglas. Lo llevaron con ellos hasta su refugio donde recibió un trozo de carne seca. Como agradecimiento, meneó la cola y comió su ración. Craig no podía entender cómo un animal casi sin contacto con las personas pudiera ser tan dócil.

Cuando el hombre tuvo que volver a su zona de seguridad, no pudo dejar a su nuevo amigo… ¡qué lo seguía a todas partes! Tras bautizarle con el nombre de Fred, fue acogido como un integrante más del campamento de los Mariners. Cuando indicó a los superiores la intención de quedarse con el perro, comenzaron los trámites pertinentes de adopción. En medio de ello el hombre fue enviado a una nueva misión. Tardó tres meses en reencontrarse con él. ¿Dónde estuvo el can todo ese tiempo? ¡En la casa de Craig, en Nueva York!

Historia de amistad en Afganistán número 3

Para terminar, os contamos la preciosa noticia sobre tres perros callejeros que evitaron que el soldado Chris Duke muriera tras explotar una bomba. Pero volviendo un poco hacia atrás en la historia, todo comenzó cuando el estadounidense se hizo amigo de estos peludines a quienes les daba comida y agua de su ración.

Durante semanas los animales (que habían sido bautizados con los nombres de Rufus, Target y Sacha) fueron muy agradecidos y amorosos con el soldado. Una mañana, un bombardero suicida trató de ingresar en la barraca donde dormía Duke. Pero los perros evitaron que el intruso entrara. En el forcejeo, el hombre activó el explosivo que llevaba y se quitó la vida.

Por esta acción uno de los perros murió y los otros dos quedaron heridos de gravedad. Tras salvarles la vida, el soldado pidió permiso para adoptarles y llevarles a su casa en Estados Unidos donde viven en familia.

Fuente de las imágenes: www.020mag.com y 3.bp.blogspot.com

 

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