Un gato se convierte en conserje de un museo

Alba Muñiz · 28 abril, 2016

Si quieres saber cómo un gato se convierte en el conserje de un museo, esta historia es para ti. Pero aunque lo parezca, no es una nueva película salida de las mentes febriles de los creativos de Hollywood. Se trata de un caso real, que nació como una broma y que, sin quererlo, terminó convirtiéndose en una gran estrategia publicitaria. A continuación te contamos los detalles.

De la broma a la realidad: Un gato se convierte en portero de un museo

La noticia proviene de Rusia, más precisamente de la ciudad de Sérpujov, situada a 99 kilómetros al sur de Moscú. Allí, es una coqueta mansión del siglo XIX funciona el Museo de Historia y Arte. Por sus alrededores, hace un par de años, comenzó a rondar Marai, el minino protagonista de esta especie de cuento y que, poco a poco, se fue ganando el cariño de los empleados del lugar.

gato durmiendo

Hasta aquí no hay nada de particular en la historia. Pero todo cambió el 1 de abril. Esa jornada se festeja en Rusia el Día de los Inocentes. Y, para celebrarlo, los trabajadores del museo no tuvieron mejor idea que difundir la información de que Marai había presentado una postulación para ser portero del edificio.

Sin embargo, los medios de comunicación vislumbraron enseguida que allí había una buena nota de color y comenzaron a llamar al museo para averiguar si el animalito había conseguido el cargo de conserje.

Si nos cuentan que un gato se convierte en conserje de un museo ruso, no hay por qué creer que estamos ante un chiste por el día de los inocentes ni ante la trama de una nueva y taquillera película norteamericana. Se trata de algo que, si bien comenzó como una broma, terminó siendo realidad, se hizo noticia y, como suele suceder en estos casos, incrementó el número de visitantes al edificio donde “trabaja” Marai, el minino en cuestión.

Más detalles de cómo un minino llegó a conserje de un museo ruso

Fue entonces cuando las autoridades del museo, ni cortas ni perezosas, decidieron que la broma se convirtiera en realidad y nombraron oficialmente en el puesto a Marai. Y, por supuesto, recibieron a los periodistas para explicarles todos los detalles sobre el felino y su trabajo, incluido el sueldo que cobra y el horario en que cumple sus funciones.

Como suele suceder en estos casos de noticias risueñas que tienen como protagonistas a animalitos adorables, el Museo de Historia y Arte de Sérpujov comenzó a incrementar de manera inmediata el número de visitantes.

Los medios de comunicación pudieron difundir una información amable que alejó, aunque fuera por un rato, a los ciudadanos rusos -y también a los de otros lugares- de asuntos de guerras y crisis económicas. Algunas personas no pueden evitar enternecerse con relatos que humanizan a los animales.

Mientras tanto, Marai, ajeno a estas cuestiones humanas, parece verse feliz de que lo tomen cada vez más en cuenta.

Otras historias en las que un gato se convierte en…

Como te imaginarás, la de Marai no es la única historia sobre gatos que terminan ocupando puestos de trabajo y son utilizados como excelentes herramientas publicitarias.

Fuente: Facebook de Felix the Huddersfield Station Cat
Fuente: Facebook de Felix the Huddersfield Station Cat

Recientemente se conoció la noticia de Félix, un gato que fue nombrado controlador de plagas Senior de First TransPennine Express, en la estación de tren de Huddersfield, en West Yorkshire, Reino Unido. Incluso el minino tiene su propia página de Facebook donde “cuenta” detalles de su labor.

Más atrás en el tiempo y más hacia Oriente tuvo lugar la historia de Tama, una gatita ya fallecida que llegó a ser la “jefa” de la estación de tren de Kishi, en Japón. Su presencia en el lugar fue tan beneficiosa a nivel de ingresos por publicidad que en 2009 la compañía Wakayama Electric Railway  se dio el lujo de introducir el Tama Densha, un tren con diversos dibujos de la minina, tanto por dentro como por fuera. 

La sucesora de Tama se llama Nitama y es quien, desde 2012, la acompañaba como “aprendiz” de jefa de estación.