Un enfermo y su perro se curan mutuamente

Alba Muñiz 8 diciembre, 2015

¿El amor entre humanos y mascotas puede ser sanador? Al menos así parece demostrarlo la historia que os traemos, en la que un enfermo y su perro se curan mutuamente.

La historia de James y Bubba

El hecho ocurrió en la ciudad de Corbin, ubicada en el estado de Kentucky (EE. UU.). Un anciano, que había sido hospitalizado tiempo atrás, pese a la atención médica no mostraba mejorías. Como vivía solo, su perro –también anciano- había sido acogido por un refugio local de mascotas.

James Wathen, de 73 años, casi sin fuerzas, les contó a los profesionales que lo cuidaban que, su último deseo era volver a ver a su can, un Chihuahua de nombre Bubba que había perdido un ojo.

El hombre estaba muy débil. Comía escasamente y apenas podía hablar. La separación de su mascota, sin duda, empeoraba aún más su estado de salud.

El reencuentro entre un anciano hospitalizado y su perro permitió que, tanto el hombre como el animal, mejoraran su estado de salud.

En busca del reencuentro entre el anciano y su can

Ante la situación de Wathen, los empleados del Baptist Health Corbin decidieron incumplir las reglas del hospital –que no permite el ingreso de animales- y fueron en busca de Bubba, para que el paciente pudiera reencontrarse con él.

Finalmente, lograron averiguar el paradero del animalito. Bubba también estaba muy triste desde que había sido separado de su amo y no quería comer. Por tal motivo, y dada su avanzada edad, su estado también era delicado.

Pero todo cambió cuando James y Bubba volvieron a verse.

Conoce cómo un enfermo y su perro se curan mutuamente

El reencuentro de los dos amigos fue emocionante y quedó registrado en un vídeo que se viralizó en internet. Aquí os lo dejamos:

El Chihuahua había llegado al hospital envuelto en una manta y temblando, sin saber qué le depararía el destino. Pero a pocos metros de llegar a la habitación de su dueño subió su cabecita y su único ojo comenzó a brillar.

Cuando por fin vio a James, el perro saltó a su cama y comenzó a lamerle la cara. El anciano lloró de la emoción y enseguida empezó a animarse.

El encuentro resultó curativo tanto para el hombre como para el can. James volvió a comer y pudo sentarse en la cama y hablar con más fuerza. Bubba también recuperó interés por la comida y empezó a dejar atrás la tristeza.

Las mascotas nos curan

Lo positivo de esta experiencia hizo que las autoridades del hospital permitieran la continuidad de los encuentros entre Wathen y su perro.

Y no solo eso: están planeando cambiar las reglas de la institución para que, en casos similares, los enfermos puedan recibir la visita de sus mascotas.

Se ha demostrado que tener mascotas posibilita que las personas sean más sanas y felices. Por tal motivo, el empleo de estos animales en terapias asistidas es cada vez más frecuente.

Beneficios de la convivencia con mascotas

Autor: Stuart Richards
Autor: Stuart Richards

Según las estadísticas, los dueños de animales domésticos acuden un 15% menos al médico que aquellos que no las tienen.

Además, tener una mascota nos depara:

  • Más felicidad
  • Menos estrés
  • Interés por realizar ejercicio físico
  • Disminución de la  presión arterial
  • Colesterol estable
  • Reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares
  • Mayor posibilidad de vivir después de sufrir un ataque cardíaco

En el caso de los adultos mayores, las mascotas elevan la autoestima de sus dueños. Es que la responsabilidad del cuidado cotidiano del animal los mantiene ocupados. Si a esto le sumamos el amor que les devuelve el animal, tenemos como resultado ancianos más vitales y que ven disminuida la ansiedad, la depresión y la tristeza.

Terapia asistida con animales

La terapia asistida por animales de compañía consiste en la participación de mascotas en intervenciones terapéuticas. El animal actúa como un puente de comunicación entre el paciente y el profesional.

Los efectos beneficiosos de esta práctica pueden observarse en casos de:

  • Autismo
  • Enfermedades del corazón, terminales o mentales
  • Parálisis cerebral
  • Trastornos de comportamiento

Es así que la visita de animales domésticos en hospitales y geriátricos son altamente positivas para mejorar el estado de ánimo de enfermos y ancianos.

Un buen ejemplo son James y Bubba, que continúan curándose mutuamente.

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