Encephalitozoon cuniculi en conejos

El patógeno Encephalitozoon cuniculi provoca la encefalitozoonosis en conejos domésticos y silvestres. Es una condición muy importante, pues también afecta a los seres humanos.
Encephalitozoon cuniculi en conejos
Samuel Sanchez

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Sanchez.

Última actualización: 02 noviembre, 2021

Existen muchas enfermedades extrañas que los tutores de animales domésticos apenas conocen, ya sea por su prevalencia baja o por la terminología compleja necesaria para entender el cuadro clínico. Este último caso se ve ejemplificado por la encefalitozoonosis, una condición típica de conejos provocada por el patógeno Encephalitozoon cuniculi. 

Este parásito obligado puede presentarse en el organismo del conejo de forma silenciosa o sintomática. La tasa de mortalidad es mucho más alta entre gazapos (hasta el 12, 3 %) que en adultos, pero se trata de una enfermedad bastante difícil de tratar en todos los casos. Sigue leyendo si quieres saber más sobre ella.

¿Qué es la encefalitozoonosis?

La encefalitozoonosis es una enfermedad infecciosa, crónica y sistémica provocada por el microorganismo Encephalitozoon cuniculi. Este es un microsporidio, es decir, forma parte de un grupo de parásitos unicelulares que tienen la capacidad de formar esporas. E. cuniculi necesita ingresar en las células de su hospedador para sobrevivir, ya que carece de mitocondrias, peroxisomas y otras estructuras vitales.

El principal hospedador de este parásito es el conejo, pero también puede afectar a ratas, hámsteres, perros, gatos, cobayas y seres humanos. Esto quiere decir que la enfermedad causada es una zoonosis capaz de infectar a nuestra especie (sobre todo en las personas inmunocomprometidas con una enfermedad previa).

Se estima que hasta el 100 % de las granjas de conejos tienen ejemplares con anticuerpos circulantes para el microorganismo, es decir, que tienen o han tenido la enfermedad.

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Ciclo biológico de Encephalitozoon cuniculi y contagio

La forma biológicamente activa del parásito solo puede vivir dentro de las células del conejo, pero también genera esporas muy resistentes a las inclemencias ambientales. Es un microorganismo con forma de media luna y se parece (salvando las distancias) a Toxoplasma gondii, el agente causal de la toxoplasmosis.

Una vez conocida esta información, te presentamos a grandes rasgos el ciclo vital del parásito en la siguiente lista:

  1. La mayoría de conejos se infectan al ingerir comida contaminada con las esporas del parásito. La fase de lactancia es uno de los periodos de contagio más peligrosos, pues los gazapos están muy en contacto con la madre y su orina (que puede estar enferma o no).
  2. Las esporas que no son ingeridas pueden aguantar viables a temperatura ambiente en los suelos por un periodo de hasta 4 semanas.
  3. Las esporas ingeridas por vía oral recorren el aparato digestivo del conejo hasta entrar en contacto con la mucosa intestinal. Allí se introducen dentro de los enterocitos, las células especiales de esta sección tisular. En ellos el microorganismo se multiplica y forma una vacuola parasitófora que, al romperse, libera muchos patógenos y mata a la célula hospedadora.
  4. Una vez se ha multiplicado, el parásito ingresa en el tejido linfoide y se distribuye por todo el organismo viajando en cuerpos celulares especiales.
  5. Los parásitos suelen asentarse en el sistema nervioso y los riñones. Las nuevas esporas se liberan con la orina del animal infectado, reiniciando así el ciclo.

Como puedes ver, la inmensa mayoría de contagios se producen cuando un conejo sano entra en contacto con la orina de otro enfermo y se come las esporas de forma involuntaria. De todas formas, fuentes profesionales también aseguran que una madre puede infectar a los gazapos antes de que estos nazcan por la vía uterina. 

Síntomas provocados por Encephalitozoon cuniculi

La mayoría de los conejos infectados con Encephalitozoon cuniculi no muestran signos clínicos hasta que son viejos, se contagian de otra enfermedad de forma simultánea, sufren estrés o padecen un cuadro de inmunosupresión. Puede haber animales contagiados que no tienen síntomas externos, pero al diseccionarlos después de su muerte siempre se observan lesiones internas.

Los conejos con encefalitozoonosis muestran un amplio rango de signos clínicos, entre los que destacan los siguientes:

  • Cataratas muy blanquecinas en uno o ambos ojos. 
  • Ladeado de la cabeza (síndrome vestibular) debido a la afectación del sistema nervioso.
  • Movimiento involuntario y errático de los ojos (nistagmo).
  • Anorexia y pérdida de peso. 
  • Problemas locomotores y pérdida de balance.
  • Tremores y ataques convulsivos.
  • Hipersensibilidad a la luz.

Si los riñones del conejo terminan lesionándose por la acción del parásito, este presentará una serie de signos clínicos muy inespecíficos compartidos con otras enfermedades. Por ello, es necesario acudir al veterinario ante la más mínima duda.

Diagnóstico

El veterinario puede intentar realizar un diagnóstico preventivo al observar los signos clínicos del animal afectado. Por desgracia, los síntomas externos son muy similares a los provocados por otras condiciones parasíticas (como la toxoplasmosis) y no se puede establecer un criterio diferencial total hasta que el animal ya ha fallecido. 

El método inequívoco para detectar la enfermedad es la serología, es decir, ver si están presentes los anticuerpos para el patógeno en la sangre del animal. De todas formas, un resultado positivo solo indica que E. cuniculi ha utilizado al ejemplar como hospedador en algún momento, pero no que la infección está activa. Por ello se requieren pruebas neurológicas complementarias.

Tratamiento

A día de hoy no existe un tratamiento estandarizado para combatir la infección provocada por Encephalitozoon cuniculi. El veterinario puede probar una amplia gama de fármacos y retirar las cataratas oculares (si estas están presentes), pero nada asegura que la enfermedad se vaya a curar del todo. 

El mejor tratamiento para evitar la expansión de esta condición en la población de conejos es aislar al animal enfermo e higienizar al máximo toda superficie en la que haya podido miccionar. Si los síntomas son demasiado agresivos y el ejemplar sufre en exceso, la eutanasia suele ser la única salida.

El albendazol es un fármaco que parece eliminar la infección hasta cierto punto. Por desgracia, la destrucción de las esporas y los parásitos no siempre se traduce en una mejoría sintomática, pues el daño ya está hecho.

Unas crías de conejos ejemplificadas en una foto.

¿Puedo infectarme yo por Encephalitozoon cuniculi?

Hemos dicho que la encefalitozoonosis en conejos es una enfermedad zoonótica que puede llegar a trasmitirse a los humanos. Esto es cierto, pero se han detectado muy pocos casos a día de hoy y casi todos ocurren en personas muy jóvenes, muy ancianas o inmunocomprometidas. Es especialmente común en pacientes con SIDA y en aquellos que han recibido un trasplante reciente.

Sea como fuere, te recomendamos manejar a tus conejos con la máxima cautela si se ha detectado un brote de encefalitozoonosis. Utiliza siempre guantes (y mascarilla a ser posible), lávate las manos y busca atención veterinaria para que te muestren cómo actuar.

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