El Tumor Venéreo Transmisible, un sarcoma infeccioso

El tumor venéreo transmisible canino (CTVT) es un cáncer contagioso que se transmite de forma natural entre los perros mediante la transferencia  de células cancerosas vivas durante el coito. Este tipo de enfermedad se originó hace varios miles de años. Sin embargo, sus características y prevalencia todavía siguen siendo poco claras y continúan siendo investigadas.

Síntomas

auxilio perros

Un perro con tumor venéreo suele presentar una masa roja en la membrana de la superficie de la vagina o en el pene. La masa de tejido puede romperse en la manipulación. También es probable que se observen gotas de sangre en el prepucio del pene o en la vagina. En ese sentido, el animal suele lamer la zona afectada con frecuencia.

Para diagnosticar este tipo de tumor se realiza un examen físico que se concentra especialmente en los órganos genitales de tu perro. El veterinario necesitará una muestra de tejido para realizar la biopsia. También efectuará pruebas de laboratorio estándar, incluyendo el hemograma completo, un perfil bioquímico y análisis de orina.

Este tipo de tumor rara vez se propaga a otros lugares, para confirmarlo, el especialista realizará un diagnóstico visual que incluirán radiografías de tórax y abdomen. También palpará los ganglios linfáticos de la zona afectada para determinar si están reaccionando a la anomalía. En ese sentido, una muestra de líquido linfático se enviará al laboratorio para su posterior evaluación, para determinar si las células cancerosas están en la muestra. La presencia de células cancerosas en los ganglios linfáticos a menudo es una fuerte indicación de que el tumor no es benigno.

En algunos perros, el tumor puede desaparecer espontáneamente sin ningún tratamiento. También puede ser extirpado quirúrgicamente y comenzar el tratamiento médico después de la cirugía. Si el tumor es benigno, es decir, no canceroso, probablemente el  pronóstico sea favorable y se espere una cura completa.

El pronóstico después del tratamiento médico suele ser muy bueno. Sin embargo, los riesgos pueden ser mucho más altos  si se encuentra que el tumor es maligno. De igual modo, la terapia contra el cáncer presenta muchos efectos secundarios, especialmente si se realiza a largo plazo. Por ejemplo, los tipos de medicamentos que se emplean para suprimir el crecimiento de las células cancerosas pueden afectar a las células normales,  disminuyendo de esa manera el sistema inmunológico del animal. En ese sentido, es importante que el perro siga un buen plan de nutrición para ayudar de esa manera a que se recupere rápidamente,  sin complicaciones.

Finalmente, el veterinario de tu mascota establecerá un plan de seguimiento para su posterior tratamiento.

Algunas características

perro mayor

Los tumores venéreos transmisibles caninos suelen tener  una apariencia similar a la de una coliflor. Varían en tamaño, un nódulo  puede llegar a tener milímetros, mientras que los grandes pueden llegar a los 10 centímetros. Su superficie suele ser a menudo ulceradas y se inflama y sangra con facilidad.

La metástasis es poco frecuente, sólo  se presenta en un 5 % de los casos. Cuando se produce la metástasis, por lo general se manifiesta en los ganglios linfáticos regionales, riñón, bazo, ojo, cerebro, piel,  tejido subcutáneo, ganglios linfáticos mesentéricos o peritoneo.

Este tipo de tumores suelen ser fácilmente diagnosticados con un examen, mediante la evaluación histopatológica de las biopsias.  A veces, puede ser difícil de distinguir de otros tumores de células redondas, como pueden ser los linfosarcomas, sobre todo cuando se encuentra en sitios extragenitales. Aunque esta enfermedad se registra en todo el mundo, su prevalencia es relativamente alta en algunas regiones geográficas  como pueden ser los entornos urbanos tropicales y subtropicales.

Aunque puede ocurrir una regresión espontánea, esta enfermedad en los perros suele ser generalmente progresiva. El tratamiento consiste en la extirpación quirúrgica, radioterapia y la quimioterapia Aunque este último es una opción que se considera a elección.

La tasa de regresión del tumor se correlaciona negativamente con el tamaño del tumor y la edad del animal, sobre todo si es avanzada. Por lo general, la remisión total se puede esperar durante el sexto mes del tratamiento.

El pronóstico para la remisión total con la quimioterapia o la radiación es bueno, a menos que haya afectación en otros órganos además de la piel. La escisión quirúrgica completa a menudo no se puede lograr debido a la localización anatómica de muchos de estos tumores.