El tener gatos te hace más saludable

Alba Muñiz · 3 mayo, 2015

Una reciente investigación de la Universidad de Belfast revela que las personas que poseen mascotas llevan una vida más sana y estable. Se enferman menos y si lo hacen, se recuperan rápidamente. Si tienes un gato, seguro que no necesitas ningún estudio científico para afirmar que no  hay nada mejor que abrazarlo, acariciarlo y ponerse a jugar un rato con él después de un día de excesivo trabajo o en el que te encuentras superado por las circunstancias. Tu estado de ánimo mejora enseguida y te sientes renovado y feliz al entrar en contacto con tu minino.

Técnicamente eso se traduce en que no solo se redujo tu nivel de estrés, sino que también lo hizo tu tensión arterial y, además, se ralentizó la frecuencia de tus pulsaciones. Investigadores del Instituto de Accidentes Cardiovasculares de la Universidad de Minnesota concluyeron que las personas que comparten su vida con un gato, tienen un 30% menos de riesgo de muerte por un ataque cardíaco y otras enfermedades relacionadas con el aparato circulatorio.

Además, observar a tu mascota cuando decide jugar con distintos objetos e incluso con su cola, saltar y correr persiguiendo vaya a saber qué –una hoja que vuela con el viento, una sombra, un insecto- o pergeñar alguna acción difícil de predecir, no solo te hará pasar un buen momento de distracción de tus preocupaciones cotidianas, sino que también provocará tu sonrisa o, en muchas ocasiones, tus carcajadas. Y bien es sabido que la risa es saludable, y nos ayuda a mantener el bienestar mental y físico.

Por qué tener gatos te hace más saludable

gato y mujer

 

El ronroneo es una vibración sonora de baja frecuencia que desencadena en nuestro organismo la producción de serotonina. La llamada “hormona de la felicidad” está relacionada también con los ciclos de sueño, la libido y el buen humor. Lo cierto es que este arrullo que nos ofrece nuestro gato nos tranquiliza, nos relaja y nos hace gozar de un descanso reparador.

-Una investigación dirigida por el pediatra Eija Bergroth (Hospital de la Universidad de Kuopio,  Finlandia), indica que el contacto con  mascotas favorece la maduración del sistema inmunitario infantil. Así, los niños que conviven con perros y gatos durante su  primer año, pueden ser menos susceptibles a las infecciones respiratorias.

-Sentirse acompañado por un gato, acariciarlo y cuidarlo es también un estimulante anímico y una distracción para las personas que padecen depresión y ansiedad.

El contacto con estos animales ayuda también a  personas con autismo. Un estudio realizando en Francia con niños que sufren este trastorno, indicó que se mostraron más calmados y pudieron socializar más fácilmente. Este cambio fue relacionado con el aumento de producción de la hormona oxitocina, que incrementa los sentimientos de amor y confianza, y que puede ser aumentada al acariciar un gato.

-Los adultos mayores, que a menudo viven solos o están en geriátricos,  encuentran en los mininos –además de una grata compañía y distracción- una buena forma de mantenerse activos, teniendo alguien a quien cuidar.

-Los enfermos hallan en los gatos a los aliados ideales para disminuir sus preocupaciones y aminorar las molestias que les generan sus padecimientos.

Algo más sobre gatos y salud

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También podríamos aprender de ellos sobre los beneficios de tomar una buena siesta. Si bien el ritmo de vida actual lo permite cada vez menos, hay muchos estudios que la recomiendan fervientemente, porque  no solo mejora el estado de ánimo general, sino el nivel de alerta, la memoria, la creatividad y la productividad. Por tal motivo, algunas empresas acondicionaron salones para que sus empleados puedan tomarse este descanso y -otros con visión de negocios- abrieron salones para siestas.

Sin embargo, hay quienes todavía ven con malos ojos a estas criaturas. Su mala reputación se remonta a tiempos antiguos, cuando se los relacionaba con brujas. Y hay quienes aún creen que los felinos de color negro traen mala suerte.

Lo cierto es que, como suele decir mi mamá, solo pueden hablar mal de los gatos los que no los conocen. Una vez que derribamos prejuicios y decidimos adoptar uno como mascota, nos damos cuenta enseguida de lo maravillosos que son estos seres y lo bueno que es convivir con ellos en más de un sentido.