El glaucoma en perros

Francisco María García 30 septiembre, 2017

El glaucoma en perros es una enfermedad que afecta a los ojos y ocasiona pérdida progresiva de la visión. Muchas veces es asintomática, siendo necesario estar atento en los pequeños cambios en su conducta para reconocer la afección.

Los ojos son infraestructuras sofisticadas y delicadas que permiten enviar los estímulos externos al cerebro e interpretar imágenes. Lo que comúnmente llamamos de visión.

La parte visible del ojo representa una pequeña porción de la estructura óptica. Esta porción anterior está formada por la esclera (parte blanca), iris (parte colorida), pupila (el punto negro), canales de drenaje y tejidos ciliares.

En la parte posterior y no visible se encuentra la córnea, el cristalino, la retina, que es el recubrimiento interno del ojo. También los nervios y el disco óptico.

El mecanismo de acción conjunta de todos estos elementos posibilita el sentido de la visión. Una alteración en cualquiera de estas estructuras puede llevar a la ceguera y perjudicar el sistema nervioso.

El glaucoma en perros es una de las afecciones oftalmológicas más frecuentes. Saber reconocer sus primeras señales puede salvar la visión de tu mejor amigo.

¿Qué es el glaucoma en perros?

El glaucoma afecta a los perros de forma muy similar a los seres humanos. Se trata de la acumulación de líquidos que lleva a un aumento progresivo de la presión intraocular.

La parte anterior del ojo se encuentra embebida en un líquido transparente denominado humor acuoso o fluido intraocular. Es producido por los cuerpos ciliares y su función es realizar una hidratación protectora. La resecación de esta zona podría ocasionar diversas heridas o irritaciones.

Un ojo sano posee un sistema de circulación dinámico. El fluido es expelido del interior de la cavidad intraocular por medio de la pupila. Casi inmediatamente, debe ser absorbido por la malla de canales que compone el sistema de drenaje ocular. Llegando así a la corriente sanguínea.

Eventualmente, los conductos de drenaje se tapan y obstruyen el flujo del humor acuoso. El exceso de este líquido en el interior del ojo genera un aumento progresivo de la presión intraocular. Cuando este proceso afecta a los ojos de los canes, se denomina glaucoma en perros.

El aumento de la presión intraocular acelera el proceso de degeneración del nervio óptico y de la retina. La consecuencia más común es la pérdida parcial de la visión o ceguera.

¿Cuáles son las causas del glaucoma?

El glaucoma en perros puede ser crónico o agudo. Generalmente presenta un fuerte factor hereditario. Por eso, la principal causa de este trastorno se debe a una herencia genética.

Hay que tener en cuenta que también el glaucoma puede derivar de otras enfermedades que acometen anteriormente el organismo del animal.

¿Cuáles son los síntomas del glaucoma en perros?

En la mayoría de los casos, los dueños solo perciben el trastorno cuando el animal ya perdió gran parte de su visión. Básicamente, cuando el ojo del animal se encuentra con la apariencia borrosa y coge un tono levemente azulado.

Sin embargo, la ceguera del glaucoma deriva de una pérdida gradual de la visión. Lógicamente, al perro le resulta difícil indicar que está perdiendo su capacidad visual.

Primeros síntomas del glaucoma en perros

  • Dolor o sensibilidad en los ojos y/o en la cabeza.
  • Vómito y/o ansia de vómitos.
  • Aparición de halos azulados y/o o aspecto nublado en los ojos (principalmente cuando expuestos a luz).
  • Dificultad de localización espacio-temporal.

El glaucoma en perros suele ser una enfermedad silenciosa. Los perros demuestran que tienen problemas de visión cuando empiezan a caminar con dificultad, derrumbando o golpeándose con objetos. Hacen esto porque no ven bien y no consiguen desviarse de los obstáculos en su camino.

¿Existe tratamiento para el glaucoma en perros?

El tratamiento del glaucoma en perros también se asemeja al de humanos, y depende del grado de evolución del trastorno. Sin embargo, es muy importante que sea el veterinario el encargado de indicar un tratamiento adecuado a cada animal.

Generalmente, se aplica un colirio para equilibrar el sistema de drenaje y controlar el fluido intraocular. Complementariamente se acostumbra administrar analgésico y/o antiinflamatorios para aliviar el fuerte dolor de ojos y cabeza.

En casos más avanzados, se recomienda el procedimiento quirúrgico. En este se utiliza la tecnología láser para drenar artificialmente la cavidad intraocular.

Aunque no haya un método específico para prevenir el glaucoma en perros, la tenencia responsable es la mejor manera de preservar la salud de nuestra mascota. Mantener su carta de vacunación y desparasitaciones al día, proporcionarle una alimentación balanceada y ejercicios físicos, pueden salvarle la vida.

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