Cómo distinguir entre un juego y una pelea

Virginia Duque Mirón · 31 octubre, 2015

No importa cuál sea el tipo de mascota que tengamos, gato, perro, conejo u otros. Si tenemos más de uno en casa, bien sean de la misma especie o de dos diferentes, es normal verlos “abrazados” en múltiples ocasiones y no podemos dejar de preguntarnos: ¿Estarán jugando o peleando?

En este artículo vamos a centrarnos en señales que nos harán diferenciar una pelea de un juego de dos especies diferentes de mascotas: gatos y perros. Hay diferentes signos que nos harán ver en qué consisten esos “abrazos”. Centrémonos primero en los gatos.

Diferenciar una pelea de un juego en los gatos

pelea gatos

Si tienes dos gatos en casa o quizá solo uno pero hay otro que es vecino y les gusta estar juntos, observa sus movimientos para poder diferenciar una pelea de un juego.

Los gatos son juguetones por naturaleza, por lo que no debemos sorprendernos que se enganchen entre ellos para pasar el rato. Los factores que deberás tener en cuenta para diferenciar una pelea de un juego son los siguientes:

  • ¿Se conocen? Si los gatos se conocen y ya los has visto en otras ocasiones mostrarse afecto, no tienes de qué preocuparte; no es una pelea sino un juego. Pero si son dos desconocidos, cuidado, no dejes que se acerquen demasiado.
  • ¿Están chillando? Si uno o ambos gatos chillan, no hay duda: es una pelea. La mejor forma de pararla será distrayendo a ambos animales para que no lleguen a ocasionarse heridas graves. Puedes usar el palo de la escoba para meterlo entre ambos y que tengan un obstáculo en medio que les haga separarse. Solo para eso, nunca para pegarles con él.
  • ¿Hay uno dominante? ¿Puedes ver claramente que hay un gato dominante y uno intimidado? ¡No lo dudes! No tienen una relación cordial y si aún no están peleando, lo harán en breve.
  • ¿Se silban el uno al otro? A veces un silbido, o mejor dicho un bufido, corto y ocasional no tiene por qué ser signo de pelea, pero si estos son largos y constantes, lo peor va a pasar en breve.

No dejes de observar a tus gatos para que puedas diferenciar una pelea de un juego. Los gatos son juguetones, pero muy silenciosos cuando juegan, por lo que cualquier sonido más prolongado de lo habitual, te hará ver que algo no marcha bien.

Diferenciar una pelea de un juego en los perros

Autor: Jon Hurd
Autor: Jon Hurd

En el caso de los perros, cuando ellos juegan emiten ladridos y muestran otras señales que fácilmente pueden ser interpretadas como signos de una pelea. Por eso, en esta ocasión, vamos a centrarnos en cuáles son los signos que denotan que dos perros están jugando.

  • Su posición. Seguro que cuando leas esto, dirás: ¡es cierto! Cuando un perro juega, pone sus patas delanteras apoyadas desde los codos en el suelo mientras levanta al máximo su parte trasera. Si está haciendo esto ante otro perro, lo único que quiere es jugar con él.
  • Su cola. Si su cola está continuamente moviéndose, ya sabemos que es un gesto de felicidad, siempre y cuando no vaya acompañado de ladridos severos y agresivos.
  • Su expresión facial. Cuando un perro quiere jugar su boca está abierta, su lengua fuera creando una expresión amable y sus ladridos son muy cortos pero graves.
  • El acercamiento. Una forma muy simple de diferenciar una pelea de un juego es observando la forma en la ambos perros se acercan. Cuando la intención es buena se acercarán de forma suave, lenta o incluso dando saltitos alrededor. En cambio si se abalanzan de forma brusca, está claro, van a pelear.

En los juegos de perros hay ladridos, persecuciones y a veces, incluso mordiscos, por lo que no te alarmes si ves alguno de esos gestos. No obstante, si estos cobran demasiada intensidad o un tono amenazante, es hora de que separes a ambos animales.

A veces, sentimos miedo de que nuestra mascota se aproxime a otros animales porque vayan a pelear, pero no es cuestión de sobreproteger a tu animal hasta el punto de negarle la oportunidad de socializar.

Permite que se relacione con otros animales. Enseña a tu mascota desde bien pequeño a socializar y a no ser agresivo. Estamos seguros de que ahora estarás más tranquilo, pues ya sabes diferenciar una pelea de un juego.

Imágenes cortesía de Jan Truter y Jon Hurd.