Cómo detectar la rabia en perros

Alba Muñiz · 26 octubre, 2015

La rabia, esa antigua y mortal enfermedad infecciosa que pueden padecer todos los mamíferos, es una infección viral aguda que afecta al sistema nervioso y que carece de cura una vez que empiezan a desarrollarse los síntomas. Por tal motivo, es muy importante la prevención de la rabia a través de la vacunación. Te contamos todos los detalles para que aprendas a detectar la rabia en perros.

Primeros signos que te permiten detectar la rabia en perros

perros atacando

El virus de la rabia comienza a dar señales en un can entre las 3 y las 8 semanas posteriores a la infección. Aunque, se han dado casos de períodos de incubación de hasta seis meses. La primera fase de la enfermedad, llamada prodrómica, tiene una duración de entre dos y diez días.

En esta etapa, los signos son:

  • Cambios notorios en el comportamiento
  • Nerviosismo
  • Aislamiento
  • Ansiedad
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Malestar e incomodidad
  • Anorexia
  • Vómitos
  • Diarrea

Pasado este primer período, la rabia puede manifestarse de dos maneras: furiosa o muda. Las dos formas duran entre 3 y 7 días. En contra de la creencia general, la forma furiosa es la menos común entre los perros.

El virus de la rabia se manifiesta entre las 3 y las 8 semanas posteriores a la infección. Después de una fase inicial, llamada prodrómica, la enfermedad pueda derivar a una forma conocida como paralítica o muda, o a una llamada furiosa.

Características de la rabia en su forma muda

La fase paralítica o muda es la más probable que se presente en los perros. Se caracteriza por la paralización de los músculos del cuello y de la cabeza, e incluso, de otras partes del cuerpo. Esto implica que el animal presente:

  • La boca abierta de forma permanente por la parálisis de los músculos de la mandíbula inferior
  • Dificultad para tragar
  • Salivación constante y excesiva (que puede formar espuma alrededor del hocico)
  • Cansancio
  • Confusión
  • Imposibilidad de mover las patas

Si la parálisis afecta el diafragma, el animal muere por insuficiencia respiratoria.

Cómo es la rabia furiosa

Esta etapa, que no es común que se manifieste en perros, es particularmente riesgosa para los humanos y otros animales, ya que el perro tiene tendencia a morder a quienes se cruzan en su camino.

Los principales signos que se presentan son:

  • Irritabilidad
  • Agresividad excesiva
  • Agitación e incomodidad
  • Hidrofobia o miedo al agua
  • Hipersensibilidad a estímulos como la luz y los ruidos
  • Actividad permanente
  • Imposibilidad de conciliar el sueño
  • Salivación en exceso alrededor del hocico
  • Desorientación
  • Convulsiones

Cómo se contagia la rabia

veterinario y perro

Ten presente que la transmisión de la rabia se da por medio de la saliva del animal contaminado. En la mayoría de los casos, los contagios ocurren a través de las mordidas. Pero hay documentados casos aislados en los que el virus se transmite en partículas de aerosol flotando en el aire.

Si bien, el perro está considerado el portador más común de la rabia, también suelen serlo:

  • Los gatos
  • Los murciélagos
  • Los mapaches
  • Los zorrillos
  • Los zorros

La prevención ante todo

Recuerda que, en todos los casos, la rabia solo es curable si es tratada antes de que empiecen a desarrollarse los signos de la enfermedad.

No existe ningún tratamiento con posterioridad a que se presente la sintomatología y, en estos casos, la consecuencia inevitable es la muerte.

La prevención se impone, entonces como fundamental. Vacuna a tus mascotas según el cronograma que te indique el veterinario.

Qué hacer si detectas señales de rabia en un perro

Si sospechas que un can puede estar infectado por el virus de la rabia, presta atención a estos consejos. Pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte:

  • Ante la más mínima duda de que tu mascota se haya contagiado de rabia, debes recurrir con urgencia al veterinario para que confirme o descarte el diagnóstico.
  • Si observas a un animal en situación de calle con alguna sintomatología que coincida con la de esta terrible enfermedad, avisa con urgencia a las autoridades pertinentes.
  • Si te mordió un perro, propio o ajeno, lava la herida con abundante agua y jabón y acude de forma inmediata a la consulta médica. Los profesionales determinarán si es necesario que recibas un tratamiento contra la rabia.