Consejos para enseñar a tu perro a permanecer quieto

Aileen Zaera · 23 febrero, 2015

Seamos sinceros ¿quién no ama tener un cachorro de perro travieso? La verdad es que son adorables y sus travesuras divertidas, hasta que alcanzan cierta edad en la que su exceso de energía puede resultar en estrés o destrucción de objetos, por lo que conseguir que el cachorro no se convierta en un perro adulto desobediente, es algo fundamental.

Pero no solo se trata de comodidad, conseguir que un perro se quede quieto al darle la orden, puede incluso salvarle la vida, particularmente en esos momentos donde por sus instintos naturales sale corriendo a cualquier lugar y se expone a sí mismo al peligro de ser atropellado por un coche o ser atacado por otro animal peligroso (como una serpiente venenosa o un perro más grande, entre otros).

Pero ¿cómo enseñar a un perro a quedarse quieto? En realidad no es tan complicado, solo demanda constancia y firmeza para que, en poco tiempo, se detenga cuando se lo pedimos o que nos espere. Para ello debes seguir los siguientes pasos:

Paso 1: Ordenar con frecuencia

adiestramiento canino 2

El ejemplo te será el mejor aliado en este caso, para ello puedes simplemente caminar con tu perro junto a ti y, mientras lo paseas, detenerte varias veces mientras dices, de manera firme, la palabra “quieto”; es importante que tu tono sea consistente durante esta fase del entrenamiento, para que se acostumbre a tu autoridad.

Es importante que te des cuenta que en esta fase tu perro se detiene porque tú lo haces, no necesariamente por la orden, por lo que este paso es la base para enseñarle a interpretar el sonido de la palabra “quieto” ya que, obviamente, ellos no entienden directamente nuestro idioma.

Tampoco debes perder la paciencia si intenta seguir caminando una vez que te detienes, solo debes repetir la orden “quieto” y no permitirle irse más lejos de lo que alcanza la correa, después de todo debes mantener tu autoridad y si cedes permitiéndole que te haga moverte cuando él lo desea, esa será la lección que aprenda, no la de quedarse quieto.

Paso 2: Enseñarle a seguirte

Una vez que ya se detuvieron y decides reanudar el paseo, debes indicarle que te siga dándole una orden para que camine a tu lado, puede ser un “vamos” o un “ven”, lo importante es que le enseñes a obedecerte.

Esto es necesario porque habrá momentos en los que el perro decida ir por su cuenta y tú quieres que te siga, así que al aprender esa orden de forma adecuada es cuestión de simplemente llamarlo cuando sea necesario para que te siga sin ningún inconveniente.

Paso 3: La rutina crea constancia

Cuando tu perro aprende a seguir tus órdenes debes continuar usándolas, hasta que darle la orden de “quieto” sea totalmente efectivo  para detener su marcha.

En este punto hacerlo repetidamente en cada paseo y en cada oportunidad ayudará a que el perro se acostumbre a seguir las órdenes de forma natural y sin mayores complicaciones.

Paso 4: Enseñarle órdenes similares

Una vez que ya ha aprendido la orden de “quieto”, puedes avanzar a la siguiente etapa, que sería unir esta orden a la de un silbido o al sonido de un silbato, ya que este sonido tendrá un alcance mayor y, por su frecuencia, el perro tendrá más oportunidades de escucharlo a distancia.

Debes ir probando a darle la orden de quieto y alternarlo con un silbido claramente identificable y diferente al de la orden de avanzar o seguirte, hasta que con solo el silbido, el perro entienda qué es lo que debe hacer.

Paso 5: La prueba final

Sabrás que tu perro ha aprendido definitivamente a quedarse quieto y/o a avanzar cuando se lo ordenes, bien sea con tu voz o con el silbido, y él te obedezca completamente, especialmente cuando se encuentra sin correa.

Consejos adicionales para enseñar a tu perro

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– Puedes reforzar cada vez que cumpla una orden de forma positiva, dándole palmadas, felicitándole o, inclusive, dándole algún alimento como premio.

– Es importante que mantengas la paciencia, recuerda que aprender lleva su tiempo, por lo que nunca debes gritarle o pegarle por desobedecer.

– Recuerda siempre que las ordenes que des deben ser cortas, claras y con autoridad; un perro no entenderá un razonamiento largo del tipo “quédate quieto Némesis, si cruzas la calle los carros pueden atropellarte y hacerte mucho daño y…”, eso no funciona con los animales, con solo “quieto” es suficiente.

– Nunca debes olvidar que es importante mantener la autoridad con tus mascotas, a pesar de todo el cariño y los mimos que puedas darle, ellos, si se educan bien, se convierten en adultos que te obedecen sin chistar, de esta forma evitas que se expongan a situaciones peligrosas y a estar soportando estrés innecesario, ya que, después de todo, es muy beneficioso tener una mascota en casa.