Cinco lecciones que los niños pueden aprender con los gatos

Alba Muñiz 1 septiembre, 2015

Los niños pueden aprender con los gatos distintas lecciones que les permitirán ser mejores personas a lo largo de su vida.

Convivir con un minino desde temprana edad contribuye, entre otras cosas, a que los infantes desarrollen el sentido de la responsabilidad, y se conviertan en adultos más compasivos, sociables y comunicativos.

Algunas lecciones que los niños pueden aprender con los gatos

Los pequeños que se crían junto a un minino no solo serán más sanos, desarrollarán menos alergias y tendrán un sistema inmunológico más fuerte. Además de los beneficios que obtienen para su salud, los niños pueden aprender con los gatos algunos valores fundamentales para la convivencia que podrás ir enseñándoles a medida que van creciendo.

1. Respeto por otras formas de vida

gato con niño

Inculca a tu hijo el amor por los animales desde un primer momento.

Explícale que su gato es un ser vivo que debe ser tratado con cariño y respeto. Y que, aunque puede ser un excelente compañero de juegos, no es un juguete. Por lo tanto no debe:

  • Tirarle de la cola
  • Perseguirlo
  • Jugar de manera brusca

2. Responsabilidad

Tener un gatito es tu casa permitirá que le enseñes a tu niño a tomar responsabilidades con su mascota. Cuéntale que hay tareas cotidianas que no se pueden soslayar y pídele colaboración para:

Además, infórmale de que es muy importante controlar la salud del gatito con visitas periódicas al veterinario, aplicándole las vacunas necesarias y desparasitándolo.

Cuando lo consideres adecuado, puedes llevar al pequeño a la consulta con el profesional para que se familiarice con esta responsabilidad.

Pero lo fundamental es transmitirle a tu hijo que el compromiso con el animalito es para siempre. No es un objeto desechable que se usa y se tira.

3. Consideración por los espacios y los tiempos ajenos

Si bien los críos suelen ser muy impacientes, deberán entender que su amigo felino no siempre puede estar disponible para sus juegos. Los gatitos pueden estresarse si se altera su rutina diaria. Comunícale al niño que:

  • Los gatos suelen dormir buena parte del día y su sueño no debe ser interrumpido.
  • Los mininos a veces no quieren ser molestados. Un animal que, por ejemplo, aplana sus orejas y abre mucho sus ojos, puede estar asustado o nervioso y necesita estar solo para tranquilizarse.
  • Tampoco debe importunar a la mascota cuando está comiendo o se está acicalando.

4. Aseo personal

Y, como los gatos son extremadamente limpios, pueden transformarse en el ejemplo perfecto para que tu hijo adquiera, sin demasiada resistencia, hábitos de higiene personal, como el baño diario.

Así que, como su gato se asea cotidianamente, anímalo a que adquiera también esta costumbre con responsabilidad y alegría.

5. Cuidado del medio ambiente

Estas adorables mascotas también pueden ayudar para explicarle a tu hijo sobre la necesidad de cuidar el medio ambiente.

La adopción de un gatito, además de contribuir a que sea una persona responsable desde pequeña, es una buena oportunidad para que aprenda a ser un individuo que colabore con el cuidado del planeta. A saber:

  • Utilizando arenas biodegradables para que el animal orine y defeque.
  • Eliminando sus desechos de manera correcta. Por ejemplo, sustituyendo las bolsas de plástico, que tanto tiempo tardan en degradarse.

Además, cuando la edad de tu niño le permita entender, explícale la importancia de que la mascota esté esterilizada. Evitar la superpoblación de gatos y perros ayuda a:

  • Disminuir el abandono de animales domésticos.
  • Contribuir a la salud general de la población. Sin tantos animales callejeros, habrá menos deposiciones en la vía pública y se aminorarán las posibilidades de contraer enfermedades a través de parásitos y bacterias.

Niños y gatos felices

gato niño

No cabe duda de que la relación con un gato solo traerá beneficios para tu hijo si se entabla de manera correcta.

Esto se logra explicándole y recordándole al niño cuestiones indispensables, como la responsabilidad y el respeto hacia todos los seres vivos.

De esta manera, el pequeño crecerá feliz con su amigo peludo, que seguramente se convertirá en un gran aliado para sus juegos.

Jugar con la mascota, además, fomentará su creatividad y contribuirá a que sea un adulto sensible y comprometido con otras personas y con los animales.

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