Un cachorro de guepardo y un perrito se hicieron amigos

Virginia Duque 26 noviembre, 2015

¿Quién no ha soñado alguna vez con que los animales sean amigos unos de otros y que nosotros podamos estar a su lado, observándolos y sin miedo a que nos hagan daño?

Hoy día esto parece una utopía, por eso, el que haya historias conmovedoras de amistades o relaciones entre animales que nada tienen que ver, ni en tamaño, ni en raza ni en personalidad, nos siguen conmoviendo y robándonos el corazón. Estamos seguros de que esta, en la que un guepardo y un perrito se hicieron amigos te robará el corazón.

Un guepardo y un perrito se hicieron amigos. Surgió la idea

leopardo

Ruuxa es un cachorro de guepardo hembra que fue abandonado por su mamá. Nació en un zoo de San Diego en Estados Unidos donde su mamá lo rechazó. Esto sucedió porque Ruuxa fue la única cría que su madre había concebido.

Parece ser que cuando una guepardo da a luz y solo hay una fecundación o tal vez solo uno de los cachorros sobrevive, estas lo rechazan por causas que aún se desconocen.

El que la mamá de Ruuxa la rechazara entristeció los corazones de los cuidadores y demás trabajadores del zoo quienes decidieron que no era bueno que Ruuxa se criara sola y sin ninguna familia.

Buscando un compañero para Ruuxa

Pensaron en qué tipo de animal podría encajar con un guepardo, ya que si era otro salvaje, podrían pelearse, mientras que si era uno demasiado dócil, Ruuxa podría alimentar su agresividad al crecer por sentirse superior a su compañero.

Alguien tuvo la excelente idea de que fuera un perro. No fue una idea aceptada sin más, ya que escuchar “guepardo y un perrito se hicieron amigos” era un tanto… chocante. Pero cuanto más lo pensaban, mejor idea les parecía.

  • Por un lado, ambas razas son juguetonas. Les gusta correr, saltar, tirarse por el suelo e incluso que les lancen cosas.
  • Ambas razas son leales. Los felinos que viven en su hábitat natural morirían por su líder.
  • Ambas necesitan un líder, por lo que si ven a otro igual a ellos, no habría problemas.
  • Y por último, ninguno de los dos se dejaría dominar por el otro. ¡Era simplemente perfecto!

Ruuxa y Raina, un guepardo y un perrito se hicieron amigos

Ahora solo había que escoger al perro. Los cuidadores pensaron que dado que Ruuxa era hembra, sería mejor que el perro que iba a criarse con ella también fuera hembra. Debían tener más o menos la misma edad y que cuando ambas crecieran tuvieran el mismo tamaño. Todo esto influyó en la elección de la nueva compañera de Ruuxa. Aquí empezó la historia de un guepardo y un perrito que se hiceron amigos.

Pronto trajeron a Raina, la nueva amiga de Ruuxa, quien llegaría a ser como una hermana. Trataron a ambos como si fueran cachorros de la misma madre. Tomaban el biberón a la misma hora y juntas la una de la otra. Descansaban y dormían en la misma cama y bebían del mismo recipiente de agua.

Creciendo juntas

Pronto empezaron a crecer, a correr y a jugar juntas. Se lanzaban una encima de la otra, se mordían jugando, hacían carreras… Pero todo se quedaba en una mera competición de juegos ya que al volver a la cama, se dormían enrrolladas de forma tierna como dos hermanas de sangre. Hubo una conexión tan especial e increíble entre este guepardo y este perrito que se hicieron amigos, Ruuxa y Raina.

Los meses pasaron y a pesar del temor que tenían algunos de que Ruuxa sacara su lado salvaje y tuvieran que separarlas, eso nunca pasó. Parece que se ven la una a la otra como hermanas de sangre, incapaces de hacerse daño. Todo, hasta ahora, parece indicar que Ruuxa y Raina estarán mucho, mucho tiempo juntas.

Tu familia es quien te ama y te protege sin importar tu raza, color o tu tamaño. 

He aquí la prueba. Te dejamos el vídeo para que conozcas a Ruuxa y Raina. Ellas son la prueba de que el amor tiene los límites que nosotros queramos ponerle. Si dos animales saben esto, ¿qué excusas tenemos las personas para ser racistas y alimentar prejuicios en nuestro corazón?

Imagen cortesía de Johnny Peacock.

Te puede gustar