Los beneficios de tener un perro siendo persona mayor

Yamila · 7 octubre, 2016

Cuando alguien cumple cierta edad y vive solo (por cualquier motivo), es bueno que cuente con la compañía de una mascota. Tener un perro siendo persona mayor trae muchos beneficios no sólo para el humano… ¡sino también para el peludo! En este artículo te contamos más.

¿Por qué tener un perro siendo persona mayor?

Un animal en casa es sinónimo de cariño, compañía e incluso de tener algo por qué levantarse cada día. Algunas personas mayores, al quedar viudas o no tener a ningún familiar cerca, se sienten muy deprimidas. Si a esto le sumamos alguna enfermedad o dificultad, la situación empeora.

Tal vez los hijos o nietos crean que llevarle un perro a los padres o abuelos sea más un problema que una solución, sin embargo, se ha demostrado que eso no es verdad. Entre los beneficios de tener una mascota en la tercera edad se encuentran:

Tener un perro siendo persona mayor sube la autoestima

perro y persona mayor

Para quienes acaban de jubilarse o retirarse del trabajo, es un período complicado que acarrea una mezcla de sensaciones. Sienten que ya no sirven para nada, que son un estorbo, que no tienen un propósito en la vida… Una mascota les ayuda porque se vuelven a sentir útiles, con una responsabilidad y un objetivo cada mañana.

Menos estrés o tensión

Cuando estamos tristes, deprimidos o muy cansados… ¡nada mejor que una sesión de mimos perrunos! Y no sólo eso: está comprobado que tener una mascota cerca reduce la ansiedad, los nervios o el estrés ante una mala noticia o algún cambio importante en la vida.

Socialización

Llevar al perro al parque es una excelente manera de conocer otras personas que también tengan mascotas. Aunque sólo sea vestirse para sacar a pasear al peludo y hablar con los demás de los animales, ya es una actividad interesante y muy benéfica para alguien que vive solo.

Tener un perro siendo persona mayor es sinónimo de salud

Si puedes llevar al perro a dar un paseo estarás haciendo ejercicio y respirando aire puro. Una rutina de este tipo sirve como ejercicio y para mejorar la salud cardíaca. Caminar reduce el colesterol, evita fracturas en las caderas y regula los niveles de glucosa en sangre. Además, el hecho de preparar comida para el animal insta a la persona a cocinarse algo nutritivo para ella misma.

Buena compañía

Tener una mascota a los pies mientras miramos televisión, leemos o tejemos, es una sensación hermosa. Contar con un ser vivo cuando estamos tristes, aburridos o cansados nos ofrece ese alivio que tanto necesitamos. Si la persona vive sola, ya no sentirá soledad nunca más.

¿Cómo elegir un perro para una persona mayor?

Esto es algo muy importante, ya que los ancianos no tienen la fuerza para llevar un perro grande al parque ni la vitalidad para jugar con un cachorro que, además, rompe todo a su alrededor y hace sus necesidades por doquier. Algunas características que debe “cumplir” el peludo antes de que conviva con una persona mayor son:

Edad intermedia

perro y persona mayor

Los cachorros y los perros ancianos requieren de mayores cuidados y atenciones. Por ello lo mejor es que el animal tenga como mínimo tres años y como máximo cinco. A medida que el animal y su dueño van envejeciendo, se “entienden” mejor y ya no es un problema cuidarlo como merece. Hay que tener en cuenta también que si la persona muere el animal seguramente será llevado a un refugio y no es adoptado por ser mayor.

Adoptar a un perro que ya no es joven proporciona satisfacción porque se ha salvado a una vida y tiene las mismas necesidades que el propietario.

Tamaño pequeño

Es mejor optar por una raza pequeña (otra buena razón para elegir de mediana edad porque no hay sorpresas en cuánto a crecimiento) y delgada para evitar que, por ejemplo, al salir a la calle tire a su dueño al suelo. Además, es más fácil tenerlo en un piso sin demasiado espacio y requiere menos alimento que una raza de gran tamaño.

Por último, debemos tener en cuenta cuáles son los cuidados que requiere el animal. Por ejemplo, es mejor que tenga pelo corto y que no lo pierda con tanta facilidad para evitar limpiar a diario. En cuánto al carácter, es preferible que sea cariñoso, sociable y tranquilo para prevenir problemas con la persona mayor.