Algunos ángeles no tienen alas, tienen cuatro patas

Alba Muñiz · 9 octubre, 2015

Por muchas de sus cualidades y características, nuestros amados animales de compañía pueden ser considerados verdaderos ángeles de cuatro patas. Pero no son cualquier tipo de ángel. Son nuestros ángeles personales. Nuestros ángeles de la guarda.

Los ángeles de cuatro patas no discriminan

cachorro gato

Nuestros amigos de cuatro patas nos aman sin dobleces y no conocen el significado del verbo discriminar. A diferencia de muchos humanos, les tiene sin cuidado:

  • El aspecto físico. No les importa si somos guapos o feos, gordos o flacos, blancos o negros.
  • Los temas materiales. Les da lo mismo si poseemos fortuna o no tenemos un céntimo, o si habitamos un palacete o un apartamento.
  • La edad. El amor de una mascota no hace diferencias entre niños, jóvenes o ancianos.
  • El nivel de estudio. No nos tratan distintos porque seamos licenciados o albañiles, taxistas o poetas.
  • Las elecciones personales. No toman en cuenta nuestra religión, orientación sexual o filiación política. Tampoco nuestros gustos en materia deportiva, artística o de gastronomía.
  • Las discapacidades físicas y mentales. No nos quieren menos si caminamos con dificultad o tardamos más tiempo en entender las cosas.

Hasta que no hayas amado a un animal una parte de tu alma permanecerá dormida.”

– Anatole France-

Las mascotas hacen mejor nuestra vida

Estos angelitos de cuatro patas, en definitiva, son incondicionales y tienen la capacidad de alegrarnos la vida y hacernos mejores personas. Se ha comprobado que, quienes conviven con mascotas, son más sanos y felices.

Es que, entre tantas otros cosas, estos animalitos:

  • Permiten que olvidemos un mal día recibiéndonos con la mayor alegría del mundo cuando llegamos a casa.
  • Advierten cuando algo no está bien y se quedan a nuestro lado para consolarnos y acompañarnos.
  • Son verdaderos sanadores. Nos ayudan a recuperarnos de dolencias físicas y emocionales.
  • Favorecen nuestra actividad física y nos libran del aislamiento. Un buen paseo con una mascota es una buena forma de hacer ejercicio y de conocer gente.

Angeles terapéuticos

Es tanto el bien que estos ángeles de cuatro patas le hacen a los humanos, que cada vez son más los que son empleados como animales de asistencia y terapia. Por ejemplo, a los perros se los emplea para:

  • Acompañar a personas sordas, ciegas y con dificultades motoras
  • Alertar a sus dueños sobre hipoglucemias y convulsiones
  • Asistir a pacientes autistas y con otros trastornos psicológicos
  • Disminuir los niveles de violencia y aislamiento en los centros penitenciarios
  • Contribuir al desarrollo de habilidades cognitivas en los niños
  • Visitar a enfermos en los hospitales y a ancianos en residencias geriátricas

Dónde habita la felicidad

Nuestros fieles amigos parecen siempre recordarnos que lo más importante de la vida está en las pequeñas cosas, aquellas a las que canta Serrat.

Si nos perdemos en un mundo dominado por el consumismo, la imagen y las posesiones materiales, están allí para hacernos entender que la felicidad puede ser sinónimo de un juego compartido, un paseo por el parque o una sesión de caricias en la panza.

Así que, si llegas a tu hogar golpeado por una realidad despiadada, mejor abraza a tu peludo para volver a encontrar el eje.

Adopta un ángel de cuatro patas

Autor: Freebird
Autor: Freebird

Si no tienes una mascota, considera seriamente la posibilidad de adoptar una. Los beneficios –en el mejor sentido de la palabra- serán muchos y mutuos.

Te cambiará la vida para mejor y habrás contribuido a darle cobijo a un animal abandonado que solo tiene amor para dar.

Ya te darás cuenta cuando tu nuevo amigo brinque de alegría meneando la cola al verte. O cuando ronronee feliz en tu regazo.

Ángeles imperfectos pero adorables

Para muchas personas, los animales de compañía son mucho más que eso. Forman parte de su familia y, en algunas ocasiones, son su única familia.

Pero tampoco es cuestión de andar idealizando. Nuestros queridos peludos no son perfectos. ¿Pero quién lo es en este mundo? Y si bien hasta los más educaditos tienen sus mañas, sus berrinches y sus caprichos, siempre las virtudes superan holgadamente a los defectos.

Por eso, no es exagerado decir que algunos ángeles no tienen alas, pero sí tienen cuatro patas. Nuestros animales están a nuestro lado siempre: amorosos, fieles e incondicionales.