9 curiosidades sobre las cucarachas

Alba Muñiz · 24 enero, 2019
Entre las curiosidades sobre las cucarachas más llamativas está el hecho de que son capaces de tolerar altísimos niveles de radiación

Pueblan el planeta desde hace más de 350 millones de años. Su mala fama es tan grande como su capacidad de adaptación y de supervivencia. Hoy te contamos algunas curiosidades sobre las cucarachas, esos insectos hexápodos y de cuerpo aplanado que insisten en vivir en nuestros hogares.

¿Conocías estas curiosidades sobre las cucarachas?

Si bien están consideradas una plaga, solo unas 30 especies de las más de 4 500 que integran el orden Blattodea conviven con el hombre. El resto se desarrolla en ámbitos donde tienen nulo o escaso contacto con los humanos. Y, salvo en la Antártida, se encuentran en todo el planeta.

Con un promedio de vida de uno a dos años (llegan hasta los cuatro en un laboratorio), y un tamaño que, por lo general, oscila entre los tres y los siete centímetros y medio, las curiosidades sobre las cucarachas son muchas e interesantes. Aquí te revelamos algunas.

1. Pueden estar mucho tiempo sin comer ni beber

Aunque estos insectos se alimentan de casi de todo lo que encuentran a su paso, si viven en las ciudades parecen tener predilección por lo que hallan en las cocinas. De todas formas, si el alimento escasea, ingieren desde madera hasta pegamento, jabón o papel.

Tienen la capacidad de resistir sin comida hasta un mes. Esto se debe a que en su cuerpo habitan bacterias que le proveen vitaminas y aminoácidos. Además, sobreviven una semana, o más, sin beber agua, ya que pueden absorber la humedad del ambiente.

Cucaracha: comida

Resisten la radiación, sobreviven sin cabeza y pueden pasar varios días sin comer ni beber. Estas son solo algunas curiosidades sobre las cucarachas, esos insectos que solemos detestar pero que esconden fascinantes secretos.

2. Son capaces de sobrevivir sin la cabeza

Las cucarachas respiran a través de espiráculos, unos orificios que posen a los lados de su cuerpo. Por otra parte, ya mencionamos que pueden pasar tiempo sin alimentarse ni beber.

Entonces, si por distintas circunstancias pierden su cabeza y la herida coagula sin problemas, sus vidas continuarán hasta que, tras unos cuantos días, mueran de sed.

3. Resisten largo tiempo bajo el agua

Entre las particulares curiosidades sobre las cucarachas también podemos mencionar que son capaces de no respirar hasta por 40 minutos. Este hecho parece estar relacionado con la regulación del organismo ante la falta de agua. Por eso mismo, pueden llegar a sobrevivir sumergidas hasta media hora.

4. Soportan altos niveles de radiación

Si bien es un mito que estos insectos son capaces de resistir una explosión nuclear, la realidad indica que pueden tolerar entre 6 y 15 veces más radiactividad que los seres humanos.

Cucaracha: radiación

5. Pasan hasta por el recoveco más pequeño

Los blatodeos tienen un exoesqueleto muy flexible. Al aplanarlo y extender sus patas logran meterse es espacios que representan hasta la cuarta parte de su altura.

6. Son muy veloces

La velocidad es el arma con que cuentan las cucarachas para huir de sus depredadores. Es así que pueden recorrer un metro y medio en tan solo un segundo. Son casi tan rápidas como un guepardo.

7. No pueden volar

A pesar de que muchas de las especies poseen alas, estos insectos son incapaces de volar. De todas formas, consiguen planear en distancias cortas, lo que les permite caer de forma ‘decorosa’.

8. Suelen morir boca arriba

A causa del rigor mortis, sus patas se contraen. Esto las desequilibra y hace que vuelquen. Igual efecto les generan los espamos provocados por los insecticidas. Pero también es una postura que adoptan como un mecanismo de defensa. Entonces, simulan estar muertas para escapar de alguna situación peligrosa.

9. Provocan asma y alergias

Las especies de cucarachas que conviven con el hombre siempre fueron acusadas de transmitir distintas enfermedades. Lo cierto es que se demostró que la saliva, heces y hasta el propio cuerpo de estos insectos pueden desencadenar asma y distintas alergias en algunas personas.