5 tips para viajar en transporte público con una mascota

Francisco María García · 19 septiembre, 2018
La normativa, la vacunación y desparasitación, y la identificación, así como el proceso de adaptación son factores clave a tener en cuenta a la hora de viajar en transporte público con una mascota

Afortunadamente, son cada vez más las ciudades en el mundo que habilitan la presencia de mascotas en el transporte público. Por supuesto, es necesario cumplir una serie de normas y recomendaciones para garantizar el bienestar de tu mejor amigo y de los demás pasajeros. Para contar con la mejor información, a continuación resumimos cinco tips para viajar en transporte público con una mascota de forma segura.

1. Conocer y respetar las reglas específicas del transporte y de la ciudad

Cada país, comunidad autónoma, ciudad o municipio pueden establecer normas específicas para el acceso con mascotas al transporte público. Además, cada medio de transporte puede tener condiciones o recomendaciones distintas.

Perros en transporte público

Antes de viajar con tu mejor amigo, será necesario consultar las reglas de tu ciudad y de cada medio de transporte. No solo es cuestión de legalidad, sino también de disfrutar de los recursos disponibles.

En Madrid, por ejemplo, para viajar en metro con tu mascota será necesario acudir al último vagón, reservado para esta finalidad. Todos los animales deben tener su microchip de identificación, portar bozal y correa; viajar en autobús por las calles madrileñas, será esencial transportar tu mascota en un transportín.

Respecto al peso y al tamaño de las mascotas, Barcelona y Madrid son bastante flexibles, aunque esté prohibido llevar perros potencialmente peligrosos o animales exóticos. Pero algunas ciudades son más estrictas y solo se permite viajar en transporte público con una mascota pequeña o mediana.

En Málaga, por ejemplo, no se permite transportar animales de más de 10 kilos; en Bilbao el peso límite se reduce a 8 kilos para el acceso al metro. Si lo hacemos en el caso de Palma de Mallorca y Sevilla, solo se permite el acceso de perros lazarillos.

2. Vacunación y desparasitación, siempre al día

Antes de viajar en transporte público con una mascota, será clave garantizar que su cartilla de vacunación y desparasitaciones estén al día. En realidad, estos son cuidados básicos para ofrecer una adecuada medicina preventiva a nuestros mejores amigos a lo largo de toda su vida.

Vacunación para perros

3. Identificar adecuadamente a tu mascota

Como hemos visto, para ir en metro con tu mascota en Madrid y Barcelona el microchip será fundamental. Y aunque otras ciudades no exijan la presentación del comprobante de colocación de microchip, se trata de un elemento esencial para evitar que tu mascota se pierda.

Cartel: se busca mascota

También es muy recomendable que nuestros amigos lleven una plaquita identificadora en todos sus paseos al exterior. Si bien no sustituye el microchip, esta placa permite el contacto inmediato y facilita la devolución del animal a su hogar.

4. Elegir el transportín ideal para viajar en transporte público con una mascota

La mejor opción para viajar en transporte público con una mascota es contar con un transportín adecuado a su tamaño. En primer lugar, el transportín  facilita el desplazamiento con un animal en un local público con muchas otras personas.

Perro en transportín

Además, el transportín proporciona un ambiente seguro y controlado donde el animal podrá estar protegido de los ruidos, estímulos desconocidos y otros animales. Por ello, los dueños de gatos y perros de pequeño tamaño deberían preferir el uso del transportín en los medios de transporte colectivos.

Ya los perros de tamaño mediano o grande pueden adaptarse mejor a andar con su correa y bozal en los medios de transporte autorizados. Llevarlos en el transportín resulta poco viable, porque ello implicaría que una sola persona tuviera que cargar casi 10 kilos.

5. Respetar los tiempos de adaptación de tu mascota

Si tu mascota jamás ha salido a la calle, llevarla a un transporte público será una experiencia muy desagradable. Imaginemos ser expuestos bruscamente, sin cualquier preparación previa, a un conjunto de estímulos desconocidos y personas extrañas, todo ello en movimiento.

Transporte publico mascotas

En primer lugar, debemos acostumbrar el animal a su propio transportín. El primer paso será presentarle al objeto, dejándolo siempre abierto a su disposición. Luego pondremos una golosina o algunas croquetas de su pienso justo en la puerta de entrada.

Cuando el animal ya se acerque sin problemas a la puerta, ubicaremos las golosinas en el interior del transportín, pero dejaremos siempre la puerta abierta.

Al lograr que tu mascota ingrese voluntariamente en el transportín, será posible empezar a cerrar la puerta, poco a poco. Primero la moveremos hacia la mitad, dejando el transportín entreabierto, y observaremos el comportamiento de nuestro mejor amigo.

Si el animal se muestra tranquilo, procederemos a cerrar la puerta; si sigue nervioso esperaremos e intentaremos este paso otro día hasta lograr que permanezca tranquilo en el interior del transportín con la puerta cerrada.

Después de concluir con éxito el proceso anterior, podemos llevarlo a pasear en su transportín por las calles. Para empezar, hacemos paseos cortos en las inmediaciones de nuestro hogar y siempre premiaremos el buen comportamiento de nuestros compañeros al regresar a casa.

Poco a poco, veremos cómo el animal se muestra tranquilo y será el momento adecuado de hacer los preparativos para su primer viaje en transporte público.