Un hombre se reencuentra con su perro tras 8 años desaparecido

Virginia Duque Mirón · 15 septiembre, 2015

Si alguna vez  nuestra mascota ha desaparecido, podemos entender el dolor y la angustia que se sufre cuando tienes que aceptar que nunca más volverás a ver a tu mejor amigo.

Intentaste todo: buscaste casa por casa, pusiste carteles, pero todo fue en vano, todo fue como dar golpes al aire. Debías asumirlo, tu mascota había desaparecido.

¿Cómo te sentirías si después de ocho años te llamaran para decirte que lo han encontrado?

Exactamente eso fue lo que le sucedió a Joshua Edwards. Joshua salió junto con su esposa camino a una cafetería para desayunar. Como siempre, se despidieron de Duke, su mascota, un bello Rottweiller que apenas tenía unos meses de edad.

Era de color chocolate rozando el negro brillante como ébano y a Joshua y su esposa les encantaba admirarlo.

Se había convertido en poco tiempo en un miembro más de su pequeña familia, era el benjamín de la casa, el mimado y del que se sentían orgullosos. Ese día, como todos los demás, después de unos mimos y lenguetazos, Duke se quedó sentadito en el jardín mirando como sus dueños caminaban en la lejanía a por su desayuno.

Después del desayuno

perros anti-piromanos

Joshua y su esposa se dieron prisa en regresar, ya que no les gustaba dejar mucho tiempo solo a Duke. Deseaban constantemente llegar a casa para verlo y recibir sus muestras de amor y cariño.

Rápidamente abrieron la puerta y fijaron su mirada en sus pies esperando ver a Duke saltar junto a ellos. Pero eso no sucedió. Pensaron que estaría dormido y no los escuchó. Gritaron su nombre pero no hubo respuesta.

Joshua y su esposa se empezaron a poner nerviosos y comenzaron una búsqueda por toda la casa, temiendo que se hubiera escondido en algún lugar y no pudiera salir.

Pero nada. Tenían que asumirlo: Duke había desaparecido.

Comienza la búsqueda

Después de la ansiedad y preocupación, la pareja decidió que debían hacer algo por encontrar a su bello cachorro desaparecido. No entendían si lo habían robado del jardín o si se había salido por algún pequeño lugar que todavía no habían descubierto, pero lo que sí sabían es que querían encontrarlo,costara lo que costara.

Se pusieron manos a la obra y avisaron a las perreras para decirles que si lo encontraban, estaba desaparecido. Hicieron carteles en los que ofrecían una jugosa recompensa y que pegaron por todo el vecindario y empezaron una búsqueda exhaustiva casa por casa.

Pasaron los días, los meses y cada vez era más difícil mantener la esperanza. Después de seis meses, Joshua y su esposa se rindieron, y ya no le vieron sentido a seguir buscando.

Una grata sorpresa

perro policia

Joshua nunca perdió la esperanza. Miraba a todos los perros que veía, por si alguno era él. Aun después de algunos años desaparecido, él nunca permitió que su esperanza se desvaneciera.

E hizo bien, ya que Duke, al parecer, había estado durante algún tiempo deambulando por la calle, hasta que un alma caritativa lo encontró y decidió honestamente llevarlo a una clínica veterinaria.

En la clínica hicieron un chequeo a Duke para saber que todo estaba bien. Su pelo brillaba y su carácter era noble y cariñoso, lo cual parecía indicar que había sido robado. Cuando miraron su chip consiguieron el contacto del que nunca había dejado de ser su dueño: Joshua Edwards. Le llamaron inmediatamente.

¡No lo podía creer! ¡Duke ya no estaba desaparecido! Edwards fue rápidamente al encuentro con su “cachorro” muy emocionado pero un tanto temeroso. ¿Lo recordaría?

Pronto salió de dudas. Aunque al principio Duke no parecía reconocer su voz, no se le había olvidado el olor de su dueño. Por eso, al olerlo, empezó a lamerlo y no tardó ni treinta segundos en tirarse al suelo panza arriba pidiendo las caricias de su amo.

Joshua se alegró de que Duke estuviera en buenas condiciones físicas y de salud, y aunque siente haber perdido mucho tiempo, está dispuesto a recuperarlo y recompensar a su “cachorro” desaparecido.