Una perrita perdida recorrió una distancia de más de 50 kilómetros hasta encontrar su casa

La información fue recogida por distintos medios de comunicación y se viralizó en la web tras aparecer en Facebook: una perrita perdida recorrió 56 kilómetros para regresar a su casa.

Una vez más, el amor de las mascotas por sus dueños se hizo palpable en esta historia que abre nuevamente el interrogante de cómo logran algunos animales hallar el camino de vuelta a sus hogares a pesar de encontrarse a grandes distancias.

La historia de Georgia

perro terapeuta

Georgia, una perra de 8 años, se había extraviado en San Diego, (California) cuando paseaba con su familia humana por Los Peñasquitos Canyon Preserve, una  reserva que ofrece senderismo, ciclismo y senderos ecuestres.

La perra se fue corriendo detrás de una liebre que se cruzó por su camino y fue así como Kris Anderson y su hija Sarah la perdieron de vista.

Las mujeres dieron aviso a los guardabosques y juntos buscaron durante horas y sin éxito al animal. Continuaron la búsqueda días después, pero no pudieron dar con Georgia.

La perrita perdida recorrió más de 50 kilómetros para reencontrarse con sus dueños

Nueve días después, cuando madre e hija estaban casi sin esperanzas de encontrar a la perra, Georgia entró por la puerta de la cocina de la casa familiar.

Lucía más flaca, agotada y con algunas lastimaduras, pero feliz por el reencuentro,  luego de caminar 56 kilómetros desde la reserva hasta su hogar, en la ciudad de Carlsbad (San Diego).

Después, la travesía de Georgia fue subida a Facebook y su historia recorrió buena parte del mundo.

¿Cómo encuentran las mascotas el camino de regreso?

¿Quién no se emociona al leer “una perrita perdida recorrió 56 kilómetros para regresar a su hogar”? Y, aunque no todas las historias de animales extraviados tienen un final feliz, no dejan de sorprender los relatos de mascotas que encuentran el camino de retorno a pesar del tiempo transcurrido y las grandes distancias que los separan de sus dueños.

¿Cómo lo logran? Si bien es sabido del gran olfato de los perros, este sentido solo les puede ser útil cuando ya se hallan en un radio cercano a su casa.

Lo cierto es que los canes, al igual que otros animales, tienen una gran capacidad de orientación que aún no ha sido suficientemente estudiada por los científicos.

El sentido de la orientación en los animales

La mayoría de las investigaciones sobre la orientación de los animales se ha hecho sobre palomas mensajeras. Pero estas aves no son las únicas que logran retornar a su lugar desde parajes desconocidos y hallándose a grandes distancias.

Además de los perros, hay ejemplos similares en gatos y en caballos. ¿Y qué decir de las aves migratorias, que cada año recorren miles de kilómetros para regresar siempre al mismo lugar?

Si bien la conclusión parece ser que los animales saben dónde está su casa, independientemente del lugar donde se hallen, la pregunta sigue siendo cómo lo saben.

Campos magnéticos y sentido de dirección

perro estresado

Algunos científicos intentan dar una interpretación por el lado de los campos magnéticos. No obstante, esta teoría sigue sin explicar la existencia de un sentido de dirección en los animales que, en el caso de las palomas mensajeras, permite que estas aves encuentren el camino de regreso bajo distintas circunstancias. Por ejemplo:

  • Transportadas en camionetas cerradas y por rutas intrincadas a gran distancia del palomar.
  • Anestesiadas.
  • Llevadas en transportes rotativos.
  • Privadas del sentido del olfato.

Los campos morfogenéticos de Sheldrake

El bioquímico y parapsicólogo Rupert Sheldrake sostiene que existe un campo morfogenético que permitiría entender cómo los organismos vivos adoptan su forma y su comportamiento.

Según su teoría,  los distintos sistemas naturales heredan una especie de “memoria colectiva” que daría respuesta a buena parte de las preguntas que nos hacemos sobre algunos comportamientos del mundo animal.

Sheldrake es autor del libro De  perros que saben que sus amos están camino de casa y de otras facultades inexplicadas de los animales, donde intenta responder preguntas tales como por qué un perro anticipa la llegada de su amo, incluso cuando es a una hora inusual.

Y, aunque sus ideas no son aceptadas por la “ciencia oficial”, bien podrían ser una veta por donde empezar a desentrañar cómo hace un perro perdido para encontrar el camino de regreso a su casa.

Imagen cortesía de Miguel Olaya.