Todo sobre el British Shorthair (pelicorto inglés)

Alba Muñiz · 4 agosto, 2015

Por su buen carácter y su apariencia de peluche, el British Shorthair es un gato que se ha ganado la simpatía de miles de personas que lo eligen como mascota.

Dóciles, cariñosos y juguetones –pero también majestuosos e inteligentes– son la compañía ideal para niños y ancianos y se han convertido en los mininos de pelo corto más conocidos del mundo.

Origen del British Shorthair

Todo hace suponer que el British Shorthair proviene del cruce entre los gatos que llevaban las legiones romanas a la antigua Britania con los felinos del lugar.

Y que deben su inconfundible pelaje doble, corto y tupido a la necesidad de protegerse de la lluvia y la humedad que caracterizan al clima británico.

Aunque también circula otra versión, que ubica su origen en Egipto y su llegada a lo que es hoy el Reino Unido en épocas tan lejanas como las de Moisés.

Reconocimiento y evolución de la raza

gato lame

  • En 1871 la raza fue reconocida por primera vez, durante una exposición realizada en Londres por el artista Harrison Heir.
  • Tanto la Primera como la Segunda Guerra Mundial diezmaron la población de estos animales. Para su recuperación, debió recurrirse a cruces con otras razas, sobre todo la Persa.
  • Esto dio lugar a que surgieran algunos ejemplares de pelo largo, los British Longhair.

Características físicas de la raza

Estos simpáticos gorditos mofletudos presentan las siguientes características físicas:

  • Tamaño: de mediano a grande.
  • Peso: entre 4 y 8 kilogramos.
  • Cabeza: Ancha y maciza, con contornos redondeados.
  • Frente: Tiende a ser redonda, nunca plana.
  • Nariz: Ancha y corta, con los orificios nasales abiertos. Además, debe tener stop (depresión nasofrontal).
  • Barbilla: Fuerte y bien desarrollada. Y en línea con la nariz.
  • Orejas: De tamaño mediano. Anchas en la base y de punta redondeada.
  • Ojos: Grandes, expresivos y redondos. Bien separados entre sí.
  • Cuerpo: Fornido y de pecho ancho.
  • Patas: Fuertes, anchas, cortas y de aspecto redondeado.
  • Cola: Es ancha y espesa en la base. Se afina hacia la punta, que es redondeada.
  • Pelaje: Corto, denso y suave.
  • Colores: El más apreciado es el azul, pero el British Shorthair se acepta en diferentes tonalidades: crema, lila, blanco, rojo, chocolate, negro, etc.

Otros datos sobre el British Shorthair

Son animales que prefieren la tranquilidad del hogar y la compañía humana. No es tan evidente en ellos el espíritu aventurero que caracteriza a otros gatos aunque, si se presenta la ocasión, son excelentes cazadores.

Además:

  • Rara vez arañan. Si son molestados optan por irse.
  • Su paciencia, tolerancia y equilibrio los torna compañeros ideales para los niños.
  • Se adaptan con facilidad a diferentes espacios.
  • Conviven bien con otros gatos y con perros.
  • Alcanzan la edad adulta entre los dos y los tres años.

Salud y cuidados del British Shorthair

gato ruso azul

Los British Shorthair son gatos que suelen tener muy buena salud. De todas formas, se recomienda:

  • Vigilar el peso, sobre todo si se trata de animales castrados, ya que tienden a engordar.
  • Peinarlos y cepillarlos regularmente,especialmente en épocas de muda, para evitar que se traguen el pelo y formen bolas.
  • Darles piensos de calidad, preferiblemente aquellos que prevengan la formación de las mencionadas bolas de pelo.
  • Desparasitarlos y vacunarlos según indicaciones del veterinario. Hay que tener en cuenta que su denso pelaje favorece el alojamiento de las pulgas.

Además, a causa de los cruces con otras razas, presentan una tendencia a padecer la enfermedad del riñón poliquístico (PKD, por sus siglas en inglés).

Un gato “maravilloso”

Cuando Lewis Carroll publicó su famoso libro Alicia en el país de las maravillas en 1865, no tomó conciencia de que contribuiría a popularizar en todo el mundo al British Shorthair.

Es que el gato de Cheshire, uno de los más famosos personajes de la historia –ese que tenía la capacidad de aparecer y desaparecer a voluntad–, es un minino inglés callejero, al igual que los antepasados del British Shorthair.

Una mascota ideal

Así que ya lo sabes, si quieres un gato que no anhele salir a vagabundear y prefiera quedarse dentro de la casa haciéndote compañía pero sin invadirte, estás ante la mascota ideal.

Pero aunque parezca un peluche, no te confundas. No es un juguete. Cuídalo y quiérelo mucho, que él sabrá recompensártelo con creces.