Rescatan perrita que recibió un disparo, estaba infestada de pulgas y tenía mutilada una oreja

Los perritos en situación de calle viven una vida llena de problemas. Lo peor es que, mientras más tiempo pasa, menos probabilidades tienen de sobrevivir.
Rescatan perrita que recibió un disparo, estaba infestada de pulgas y tenía mutilada una oreja

Escrito por Jhoan Adrian

Última actualización: 25 mayo, 2022

Solemos pensar que los perritos que viven en las calles, de alguna forma, terminan acostumbrándose y se vuelven “callejeros”. Como si se tratara de una nueva especie de animales capaces de enfrentar las crueldades a las que probablemente nosotros no aguantaríamos si nos tocara experimentarlas.

Y es que, no solo se trata de la dificultad para conseguir alimento. Estos perritos deben enfrentarse a enfermedades por estar expuesto a la suciedad, riñas con otros animales e incluso maltrato por parte de personas sin corazón. Llega un punto en el que el abandono se acumula en forma de tantas complicaciones que va drenando poco a poco la vida de estas nobles criaturas. 

Es por eso que muchas fundaciones de rescate de animales se encargan de encontrar a estos seres para poder ayudarlos y darles la oportunidad de conseguir un hogar que vele por su salud. Pero hubo un caso en especial que realmente les partió el corazón a todo el equipo de rescatistas cuando encontraron a una perrita en tan mal estado.

Meg a punto de rendirse

Todo sucedió en Houston, Texas (Estados Unidos), cuando un grupo de voluntarios encontraron a una perrita vagando por las calles. La perrita estaba en el más alto grado de abandono, su condición era tan grave que dejó a todos con el corazón enternecido.

La pobre cachorrita, de 2 años de edad, apenas pesaba 4 kilos. Estaba infestada de parásitos y una de sus orejitas estaba completamente mutilada. El equipo al revisarla se dio cuenta que había recibido un disparo en una de sus patitas y que parecía haber perdido uno de sus ojos.

La perrita, a quien decidieron llamar Meg, fue trasladada de urgencia al centro de rescate para ser atendida. Cuando el veterinario la revisó, encontró que su estado era mucho peor de lo que aparentaba. Meg tenía un cuadro de sarna severo, debido a la desnutrición y la cantidad de pulgas alojadas en su piel. Además, encontraron que tenía múltiples facturas en su cuerpo y un problema en el corazón.

La mirada de esta cachorrita era de profunda tristeza. Sin duda alguna se trataba de un caso de maltrato por parte de personas inhumanas. La perrita apenas y podía valerse por sí misma, parecía incluso que prefería darse por vencida.

Sin embargo, todo el equipo estaba con ella y querían regalarle una segunda oportunidad. 

Un nuevo comienzo

Lo primero que hicieron al llegar fue darle agua y alimento a Meg. La primera fase para su recuperación es que gane peso y sane su piel para poderla operar y amputarle su patita. 

Meg necesita mucho afecto para ayudarle a superar el miedo que ha desarrollado al mundo exterior. Sin embargo, ahora luce mucho más tranquila luego de todos los cuidados.

Su estado de salud aun es muy delicado. Por eso el centro de rescate ha decidido compartir su historia en redes sociales esperando poder atraer la atención de personas dispuestas a ayudarla con donaciones para su tratamiento. Todo el equipo cruza los dedos para que Meg supere todo con facilidad y pueda rápidamente ser adoptada por una familia que la ame.

“Ha tenido un aumento de la frecuencia respiratoria cuando llegó a emergencias cinco días, pero ha desarrollado una tos. Creemos que tiene una insuficiencia cardíaca congestiva o solo una mala URI, pero está tomando antibióticos y siendo vigilada de cerca”, afirmó el centro de rescate en uno de sus comunicados.

Esperamos que pronto Meg pueda superar esta horrible etapa y consiga una familia que le brinde todo el amor que se merece. Recordemos que para ayudar a estos animalitos no hace falta adoptar, puedes también donar e incluso ayudar a otros animales callejeros con alimento, agua y cariño. Un simple gesto podría salvarles la vida.

Debemos fomentar el respeto y empatía con todos los seres vivos para evitar que personas irresponsables terminen por hacerles daño. Así como Meg muchas son las historias de maltrato que dejan huellas de por vida en el cuerpo y corazón de estos animalitos, ¡hagámosle frente!