¿Qué cuidados y atenciones requiere un perro adulto?

Alba Muñiz 6 julio, 2015

Y sí, es un hecho. Tu lindo cachorrito se ha convertido en un señor perro. Tenía que pasar. Pero que tu mascota sea ahora un can hecho y derecho no significa que puedas desligarte de su cuidado y atención.

Es un compromiso de por vida que debe acomodarse a las características de cada etapa, ya lo sabes.  Y lo mismo ocurre si acabas de adoptar un ejemplar adulto.

Necesidades de un perro adulto

baño perro

El comienzo de la edad adulta de un perro varía según la raza. Los canes pequeños suelen llegar la madurez a los 9 o 12 meses; los medianos, partir de los 12; los grandes, a los 15 y, los gigantes, cerca de los dos años.

Te contamos algunas precisiones sobre cómo encarar distintos temas ahora que tu perro alcanzó la adultez.

Entrenamiento

La socialización y formación de un can dura toda su vida. Y, si bien es cierto que un ejemplar adulto puede ser más antisocial que un cachorro, también es verdad que aprende más rápido y tiene más capacidad para asimilar lo que le enseñamos.

Ejercicio

No olvides la cuota diaria de ejercicio para tu perro, ya sea en forma de caminata o dejándolo correr y jugar en un lugar seguro.

Recuerda que el sedentarismo puede terminar contribuyendo a la aparición de enfermedades y a cambios del comportamiento. Si un animal no ejercita lo suficiente, tiende a volverse inquieto e irritable. Y también incrementa su peso.

Baño

Aunque quieran convencerte de lo contrario, los perros no deben ser bañados muy a menudo, para evitar que se dañe la capa protectora de la piel y el pelaje.  Extiende el período entre baño y baño, como mínimo, a un mes.

Tienes que  utilizar un champú indicado para canes. No uses uno de humanos, ya que está diseñado para un pH distinto y puede causarle irritaciones. Evita que le entre agua en las orejas y jabón en los ojos y mantenlo alejado de las corrientes de aire.

Cepillado

Si su tipo de pelaje lo requiere, no olvides tampoco cepillarlo. El pelo descuidado y con nudos favorece las infecciones de piel y la proliferación de parásitos externos.

Cuidados en salud y nutrición

perro comiendo

Aunque tu mascota se muestre sana, nunca des nada por sentado. En los perros adultos, por ejemplo, puede ser común la aparición de quistes.

Es importante que lo observes periódica y detenidamente y, ante cualquier indicio de que algo no anda bien,  llévalo de inmediato al veterinario. Algunos signos que deben ponerte en alerta son:

  • Pérdida de apetito
  • Rechazo del agua
  • Aumento o disminución súbita o progresiva de su peso
  • Lentitud o rechazo a jugar o a hacer ejercicio
  • Micciones demasiado frecuentes o escasas
  • Heces con sangre o blandas
  • Diarrea
  • Vómitos persistentes
  • Salivación en exceso
  • Respiración irregular
  • Piel sin brillo

No dejes de cumplir con su calendario de vacunas. Esta es una buena excusa para que el veterinario chequee, además, su estado general de salud.

Un perro adulto tiene que revacunarse cada año durante toda su vida. Y la desparasitación debe ser periódica, ya que se expone constantemente e a adquirir parásitos.

Los huevos y larvas habitan en los lugares que tu mascota frecuenta, generalmente durante sus paseos: la calle, las plazas, los jardines, los parques caninos.

También debes controlar los parásitos externos, sobre todo las pulgas, porque albergan en su interior larvas de tenias que, al ser ingeridas, completan su ciclo de desarrollo dentro del cuerpo del animal.

Consulta también con el veterinario sobre las necesidades nutricionales de tu can en esta etapa. El sabrá aconsejarte teniendo en cuenta el tamaño, la raza y el estilo de vida.

Lo ideal es que, el llamado mejor amigo del hombre, se alimente 2 veces al día durante toda su vida adulta. De esta manera evitarás el riesgo de una sobrecarga, que puede provocar la torsión de su estómago.

Es fundamental, además, que lo alimentes siempre a la misma hora. Así lograrás que funcione como un relojito y sabrás cuándo realizará sus deposiciones, permitiéndote organizar sus paseos y demás actividades.

Pero lo más importante de todo es que tu perro reciba siempre caricias y palabras cariñosas de tu parte. En síntesis, quiérelo mucho, indistintamente de que sea un cachorro, un adulto joven o un anciano.

Imagen destacada cortesía de Roiz Roiz.

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