Problemas digestivos por dar comida humana a perros

Mariela Ibarra Piedrahita · 20 julio, 2015

Alimentar a los perros de manera saludable es muy importante cuando asumimos la responsabilidad de convertirnos en cuidador de un animal.

Sin embargo, el desconocimiento nos lleva a cometer errores importantes que terminan afectado a nuestras mascotas.

Veamos algunos problemas digestivos por dar comida humana a perros.

Es común que se satanice el consumo de comida humana en los perros, incluso muchos veterinarios la prohíben rotundamente.

Sin embargo esto es una realidad a medias. Si bien algunos de los alimentos que consumimos pueden llegar a ser muy nocivos para este, en general no le harán mayor daño, el gran secreto está en saber qué darle y cómo dárselo.

En primer lugar, el principal problema que encuentran algunos especialistas al consumo de comida humana se da en que el cuidador alimenta al perro con lo mismo con que él come.

Esto implica un consumo muy elevado de azúcares y sales que terminan siendo muy dañinos para el organismo de los perros, pues debido a que tienen un tamaño inferior y un intestino más corto, no alcanzan a metabolizar estos elementos.

En el caso de los azúcares es especialmente perjudicial. El aumento en la glucosa les causa problemas a nivel circulatorio, que termina afectando el correcto funcionamiento de una gran variedad de órganos.

comida para perros

El consumo de sal en los perros es complicado porque causa irritaciones en el tracto digestivo, además de que tiende a acumularse, pues estos no sudan al igual que lo hacemos nosotros y, por lo tanto, esta se queda en su organismo.

De hecho los perros consumirían muy bajos niveles de sal en un entorno natural, por esto es mejor evitarla.

Uno de los motivos por los que es bueno inhibir que el perro pida comida se presenta porque suelen dárseles cosas que son altamente tóxicas, como el chocolate o la cebolla.

Si bien el perro no caerá fulminado al consumirlas en pequeñas cantidades, el consumo continuo de algunos alimentos puede afectar seriamente al can, llegando a causarle la muerte por envenenamiento.

Algo con lo que deben tener mucho cuidado aquellas personas que deseen llevar una dieta casera para su perro es con la obesidad. La comida humana trae grandes cantidades de grasa, en especial cuando se trata de productos fritos.

Lo mejor es preparar los alimentos del perro aparte, cuidando de que sean ricos en proteína animal y sin sal.

La obesidad no solo causa dificultades a nivel estomacal e intestinal, también genera problemas en las articulaciones al tener que soportar el peso extra: se taponan las arterias y puede generar graves enfermedades que pueden terminar con la muerte del animal.

Igualmente el consumo de algunas verduras y frutas puede desencadenar cólicos y dolores estomacales. Además, debido nuevamente al largo del intestino, muchas verduras son difíciles de digerir, dificultando la correcta asimilación de los nutrientes.

Por lo general la comida humana causa en los perros la producción de heces más blandas y mal formadas, además genera una mayor producción de gases debido al entorpecimiento en la digestión, que produce flatulencias con olores muy fuertes.

dieta casera para perros 3

Igualmente se corre mayor riesgo de darle al animal un alimento que pueda desencadenar reacciones alérgicas o hacia los que tenga intolerancia.

Por ejemplo, los productos lácteos terminan siendo una muy mala opción al momento de alimentar a un perro, pues estos son pesados, difíciles de asimilar, tienen un contenido muy elevado de glucosa y los perros tienden a desarrollar intolerancia a algunas de sus variantes, por lo que es producirá vómito y diarrea.

Estos problemas pueden evitarse a través de la ingesta de productos especializados para perros, como el pienso, haciendo una selección adecuada de este para que pueda atender mejor las características especiales de cada can.

No obstante, si se opta por una dieta caserase deben buscar productos ricos en proteína animal, bajos en grasas, glucosa y sales y altos en fibra para mejorar y estimular una correcta digestión.