Problemas digestivos en perros: síntomas y causas

15 marzo, 2021
Este artículo fue redactado y avalado por el biólogo Samuel Sanchez
Los problemas digestivos en perros se manifiestan de muchas formas, pero la diarrea suele ser casi siempre uno de los primeros signos clínicos.

Los problemas digestivos en perros son algunos de los motivos de consulta veterinaria más comunes. Sin ir más lejos, se calcula que casi el 30 % de los canes que acuden al veterinario lo hacen por presentar diarreas en el momento de la exploración o hasta un mes antes de la visita.

La funcionalidad del aparato intestinal en canes puede fallar en 4 frentes muy diferentes, pero ampliamente relacionados: digestión, absorción de nutrientes, movimiento de los alimentos por el tracto digestivo y la eliminación de las heces. Un perro puede presentar problemas en cualquiera de estas etapas, dependiendo del agente causal.

A continuación, te presentamos todo lo que debes saber sobre los problemas digestivos en perros. Aunque es cierto que la diarrea es el síntoma principal de muchas patologías, no todas se manifiestan de la misma forma. No te lo pierdas.

Los problemas digestivos más comunes en perros

Como hemos dicho con anterioridad, no todas las patologías digestivas en canes se manifiestan de la misma forma. Por ello, en las siguientes líneas te presentamos las particularidades de las más comunes.

1. Colitis

El intestino grueso de los animales es esencial para el balance hídrico y electrolítico de sus organismos. Además, es una parte clave en lo que a la absorción de nutrientes y formación de las heces se refiere. Por ello, cuando se inflama el colon de los perros —parte final del intestino grueso—, la reabsorción de agua falla y se producen diarreas.

La colitis puede ser aguda o crónica, pero a menudo no tiene un agente causal concreto. En la mayoría de los casos, se sospecha de infecciones bacterianas, parásitos, traumas físicos en el tracto intestinal o alergias. En general el tratamiento es sintomático, pues sobre todo se recurre a la reposición de líquidos, pero algunos cuadros son crónicos y no tienen cura.

El dolor de estómago en perros.

2. Estreñimiento

El estreñimiento en perros se considera tal cuando el can es incapaz de expulsar las heces por 5 días o más. Cuanto más tiempo permanezcan las deposiciones en el intestino del perro, más se endurecerán y menos agua tendrán en su composición, así que la tarea de defecar se hace cada vez más difícil.

Un estreñimiento leve puede verse propiciado por la falta de agua en la dieta, ausencia de fibra en el pienso o una deficiencia de nutrientes generalizada en los alimentos del can. De todas formas, los cuadros graves surgen por obstrucciones físicas —el animal se traga un objeto sólido—, constricciones intestinales o por problemas neuromusculares.

Si el estreñimiento permanece a largo plazo, la vida del can puede verse en grave peligro.

3. Gastritis

La gastritis es una inflamación aguda o crónica del estómago del can. Es uno de los problemas digestivos más comunes en perros, pues suele surgir a causa de alimentos en mal estado, infecciones bacterianas, parásitos e intoxicaciones.

En situaciones normales, la mucosa del estómago es la primera barrera de defensa intestinal del animal así que, cuando falla, suele manifestarse con diarrea, pérdida de apetito, debilidad y dolor abdominal. En los casos prolongados, el perro puede vomitar de forma asidua.

4. Cánceres en el tracto gastrointestinal

Por desgracia, los perros tampoco se libran del cáncer. De todas formas, este evento clínico es muy poco común, pues el cáncer de estómago supone menos de un 1 % de las neoplasias malignas en canes. Además, estas patologías suelen aparecer cuando el perro ya es mayor, entre los 6 y 9 años de edad.

Los canes con cánceres en el tracto gastrointestinal pueden mostrar heces con sangre, dificultad para defecar, dolor abdominal e, incluso, una masa tumoral palpable al tacto. Dependiendo del tipo de tumor, el pronóstico puede ser de excelente a fatal.

Síntomas generales de los problemas digestivos más comunes en perros

Hemos hecho un recorrido por algunas de las patologías más importantes del tracto digestivo en canes. Aun así, vemos de especial interés destacar una serie de síntomas comunes a la mayoría de ellas, así el tutor será capaz de detectar cualquier desajuste con presteza y eficacia. Échale un ojo a la siguiente lista de signos clínicos:

  • Dolor abdominal y malestar en la zona ventral.
  • Vómitos: si los vómitos se presentan sanguinolentos, es necesario acudir con urgencia al veterinario. La sangre puede provenir de las encías, aparato respiratorio o sistema gastrointestinal, pero suele ser indicativa de un cuadro clínico grave.
  • Diarrea: como hemos dicho, patologías como la colitis, gastritis y enfermedades infecciosas se manifiestan con diarreas. Cuando se modifica la permeabilidad de la mucosa intestinal, no se realiza bien la absorción de agua.
  • Estreñimiento prolongado.
  • Apatía generalizada,  bajada de peso y falta de apetito.
Un perro vomitando.

Cuestión de calma y atención

Al igual que en seres humanos, a veces el cuerpo de los perros responde negativamente cuando estos consumen un alimento en mal estado. Por esta razón, pueden aparecer cuadros de vómitos y diarreas agudas dentro de la normalidad, así que no siempre hay que preocuparse con la manifestación esporádica de estos síntomas.

De todas formas, si estos se presentan de forma continuada o especialmente intensa, es hora de acudir al veterinario con presteza. Muchos de los problemas digestivos en perros se resuelven por sí solos en cuestión de horas, pero otros pueden acabar con la vida del animal si no se abordan con el tratamiento adecuado.

  • Webb, C., & Twedt, D. C. (2003). Canine gastritis. The Veterinary Clinics of North America. Small Animal Practice, 33(5), 969.
  • Rakha, G. M., Abdl-Haleem, M. M., Farghali, H. A., & Abdel-Saeed, H. (2015). Prevalence of common canine digestive problems compared with other health problems in teaching veterinary hospital, Faculty of Veterinary Medicine, Cairo University, Egypt. Veterinary world, 8(3), 403.