¿Por qué desparasitar? La dirofilaria

Irene Peláez · 16 marzo, 2015

La desparasitación es un hábito de higiene muy importante en los perros. Y no solo porque puede contagiar a los humanos, sino porque su salud puede verse seriamente afectada, especialmente cuando los parásitos no son pulgas y garrapatas, sino la dirofilaria. Aquí te contamos por qué es tan importante desparasitar a los caninos tanto externa como internamente y todos los peligros de esta enfermedad.

¿Qué es la dirofilaria?

perro en manta

La dirofilaria es un parásito que se instala en el corazón y las arterias pulmonares del perro, ocasionándole dificultades en la respiración y problemas cardíacos. En la mayoría de los casos, puede provocar la muerte. Este parásito es un nematodo (como la tenia) y se le llama “gusano del corazón” porque en el último estado de su ciclo de vida, reside precisamente, en este órgano del cuerpo.

Se contagia la enfermedad a través de las picaduras de los mosquitos y afecta a perros, gatos, lobos, coyotes, zorros, hurones, leones marinos e incluso puede llegar a afectar a los humanos.

Fue descubierta en los perros hace casi un siglo y en gatos hacia 1920. Desde entonces, los exámenes para detectar el parásito, los tratamientos y las medidas de prevención, han sido objeto de investigación continua por parte de veterinarios e investigadores.

¿Qué síntomas presenta la dirofilaria?

El peligro que tiene esta enfermedad es que el animal no presenta signos de infestación durante los primeros seis meses, que corresponden al periodo prematuro del gusano, cuando todavía no ha madurado. Sin embargo, aunque no presente signos clínicos, hay pruebas que pueden detectar la presencia del gusano o de los antígenos. De esta manera se puede tratar a tiempo la enfermedad.

En muy raras ocasiones, una larva migrante en lugar de instalarse en el corazón o los pulmones, termina en el ojo, cerebro o incluso en una arteria de la pierna. Ocasionando síntomas inusuales como son la ceguera, ataques epilépticos, cojeras y lo más peligroso, la septicemia.

¿Cómo puede tratarse y prevenirse este parásito?

perro veterinaria

La dirofilaria es muy peligrosa para el huésped infectado, los perros que no son tratados pueden morir, y en los que se ha detectado la enfermedad a tiempo, tienen que sufrir largos períodos de tratamientos molestos (que en algunos casos incluyen cirugía) para poder matar a todos los gusanos y eliminarlos del cuerpo. La mejor defensa contra este parásito es un tratamiento profiláctico,  aplicado de forma regular durante la estación de mosquitos.

El mejor camino para la prevención de esta enfermedad, empieza con un análisis de sangre para saber si el parásito se encuentra en el cuerpo en su forma adulta, (aunque también existen algunos tests que pueden intentar determinar la presencia de las larvas prematuras). Si el test da negativo, se le aplica al can una medicación preventiva de por vida, que elimina la etapa larvaria e impide futuras infecciones. Si el test da positivo, se inicia un tratamiento para eliminar al gusano adulto, pero el proceso es largo, caro y con cierto riesgo para el animal.

Visto el mal que puede ocasionar la picadura de un mosquito, lo mejor es mentalizarse de la importancia de desparasitar externamente a los perros con un collar antiparasitario o una buena pipeta. Además de alejar las pulgas y garrapatas de nuestro peludo compañero, también se mantendrán alejados estos mosquitos. Por el mismo motivo, es muy necesario mantener al día la desparasitación interna de los caninos (mediante una pastilla), porque de esta forma es más fácil matar a estos gusanos en su forma larvaria que en su etapa adulta (que es cuando comienzan a causar los problemas).