Por qué algunos perros se portan peor cuando van atados

Virginia Duque Mirón · 7 marzo, 2016

En ocasiones has visto conductas de tus perros cuando están atados que no tienen en otras circunstancias. Y es que cuando un perro está atado puede presentar conductas agresivas con otros canes u otras personas. Pero sin embargo, el mismo canino, cuando está suelto, parece un ángel caído del cielo. ¿A qué se deben estos cambios de conducta?

Bueno, para contestar esa pregunta no hay que pensar demasiado. ¿Cómo te sentirías tú si fueras atado a todas partes?

Cómo se sienten los perros cuando están atados

tirones correa

Sus sentimientos pueden ser muy diferentes dependiendo de la situación. Es posible que nada más salir de casa cuando atas a tu perro, este sienta que desconfías de él y que por eso lo atas, que no lo quieres o que no quieres dejarle correr y disfrutar como él desea y necesita.

Este sentimiento de tristeza por tu falta de confianza puede generar rabia y enfado y querer salir de esa situación de esclavitud.

Y luego está el momento en que se encuentra con otros perros o personas que quieren acercarse a él. No tiene escapatoria, apenas cien centímetros. Si quiere huir de algo que le desagrada, que le hace sentir incómodo o incluso que le genera miedo, pero no tiene cómo hacerlo, su reacción es obvia: responderá de forma agresiva para defenderse.

Por eso, cuando van sueltos su actitud es totalmente diferente. Si algo no les gusta, les da miedo o los incomoda, pueden salir corriendo. Y por otro lado, al estar sueltos, están felices, corriendo, saltando y brincando y su estado de ánimo está más receptivo a otros perros o personas.

¿Qué puedes hacer?

Desgraciadamente, las leyes y nuestra responsabilidad personal nos obliga en muchas ocasiones a sacar a nuestros perros atados. Aun cuando encontremos algún lugar donde soltarlo para que pueda correr, la mayoría de las veces tendremos que llevarlo con correa. Si tu perro se porta de forma extraña o agresiva cuando está atado, hay cosas que puedes hacer.

correa extensible

  • Antícipate. Si ves que normalmente cuando tu perro está atado suele pelearse con otros perros o personas, adelántate. Deberás estar atento a todo lo que se mueve a tu alrededor. Si un perro viene, no le des tiempo a llegar hasta tu mascota. Cógela rápidamente en brazos para así evitar la trifulca. Si alguna persona quiere acercarse o acariciarlo, acónsejale que no lo haga.
  • No le regañes. Ya salir con correa es un suplicio para él. No se lo hagas más difícil porque estará muy tenso y puede que reaccione de una forma que no esperabas. Lo mejor es que lo quietes de la visión de su “objetivo”.
  • Fomenta la sociabilización. Sin duda, esta será la mejor manera de hacer que cuando tu perro está atado no se comporte mal. Pero será la más difícil pues necesitará tiempo y paciencia para lograr resultados visibles. Acostumbra a tu perro a que se deje acariciar por otros, a que juegue con otros canes, a que se relacione con otras mascotas.

Sabemos que no te gusta llevar a tu perro atado, pero en ocasiones no hay más opciones. Intenta hacerlo lo más llevadero posible para él y para ti, y sobre todo aprovecha los momentos en los que puede estar libre para que juegue con otros animales u otras personas y así vaya olvidando los miedos que le acechan y lo empujan a huir cuando está atado.

Si quieres, usa una correa extensible, claro, si el animal no es muy grande, pero siempre tenla controlada y no le dejes que corra hasta el fin de la correa pudiéndole ocasionar un daño en su cuello.

Como siempre te hemos dicho, los animales reponden al amor, la perseverancia y la paciencia. No importa qué quieras enseñarle a tu mascota, si pones en práctica estas cualidades tendrás el éxito garantizado.