Perrito de edad avanzada, huye de su dueño tras 15 años de abuso

Su dueño decidió liberarlo de las cadenas que lo habían mantenido atado durante toda su vida y el perro aprovechó para escapar lejos de él.
Perrito de edad avanzada, huye de su dueño tras 15 años de abuso

Escrito por Jhoan Adrian

Última actualización: 27 marzo, 2022

Usualmente cuando los perros se escapan de casa y los rescatistas dan con su paradero, hacen todo lo posible para que se reencuentre con su familia.  Sin embargo esta historia es diferente, si algo tenían claro era que impedirían a toda costa que su dueño volviera a ver a este can envejecido que logró escapar de quien lo maltrató durante toda su vida. 

Saiga estuvo 15 años encadenado en un pequeño espacio. Estaba en muy malas condiciones, se notaba que no había salido a caminar en su vida y que nunca recibió ningún tipo de atención o cuidado. Cuando su salud comenzó a deteriorarse por los signos de su edad, el dueño decidió soltarlo porque seguramente asumió que ya no iría a ningún lado. 

Pero Saiga tomó lo que le quedaban de sus fuerzas y logró escaparse encontrando un lugar a la intemperie donde poder recostarse y pasar quizás sus últimos días de vida. Cuando los rescatistas lo encontraron, lo llevaron de inmediato al veterinario para que lo atendiera y compartieron una foto en las redes sociales. La foto llegó a manos del dueño y este llamó para reclamarlo, exigiendo de inmediato que se lo devolvieran.

Por su puesto que los rescatistas sabían que al devolverlo, Saiga estaría condenado a pasar su vida rodeado de abandono. La veterinaria incluso sabía que, por la avanzada edad y las condiciones que presentaba, era mejor ponerlo a dormir. 

Sin embargo el equipo de rescatistas decidió regalarle una segunda oportunidad y quedárselo para hacerle pasar los mejores días de su vida y devolverle todo el amor y cariño que se le negó durante tanto tiempo.

A pesar de todo, Saiga aún era muy dócil y amable cuando trataba con sus cuidadores. Así que, con mucha terapia y cuidados, lentamente volvió a recuperar la fuerza. Tomaba caminatas más largas y se le notaba con mayor energía. Además comenzó a recuperar el pelaje en las zonas donde estaba totalmente calvo.

Ahora Olga su cuidadora, luego de un año, puede decir que tiene un amigo inseparable. Salga ha compartido junto a ella y ha conocido nuevos lugares, hecho nuevos amigos, definitivamente un final feliz.