¡No regalar mascota!

Cristina · 21 julio, 2015

Cuando queremos o tenemos que hacer un regalo, nos esforzamos mucho por encontrar algo que sea del agrado de su destinatario. En la mayoría de los casos conocemos bien a la persona, por lo que sabemos que es lo que le gusta.

Una de las opciones es que le encanten los animales y pensemos que es una estupenda idea obsequiarle con una mascota.

Sin embargo, como vamos a ver en este artículo, no siempre lo es. Te mostramos por qué no hacerlo.

Una mascota: un regalo muy serio

cachorros perro

Nos puede suceder que tengamos que hacer un regalo o, simplemente, que nuestra mascota haya tenido crías y queramos buscar el mejor hogar para ellas. Independientemente del motivo, es un asunto muy serio.

Pero hay que hacer una salvedad, que es cuando se trata de nuestros hijos. Que tengan una mascota es una excelente idea, siempre que tengamos las circunstancias adecuadas para ello y que la decisión no sea precipitada, sino bien meditada.

Además, siempre podemos considerar la posibilidad de adoptar antes de comprar. En el resto de los casos, es mejor tomar muy en serio lo que veremos a continuación.

Qué tener en cuenta antes de regalar una mascota

¿Es realmente el regalo perfecto?

Es posible que la persona a quien vamos a regalar la mascota sea un gran amante de los animales, incluso lo diga con frecuencia, pero de ahí a que quiera una mascota hay un largo camino. No es lo mismo decir lo mucho que nos gusta ir a un sitio de vacaciones que desear vivir en ese lugar, por ilustrar la diferencia.

Sus circunstancias

Aun deseando fervientemente tener una mascota, si no la tiene será por algo. A la persona le pueden encantar los animales, pero no tener las condiciones adecuadas.

Meditemos en si realmente se podrá hacer cargo de los muchos cuidados que requerirá este nuevo miembro de la familia. Asimismo, no todo el mundo dispone de los medios económicos.

Un animal conlleva muchos gastos y se necesita tiempo para atender a las mascotas. Si no estás seguro de que pueda proporcionarle estas cosas importantes, será mejor que olvides la idea de regalarle un animal.

Un regalo para toda la familia

Puede ser que la persona en la que has pensado tenga todos los medios necesarios para sacar adelante al animal y, además, el deseo. No obstante, tienes que pensar en el resto de la familia ya que pudiera ser que a algunos de sus miembros no les guste nada la idea o incluso que sean alérgicos.

Es fundamental que tomes en cuenta este asunto, ya que tu obsequio puede acabar convirtiéndose en un conflicto familiar.

El animal adecuado

caricia cachorro perro

También es posible que la persona a la que pensamos hacer el regalo en alguna ocasión nos haya manifestado lo mucho que le gustan los animales. Pero esto no quiere decir que le gusten todos los animales.

Ni tan siquiera a alguien a quien le gusten los perros le tienen que agradar todas las razas. Así que nos arriesgamos a cometer un error.

Precipitación

Cuando nuestra mascota tiene crías podemos vernos agobiados rodeados de pequeños animalitos. También es posible que, debido a lo mucho que estamos disfrutando de la experiencia de tener nosotros mismos un animal de este tipo, pensemos que los demás también lo harán.

Pero no tiene porque ser así y además podemos comprometer a nuestras amistades para que se hagan cargo de un animal, sin meditarlo ni tener en cuenta todo lo que trae consigo su crianza.

Consecuencias

Cuando una persona tiene que hacerse cargo de un animal sin estar cien por cien convencida de la decisión es más probable que la historia termine mal. Todos los años se abandonan miles de mascotas y muchas de ellas son la consecuencia de un regalo poco meditado.

Por lo tanto, si verdaderamente nos consideramos amantes de los animales, es mejor que nos abstengamos de hacer este tipo de presentes.

Cuando regalamos un objeto de valor nos gusta que el destinatario no solo disfrute de él sino que además lo estime.

Por eso, si regalamos un animal y luego conocemos que no ha sido valorado en su justa medida seguramente nos disguste en gran manera. Para que esto no suceda es mejor que te olvides de regalar una mascota salvo que estés totalmente convencido de acertar.