Muere uno de los cinco rinocerontes blancos del norte que quedan en el mundo

Mariela Ibarra Piedrahita · 28 agosto, 2015

Una grave pérdida se presentó en julio de este año con la muerte de uno de los cinco rinocerontes blancos del norte que quedan en el mundo.

Este evento es una pérdida difícil de expresar, pues la subespecie de rinoceronte se encuentra en este momento a puertas de la extinción.

Se trataba de Nabire, una hembra que murió el mes pasado en el zoológico de Dvůr Králové (República Checa), que es mundialmente reconocido por haber logrado la reproducción en cautiverio de este exótico animal.

Nabire nació en Dvůr Králové, el mismo zoológico en el que murió, el 15 de noviembre de 1983. Su deceso se produjo después de padecer durante los últimos años diferentes complicaciones de salud.

La muerte de Nabire es compleja porque era una hembra en estado fértil de 31 años y, teniendo en cuenta que los rinocerontes viven en promedio 60 años, falleció a la mitad de su expectativa de vida.

El deceso del animal se dio después de que se presentarán dificultades con un quiste de casi 40 kilos que tenía alojado en su cuerpo y, pese a los esfuerzos veterinarios, nada pudo hacerse para salvarla.

Por qué se encuentran en peligro

rinoceronte

Lamentablemente esta especie es una más de las miles que los seres humanos tienen al borde de la extinción.

La cantidad de especímenes se redujo producto de la caza furtiva e indiscriminada, en especial porque su carne, piel y cuernos son muy apetecidos en el mercado asiático, pues se les atribuyen desde propiedades curativas a afrodisíacas.

Los mitos sobre el cuerno del rinoceronte están muy extendidos, pero no tienen mayor fundamento que el relacionarlo con la fortaleza del animal en sí.

De hecho, el cuerno del rinoceronte no es siquiera un cuerno (como el de las vacas, que nace del cráneo y es una formación en hueso), sino que es más bien una callosidad o dureza formada de queratina, material que compone nuestras uñas y huesos.

A pesar de que esta subespecie no estaba diseminada por todo el continente sí tenía una población capaz de garantizar la continuidad de la especie, y se podían encontrar por todo el territorio norte de África (de ahí proviene su nombre).

Sin embargo, al incrementarse la población de dichas regiones y popularizarse cierta clase de rituales, la cantidad de rinocerontes empezó a descender vertiginosamente, sumándose, además de la caza por su consumo, la cantidad de animales que morían víctimas de artefactos o enfrentamientos que se producían en las diferentes disputas armadas que se han presentado en la región.

Un panorama sombrío

elefante

Posiblemente lo que más preocupe sobre este caso sean las posibilidades de supervivencia que le quedan a la especie, que termina siendo otra lamentable muestra de la depredación desmedida del ser humano sobre el planeta, sus recursos y animales.

Sumado al reducido número de animales vivos de esta especie (4), tampoco es benéfico el embarazo de casi dos años y la infancia extendida de los paquidermos, característica que comparte con los elefantes.

De los cuatro animales vivos uno se encuentra en cautiverio, una hembra llamada Nola, en el zoológico de San Diego (Estados Unidos).

Los otros tres animales, un macho anciano llamado Sudán, y dos hembras Najin y Fatu (su hija), fueron transferidos desde Dvůr Králové a una reserva natural en Kenia con la esperanza de que el vivir en un entorno natural estimularía el sistema reproductivo de las hembras.

Sin embargo, ni los esfuerzos científicos ni los naturales han sido fructíferos para poder lograr nuevos nacimientos de estos rinocerontes, por lo que nos acercamos a una nueva extinción total de una especie.

Actualmente el zoológico de Dvůr Králové y el de San Diego trabajan arduamente para poder encontrar una solución a este problema a través de la toma de muestras de tejidos y un ovario de Nabire justo después de su deceso.

Apesar de sentir la muerte del animal, aún tienen la esperanza de poder hacer algo para evitar la desaparición total de la especie.