Los parásitos intestinales: tenias y lombrices

Antonia Tapia · 17 febrero, 2015

Las tenias y lombrices pueden causar graves problemas a la salud de nuestras mascotas. Estos parásitos intestinales deben ser eliminados de tal manera que no perjudiquen la salud de tu perro o gato. ¿Pero cuál es la diferencia entre ellos?

Parásitos intestinales, las tenias

pulgas perro

Las tenias también son conocidas como platelmintos. Son gusanos y su cuerpo es similar a una cinta que  puede llegar  hasta los 10 metros de extensión. A veces se la conoce como solitaria. Las tenias son principalmente parásitos del tracto gastrointestinal  de los vertebrados, especialmente los mamíferos y las aves. Viven en el intestino y son planos. Cuando el alimento digerido pasa a través del intestino, las tenias se aprovechan de la comida a través de la succión. Absorben estos alimentos a través de sus escólex o ventosas.

El cuerpo de una tenia es dorsoventral aplanado y se compone de una serie de segmentos que están conectados a los adyacentes. Cada segmento se llama proglótide y cada segmento es capaz de vivir por su cuenta. De hecho, cada proglótide se puede separar del cuerpo del gusano principal y se convertirá en un gusano completo que puede llegar a reproducirse. La inervación en las tenias se considera como un sistema muy primitivo con cinco nervios y un ganglio. Por lo tanto, su interconexión es un poco débil, pero eso les ha llevado a ser muy eficaces en la dispersión de sí mismas entre los organismos huésped.

Este tipo de parásito es muy frecuente en gatos y perros. Se pueden diagnosticar su presencia observando las heces de los animales. Los síntomas que generan son malestar estomacal en la mascota, nerviosismo, vómitos y convulsiones.

Para eliminar las tenias se emplea praziquantel, el cual debe ser recetado por tu veterinario y cuya dosis depende del peso de tu perro.

Por otro lado, cabe destacar que las pulgas también son una forma de tenia de las del tipo Dipylidium Caninum. Por lo general son frecuentes en perros y gatos y para eliminarlas el tratamiento no sólo debe hacerse sobre el animal, sino también sobre su medio ambiente inmediato.

¿Qué son las lombrices?

dormir a un perro

Las lombrices o nematodos también se conocen como gusanos redondos. Existen aproximadamente un millón de especies de nematodos. La mayoría de los nematodos, unas 16.000 especies son parásitos. El mayor de ellos puede llegar a los cinco centímetros de largo, pero su tamaño promedio es de unos 2,5 milímetros. Las especies más pequeñas no pueden ser observadas a menos que sea a través de un microscopio.

Las lombrices afectan el intestino de perros,  gatos y otros animales. En las mascotas ocasionan inflamación intestinal que suele ser acompañada de diarrea, vómitos, anemia y adelgazamiento. En los cachorros puedes detectar las lombrices si notas que la panza de tu perro está demasiado inflada. También es importante que revises sus heces.

Los nematodos tienen sistemas digestivo completos, su boca se encuentra en un extremo del cuerpo, mientras que el ano se sitúa en el otro extremo. La boca está equipada con tres labios, pero a veces el número de labios también podría ser de seis.

Este tipo de gusanos se pueden controlar teniendo especial cuidado sobre la higiene de tu mascota. Es muy importante que tu perro no esté en contacto con  las heces de otros animales que no han sido desparasitados, ya que puede contagiarse cuando se asea -mediante la lengua- o cuando sale a la calle y se frota sobre alguna superficie sucia. Este tipo de parásitos también puede ser contagiado a los humanos, por eso es importante que siempre que acaricies a tu perro, laves bien tus manos.

Es muy importante que tus mascotas sean frecuentemente desparasitados. Sin embargo una vez que se ha administrado la medicación es necesario que el veterinario realice un examen para saber si tu animal ya está libre de este tipo de padecimiento. Para ello seguramente realice un análisis coprológico, el cual consiste en tomar una muestra de las heces de tu mascota.

Los animales dependiendo su rutina deben ser desparasitados frecuentemente. Un perro o gato que vive dentro de una casa o departamento y no suele estar en contacto con otros animales, debe desparasitarse como mínimo cada tres meses. Y los cacharros pueden ser desparasitados a partir del mes de vida. Las hembras que estén preñadas deben recibir medicación según lo que indique su veterinario.