Cómo evitar la diabetes en perros

Francisco María García · 25 septiembre, 2017

Lo mismo que los humanos, los canes pueden verse afectados por esta terrible afección, la diabetes. Si no se detecta a tiempo o no se trata de la mejor manera, es potencialmente mortal, incluso a gran velocidad. Hasta el momento no se ha desarrollado una cura definitiva. El mejor remedio no es otro que evitar la diabetes en perros.

El origen del problema está en la producción deficiente o inexistente de insulina. Los fallos en los niveles de esta hormona derivan en hiperglucemia, o lo que es lo mismo, aumento desmedido de los niveles de azúcar en la sangre. También puede darse el supuesto opuesto. Que haya niveles muy bajos o falta total de glucosa dentro del torrente sanguíneo.

Puede ocurrir que la insulina producida por el páncreas sea incapaz de energizar las células de los tejidos. Y ello debido a una resistencia a la glucosa.

Los factores de riesgo que pueden propiciar la aparición de esta enfermedad en los perros son los mismos que en sus dueños:

  • Mala alimentación, constituida por exceso de carbohidratos.
  • Poca o nula actividad física.
  • Alto consumo de golosinas. Aquellos dueños que quieran premiar a sus mascotas, es preferible que no lo hagan antes de darles de comer alguna chuchería.

Medidas fundamentales para evitar la diabetes en perros

La mayoría de las medidas a tomar para reducir los riesgos, son bastante sencillas. Y al igual que en humanos, responden a las más elementales normas de sentido común.

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Respetar las necesidades nutricionales de los canes. Para evitar la diabetes en perros, no basta con suprimir las golosinas y los azúcares de su dieta. Estas mascotas necesitan ingerir altas dosis de proteínas provenientes de animales vivos. Nunca debe pasarse por alto que en esencia, son animales carnívoros.

En ocasiones no se dispone del tiempo ni de los medios para adquirir alimentos naturales de origen animal. La selección de las comidas envasadas debe obedecer a los siguientes parámetros:

  • En el envase debe leerse “elaborado con carne fresca” o “elaborado con muslo de pollo”. Ello implica que la fórmula ha sido desarrollada a partir de allí. Por el contrario, los alimentos que dicen estar elaborados con carne o pollo “a secas”, no garantizan la calidad del ingrediente base. De hecho, lo más probable es que se trate de desechos (en muchos casos insalubres) que no son aptos para el consumo humano.
  • El mismo principio ocurre con las frutas: debe leerse, “manzanas frescas” y/o “enteras”.
  • Los perros no requieren cereales dentro de su dieta. Un buen alimento para canes puede tener una porción mínima de este componente.

Cuestión de hábitos y costumbres

Siglos dedicados a la vida doméstica no solo han cambiado los hábitos alimenticios de los perros. Hoy en día, al igual que sus amos, muchos ejemplares son omnívoros (comen de todo). De manera progresiva han modificado sus costumbres, disminuyendo o eliminando por completo el tiempo diario dedicado a actividades físicas. Y estos malos hábitos potencian la aparicion de la enfermedad.

Desde la antigüedad hasta el siglo XIX y principios del XX, la gran mayoría de los perros debía ganarse el sustento mediante duras labores. Cumplían tareas específicas, como el pastoreo de ganado o guardias de casas, fincas, etc., entre otras funciones.

Al quedarse sin empleo, dejaron de ejercitarse regularmente. Prácticamente los únicos que conservan un “sueldo fijo” son aquellos entrenados en labores de rescate. Es el caso de los perros policías, detectores de sustancias ilegales y bombas.

Prevenir y evitar la diabetes

Para evitar la diabetes en perros, estas mascotas requieren de una rutina de ejercicios y actividades físicas diarias. No se trata simplemente de sacarlos a caminar por un par de calles dos veces al día para que cumplan con sus necesidades fisiológicas.

Aunque la demanda de ejercicio físico de cada perro varía según las necesidades de cada raza, todos los ejemplares, al igual que sus amos, queman el exceso de glucosa y grasa corriendo y jugando.

Premiar las buenas costumbres de las mascotas con golosinas es una mala costumbre. Estos “alimentos” solo aportan azúcar en exceso y grasas saturadas. Para recompensar a nuestros amigos, lo mejor son trozos de fruta fresca o galletas. Estos productos están elaborados especialmente para ellos, bajos en cereales.

Y al igual que ocurre con los dueños de las mascotas, el sobrepeso es uno de los factores de riesgo más dramáticos en la aparición de la diabetes. Suele estar derivado de mala alimentación, exceso de azúcar en la sangre y acumulación de grasas.