El instinto maternal en los animales

Es de sobra conocido que muchos animales hembras son buenas madres, esto consiste en proteger a las crías, alimentarlas, enseñarles a valerse por si mismas y mostrarse afectuosa. El instinto maternal es una parte esencial para las especies, pues garantiza en cierta forma la supervivencia de los cachorros para que puedan llegar a la edad adulta y reproducirse.

Muchas especies crean grupos familiares en los que conviven varias hembras con un macho dominante, en comunidades en las que se presentan individuos de diferente sexo, pero solo la pareja alfa tiene derecho a reproducirse o simplemente son grupos mixtos en los que no hay distinción de jerarquía. Hay algunas, como los elefantes, que viven en manadas de hembras y permiten el ingreso de los machos solo con fines reproductivos.

Parte de la expulsión de los machos de las manadas se debe a la protección de los cachorros, evitando que el macho pueda matar a algunos de ellos y así evitar perder un rol dominante. Sin embargo, aunque la presencia de un macho en el núcleo familiar, puede ser muy beneficiosa para que este pueda proveer de alimento y proteger la familia, mientras que los cachorros están en sus primeras semanas y son absolutamente dependientes.

Es posiblemente durante la crianza, que el fuerte instinto de protección a los cachorros hace que las hembras tomen actitudes que muchas veces nos sorprenden. Uno de los casos más famosos es el de la tigresa que sirvió como madre substituto para unos cerditos que habían quedado huérfanos. Los cuidadores del zoológico tomaron esta medida después de que la tigresa entrara en depresión al perder sus propios cachorros, así que cubrieron uno de los cerditos con piel de tigre y lo dejaron con la tigresa. Afortunadamente el plan funcionó.

tigresa con su cria

Igualmente Koko, una gorila que se hizo famosa porque aprendió lenguaje de signos, también adoptó un gatito al que puso por nombre All Ball. De acuerdo con la cuidadora de Koko, cuidaba y alimentaba al gatito como si fuera un bebé gorila. La experiencia está bien documentada y existe mucho material al respecto.

Sin embargo, este comportamiento no se limita a los animales que viven en zoológicos. De hecho, se han reportado algunos casos de animales que adoptan cachorros que no son de su especie, por ejemplo el caso de una leopardo que cuidó durante un tiempo a la cría de un babuino, que ella misma había matado. La leopardo protegió al cachorro llegando a descuidar incluso su caza, subió al cachorro babuino a un árbol donde desafortunadamente murió debido al frío.

Existen peces que cuidan a sus crías teniéndolas dentro de su boca, al igual que el cocodrilo hace nidos y los transporta en medio de sus afilados dientes. Un cocodrilo defenderá el nido de cualquier peligro potencial, siendo una de sus etapas más mortíferas.

gato y cachorro

Los animales domésticos también tienen fuertes demostraciones maternales. Un ejemplo de esto podrían ser los embarazos psicológicos que sufren las perras. Durante el este tipo de embarazo, la perra puede incluso llegar a cuidar objetos. Esto se debe a una herramienta de defensa que tiene la especie y se le debe a los lobos. Cuando los ancestros de los perros vivían en sociedad con sus congéneres, tenían solo una hembra alfa, quien se encargaba de parir los cachorros. Sin embargo, cuando las camadas eran muy grandes o la hembra alfa moría, eran las hembras de menor jerarquía quienes asumían la protección de los cachorros, así que los embarazos psicológicos las ayudaban a estar listas en caso de que se les necesitara.

Los perros y los gatos no se escapan de este tipo de conductas. Por ejemplo, una perra defenderá a sus cachorros incluso de sus propios cuidadores. Esto puede ser problemático cuando se tienen niños en casa, sin embargo, no es una generalidad y depende enteramente de la raza.

Los gatos suelen esconder sus crías y cambiarlas de sitio en caso de que sientan que están inseguros y no las abandonarán incluso ante la presencia de depredadores o alguna clase de desgracia de origen natural.

Estos fuertes vínculos se generan y algunos se extienden durante años,  normalmente cuando los cachorros entran en una etapa en la que pueden valerse por si mismos, son expulsados de los hogares o abandonados por sus madres.

A continuación, te dejamos este tierno video para que vean una mamá y su cachorro en sus mejores momentos: