Efectos secundarios de las vacunas en el perro

Francisco María García · 13 mayo, 2016

Es rara la reacción adversa en la inyección en nuestra mascota, como puede ser la fiebre o las alergias, y no es normal que sean de gravedad. Las vacunas en el perro protegen a nuestros amigos contra enfermedades como el moquillo o la hepatitis. Pero pueden ocasionar efectos secundarios, como es el caso de fiebre o reacciones alérgicas.

Entre los objetivos de las vacunas está el movilizar las defensas de nuestros canes frente a una determinada enfermedad. El porcentaje de efectos secundarios de las vacunas en el perro es “muy bajo” comparado con la cantidad de vidas que este tipo de inyecciones y tratamientos salvan cada año.

Enfermedades y efectos secundarios de las vacunas en el perro

Autor: Christine und David Schmitt
Autor: Christine und David Schmitt

Una muestra que se llevó a cabo en  Japón sobre 311 perros vacunados, durante seis años reveló que una de las inyecciones que con mayor frecuencia causa efectos adversos en el perro es la vacuna de la rabia.

Algunos de los efectos secundarios de estas vacunas incluyen gripe, alergias y afecciones en la piel o vías respiratorias. En otros casos, aunque con menor frecuencia, son posibles daños gastrointestinales, gripes, afecciones respiratorias o en la piel.  En los casos más graves los daños suponen incluso patologías cardiovasculares.

El efecto secundario más grave que puede producirse a causa de una vacuna es la denominada anafilaxia. Esta reacción adversa se origina cuando, para defenderse de la vacuna, el organismo reacciona “autoagrediéndose” y destruyendo sus propios glóbulos rojos. Aunque puede parecer muy alarmante, este supuesto se produce en muy pocas ocasiones.

Mayor incidencia en los perros jóvenes

Este tipo de reacciones suelen manifestarse durante los tres días posteriores y, por lo general, van a remitir sin que sea preciso un tratamiento específico. Los perros jóvenes son más vulnerables, pero los especialistas aseguran que las vacunas son seguras para nuestros canes.

Se han llevado a cabo estudios que han concluido que los perros adultos pero menores de siete años tienen una mayor exposición al riesgo de padecer estos efectos. También fueron más vulnerables a estas reacciones los canes de razas pequeñas, además de los que han sido castrados.

Vacunas seguras

A pesar de estos datos, las vacunas que podemos poner a nuestras mascotas han sido testadas y bien experimentadas, y ya se conocen los posibles efectos secundarios que pueden ocasionarse en nuestra mascota. Si una vacuna está en el Calendario Oficial de vacunaciones, es porque ya ha superado los controles de calidad establecidos y la salud del perro está garantizada.

En la adopción de un cachorro, la mayoría de los criadores y protectoras ya entregan a los animales con algunas vacunas recibidas. A partir de ahí, los nuevos propietarios tendremos que asumir nuestras propias responsabilidades sobre las vacunas restantes.

Las vacunas más frecuentes e importantes

Las vacunas más importantes para nuestro perro son la del moquillo, parvovirosis, hepatitis, leptospirosis, rabia, la tos de las perreras (traqueobronquitis), piroplasmosis y coronavirus.

Hay que tener en cuenta que la vacuna es una acción preventiva que le puede salvar la vida, por lo que es recomendable no escatimar en gastos. En el mercado encontraremos diferentes marcas y tipos. Además, cada vacuna tiene una calidad y un precio diferentes y debemos saber escoger la adecuada.

Funcionamiento de la vacuna

El acto de vacunar consiste en inocular, en el cuerpo del animal, una enfermedad atenuada para que el organismo y el sistema inmune la detecten y provoquen la fabricación de defensas. Estas defensas no van a estar de forma indefinida para siempre en el cuerpo del nuestra mascota. Por ello es preciso revacunar, para que el cuerpo del animal vuelva a fabricarlas.

El calendario de las vacunas en el perro

veterinario

Los expertos suelen aconsejar seguir siempre el mismo calendario vacunal. No obstante, son muchos los parámetros que pueden influir en la programación de estas vacunas. Entre las variables que pueden afectar está el estado inmunológico que tenga el cachorro, el área o la zona donde resida, los hábitos de la nueva familia, etc. Todos estos factores pueden exponer al perro con una mayor facilidad a las enfermedades.

Es fundamental la consulta al veterinario para que sea él quien establezca el calendario que se adapte bien a las necesidades de nuestro perro. Hay que tener en cuenta que cuanto antes esté el perro ya vacunado, antes podrá salir a la calle y comenzar su socialización. En cuanto a las fechas, está recomendada la vacunación de los cachorros a partir de la sexta semana.